domingo, 13 de noviembre de 2022

 

VOCES entre VOCES


http://artes-libres.blogspot.com.es/

PARA ENVIAR TEXTOS O PROPONER TEMAS: 

nekovidal@gmail.com


LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.

El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría.“ (Isaac Asimov)

"Los caminos", de Nimrod (Chad, 1959)

Tus pasos no han elegido camino alguno. Cuando pisan
el polvo, son rumores que se agrandan
por la noche; que nos obligan
a almacenar la memoria de las tormentas:
la tierra viaja así por nuestros pensamientos.

Los caminos nos encantan; dragan
nuestras venas con pepitas de diamante.
Desconfiamos de la omnisciencia de los dioses,
despreciamos la gloria de los videntes;
poco nos importa desvelar los oráculos.

Nimrod, incluido en Voces del Sur. Aproximación a la poesía africana (Biblioteca Virtual Omegalfa, Internet, s. a., ed. de Equipo Fénix, trad. de Raúl Jaime Gaviria).

FUENTE: https://franciscocenamor.blogspot.com


TEMAS TERTULIA 18-11-2022

INCIDENCIAS

EL MARCAPÁGINAS

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.



TEXTOS TERTULIA 11-11-2022

POR LOS PELOS

    CLAVE DE SOL

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.



POR LOS PELOS


Yo muchas veces me he salvado por los pelos. Como cuando jugaba en el patio del colegio a balón prisionero y sorteaba aquellos trallazos que una rubia con bucles lanzaba como si la vida se le fuera en ello. O cuando entraba corriendo al vagón del metro mientras se cerraban las puertas. O aquel día que, rumbo a Extremadura para pasar la Navidad, me caí al subir al tren y mis piernas se quedaron entre coche y andén -frase que rezaba en los carteles del Metro de Madrid para advertirnos del peligro cuando la separación entre ambos, coche y andén, existía- a pocos segundos de que comenzara su marcha y pude salir sin que hubiera desgracia.


También he salido indemne de otras situaciones peliagudas. Recuerdo, casi como si fuera una película, mi solitario paseo por el barrio rosa de San José, Costa Rica, inconsciente de dónde estaba y del tipo de personas con las que me iba encontrando. Igualmente se me viene a la memoria el día anterior a unas elecciones en Colombia, yo estaba en la isla de San Andrés bebiendo ron en horas prohibidas y rodeada de desconocidos. O aquella vez que, yendo por la calle de Francos Rodríguez camino de la piscina, el aire desprendió media plancha de un anuncio de una segunda planta y cayó entre mí y el individuo que iba delante; ambos nos miramos sabiendo que cualquier otra cosa podría haber pasado. Y aquel momento del aeropuerto JFK en que pasé tanto miedo cuando un perro de aduanas, sujetado por un policía, metía su cabeza en mi mochila al olfatear el sándwich de jamón que había olvidado comerme.


Y es que, bien pensado, vivimos por los pelos.


Por los pelos conocemos a los amigos, por los pelos nos enamoramos, por los pelos encontramos la casa adecuada, por los pelos nos enteramos de la noticia que nos ayuda, por los pelos hacemos nuestra la última falda de rebajas, por los pelos no tomamos ese vuelo que se estrelló, por los pelos un amigo nos llama cuando más tristes estamos y evita nuestro llanto, por los pelos cogemos el paraguas presintiendo el aguacero, por los pelos recordamos que pusimos la olla al fuego, por los pelos nos agarramos a tiempo cuando resbalamos en la ducha, por los pelos damos el volantazo si se nos cruza alguien, por los pelos enganchamos del jersey a un niño que va a cruzar la calle sin mirar, por los pelos tuvimos tiempo de decir «te quiero» a esa persona que no volveremos a ver.


Por los pelos, toda la vida es por los pelos.


13/noviembre/2022 – Vicki Blanco para «VOCESentreVOCES»


La vida es un ruido entre dos grandes silencios“ (Isabel Allende, libro Paula)



    POR LOS PELOS

      Todo en nuestra existencia transcurre en el filo de una navaja, salvados por los pelos.

      Nacemos por los pelos, una probabilidad entre trillones.

      Sobrevivimos, quien sobrevive más allá del primer año y no forma parte de esos 28.000 niños muertos al día, por los pelos.

      Por los pelos llegamos a conocer unos sorbos de amor, a veces, ni eso.

      Jugamos a diario a la ruleta rusa: no sabemos si ese cigarrillo de más, o esa copa, o ese aditivo o esa cucharada de azúcar será el detonante de un cáncer del que tal vez nos salvemos por los pelos.

      Todos tenemos nuestra lista de veces en que, realmente, nos salvamos por los pelos, esa bala en aquella manifestación, ese coche que nos rozó, ese matón que no nos mató, etc.

      Y al final, ineludiblemente, se acaba la película y no nos salvamos ni por los pelos.

      Ah, por supuesto, los calvos, tampoco.

      Nekovidal nekovidal@gmail.com 

      ARTES LIBRES www.arteslibres.net



    CLAVE DE SOL

LA TIRANÍA DE LA CLAVE DE SOL


Porfiaba la astuta clave de sol en imponer su oscuro silencio, su arrogante labor de guía de sonidos cautivos: “Todos detrás de mi, quien se adelante no entrará en el juego y será expulsado de la partitura”.

La rebelde corchea intentó en más de una ocasión trepar por la barriguda figura y airear libremente al otro lado su modesto sonido, pero fue, como todos los que antes lo habían intentado, enganchada y retenida por el garfio de la perversa clave.

Pero un buen día una joven y traviesa semifusa alcanzó a imaginar que, por hermosas que fueran las melodías que ella y sus hermanas creaban, debía de haber algo más, otro juego al otro lado . . . e imaginó la luz, la magia del mirar y la belleza de los colores. Y con la luz alcanzó a imaginar un espejo, y en el espejo intuyó que encontraría su libertad.

Colocó enfrente de la arrogante clave de sol el espejo que había conseguido crear su mente y lo dispuso de tal forma que el pentagrama se hizo infinito a ambos lados.

Y de las notas reflejadas en el espejo comenzaron a brotar músicas nunca oídas, caóticas unas, sublimes otras. Y todas las músicas supieron que existían los colores, y todos los colores descubrieron que por el universo correteaban ciertos entes llamados sonidos, acompañados siempre por dóciles silencios de todos los tamaños y formas. Y la música y los colores aprendieron a crecer compartiendo.

Algo más tarde encontraron al joven Verbo, balbuceante y onomatopéyico, y del primer juego colectivo nació la primera canción, pero esa, como ya imaginareis, es otra historia . . .

Nekovidal nekovidal@gmail.com 

ARTES LIBRES www.arteslibres.net



No es la fuerza de gravedad lo que mantiene el universo en equilibrio, sino la fuerza adhesiva del amor.“ (Isabel Allende)


MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

¿Y TÚ, CÓMO TE RELACIONAS?

11 NOVIEMBRE, 2022 JOSEMARCELORUIZ 

La relación social es vital para nuestro desarrollo como ser humano. La motivación de sociabilidad nace por nuestro instinto de supervivencia y de protección. La afectividad surge, con posterioridad, de la convivencia y de la necesidad de sentirnos queridos y reconocidos. Ambas, tanto la necesidad de vivir en sociedad como las relaciones afectivas están determinadas por el miedo a vivir en soledad.

Necesitamos sentirnos queridos y reconocidos socialmente; así como ofrecer nuestro afecto y ser correspondido, porque ello nos aporta autoestima y felicidad. Procuramos evitar la incomunicación, porque es uno de los grandes problemas que produce dolor y soledad. Los expertos sobre el tema  coinciden que para lograr una saludable relación es preciso conocer nuestras emociones, y saber reaccionar correctamente ante los desafíos y las exigencias de la vida. Esto exige ser asertivo, es decir,  hay que expresar nuestros  sentimientos de forma honesta, directa y correcta; respetando las creencias de los demás. Desarrollar habilidades personales como ser perseverante y aprender de la vida, para adquirir confianza en uno mismo y ser capaz de sobreponerse ante los fracasos. Tener empatía, creando relaciones sociales para reconocer los conflictos y, solucionarlos.

  Los psicólogos Goleman (EE.UU.) y Jorge Castelló Blasco (español), autores de libros sobre la dependencia emocional, expresan que la afectividad puede ser una fuente de conflictos en las relaciones interpersonales como muestran las heridas de las rupturas de parejas, el miedo al fracaso…  Los conflictos aparecen cuando  no se controlan las emociones y, lamentablemente, derivan a trastornos de apego y de dependencia. Cuya dependencia emocional  afecta a la propia visión de la persona, y cómo ve a los demás. Posee un concepto paupérrimo de sí mismo; su comportamiento es  pasivo, indeciso e inseguro; se siente incapacitado para tomar cualquier decisión sin la aprobación de la persona que ostenta la autoridad sobre él. En la relación manifiesta una actitud egoísta, con un sentimiento elevado de que su pareja le pertenece.

Es el momento de responder a la pregunta, que encabeza este artículo, para reflexionar sobre la importancia de la afectividad en las relaciones sociales, y su incidencia en la salud. Para ello,  me viene, a la memoria, el poema sobre el amor del poeta libanés Khalil Gibran, el cual  os invito a leerlo. Me quedo con  los versos: “Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura. […] / El amor no posee, ni es poseído”. Versos que denotan sabiduría sobre la vida, porque nos advierten del peligro del sentimiento de posesión, el cual es tan cruel que asesina. Cuando los celos actúan dominados por el pensamiento: “Si no eres mía, no eres para nadie”. La consecuencia social de tal pensamiento son los asesinatos por violencia de género. Los miedos a la soledad, al abandono, al fracaso… son los causantes de la dependencia emocional y del sentimiento de posesión, que dañan la salud y las relaciones.

Hay que reforzar la no pertenencia: “No digáis mi amor, ni tu amor, sino nuestro amor. /No digáis mi esposo, ni mi esposa, / porque no os pertenecéis. / Decid: es el compañero o la compañera, / que habita en vuestra casa. / Haced de vuestra casa vuestros corazones”.

                                                           José Marcelo Ruiz

Este artículo se ha publicado en la prensa NOTICIAS 24 (Comarca de la Axarquía), el viernes, 11 de noviembre de 2022. Mi agradecimiento personal al director del medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas de cultura, de pensamiento y opinión.

https://josemarcelopoeta.wordpress.com/2022/11/11/y-tu-como-te-relacionas/


domingo, 6 de noviembre de 2022

 

VOCES entre VOCES

http://artes-libres.blogspot.com.es/

PARA ENVIAR TEXTOS O PROPONER TEMAS: 

nekovidal@gmail.com


LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.


TEMAS TERTULIA 11-11-2022

POR LOS PELOS

CLAVE DE SOL

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.


Sólo hay una guerra que puede permitirse el ser humano: la guerra contra su extinción.“ 

(Isaac Asimov)


"In memoriam Ruanda", de Nimrod (Chad, 1959)

El resplandor azulea en la nuca de un niño
Y el fuego de la tarde ya no tiene esperanza

Aquel verano la hemorragia fue silente
Y la luz enterraba al mantillo

Era como una risa idiota bajo el yeso,
Cuando ya no se ríe —pobre carne—,
Un diente puro en lo más claro del espacio

¿Y qué botín fue aquel, colmado, a rebosar?
¿Qué flor frotada por el hierro junto a nuestros oídos?

Arrasábamos, por plácidas colinas,
En el desierto. Sólo se oye el clamor
De los osarios—el mantillo es carnívoro.

Nimrod en Tránsito al infinito (1999), incluido en Letras libres (Edición para España, febrero de 2003, selec. de Landry Wilfrid Miampika, trad. de Javier del Prado).

FUENTE: https://franciscocenamor.blogspot.com/2018/02/poema-del-dia-in-memoriam-ruanda-de.html


TEXTOS TERTULIA 4-11-2022

    LA BOMBONA

    BAILANDO LA VIDA 

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.


El Alzheimer colectivo es todavía mucho peor que el Alzheimer individual, y un país sometido a la falsificación de lo colectivo es un país condenado” 

(Filosofía & co,Emilio Lledó, filósofo) 


LA BOMBONA EN LLAMAS


La Bombona era el local más vivo del barrio y donde casi, casi todo, ya había sucedido. El nombre había sido originalmente La Bomba, y procedía de finales del siglo XIX, época de contubernios y asonadas militares, trasiego político y romanticismo e idealismo desbordados.


En sus sótanos se habían reunido a menudo grupos de liberales cuando la palabra significaba, todavía, verdaderos defensores de la libertad.

Tras la proclamación de la Primera República el propietario decidió ostentar con orgullo un nombre que en aquella época era sinónimo de resistencia ante la tiranía secular del fanatismo religioso y una aristocracia tan caduca como ignorante y brutal.

Tras un siniestro paréntesis de cuarenta años en La Bombona se reunían todo tipo de personas, desde jubilados sedientos de ruido de juventud a jóvenes sedientos de la experiencia de aquellos pocos ancianos supervivientes de la Guerra Civil que podían, al fin retornar a su tierra.

Todas las ideologías consideradas de izquierdas estaban allí reflejadas, pero también la de un falangista que nunca se llegó a quitar el yugo y las flechas de la solapa, ni decía más palabras que las imprescindibles para pedir el siguiente chato de vino, todo cabía en el barrio como lección de la convivencia que se intentaba reconstruir. Pero no es menos cierto que hubo eternas discusiones bizantinas sobre si era legítimo o no que se le permitiera entrar a aquel falangista allí ocuparon docenas de noches de tertulia en el comedor del local.

También un señor trajeado, bombero honorario y monárquico convencido, formaba parte de la clientela. Nos referíamos a él como el Sr. Alcalde, un apelativo más que merecido por la dignidad de su porte, al menos antes de terminarse los tres o cuatro primeros güisquis.

Y había más, mucho más entre su clientela: los más jovencillos del barrio, muchos de ellos enganchados al caballo e intentando vender el botín de sus correrías; refugiados cubanos en su primera época y sandinistas después; algunas prostitutas ocasionales que descubrían asombradas y complacidas, de mano de los jóvenes más radicales, que su oficio no era más indigno que la falsa sonrisa que vendía la secretaria de un ejecutivo.

Y los transeúntes, como una pareja de escritores daneses procedentes de Marruecos que quemaron en una noche, asombrados por la acogida recibida, cuanto llevaban para fumar un año en su tierra. Un ex sacerdote, ahora marxista convencido, y un ex marxista empeñado en que descubriéramos al verdadero dios del amor.

Enfrente a La Bombona vivía una gallega enorme con un amante japonés diminuto, desatando en cada paso la imaginación y curiosidad de quien les viera. Varios pintores a cual mejor y más alcohólico y muchos escritores, la mayoría con poco tiempo para escribir entre copa y copa; un escultor que había renunciado a una fortuna de unos cinco millones de euros porque decía que en su familia eran todos unos fascistas y que se alimentaba ahora a base de zanahorias y coñac Fundador; etc., etc.

La Bombona fue desalojada por varias redadas policiales, en la que poco ilegal se encontraba, salvo alguna idea extraña difícil de identificar. El local llegó a ser la obsesión personal de Billy el Niño, uno de los policías más famosos, corruptos y torturadores de la Transición. Llegó en una ocasión a detener a todo el bar al completo, sin más motivo que su voluntad y, como no cabíamos en los cuatro coches celulares que había llevado, nos dio la dirección de la comisaría, a unas manzanas, y nos dijo que nos trasladáramos allí, como así hicimos, presentándose una pequeña multitud . . . cada uno con su cuba libre en la mano.

La Bombona había recibido muchas amenazas y varios avisos de bomba, como era de esperar, pero allí sólo explotaban mentes y las ideas no daban miedo. Quien estuviera en asuntos más serios o complicados, siempre lo hacía a título personal y al margen del local.

Un mal día, no fue una bomba, pero sí un incendio el que acabó con La Bombona. Los peritos encontraron restos de gasolina y fue suficiente para desatar todo tipo de especulaciones y sospechas.

Una semana después, tres sedes de cierto grupo de ultraderecha también ardieron misteriosamente, eso también fue la Transición.

En la televisión, donde no salió el atentado a La Bombona pero sí el incendio de los locales ultraderechistas, se oyó gritar a cierto joven de impecable camisa azul: “Esto han sido los rojos hijos de puta de La Bombona”

A su manera La Bombona, triste y calcinada, puso su grano de arena en aquella época tan turbia como viva y volvió a recuperar, de alguna forma, su espíritu libre de un siglo antes y, de alguna manera, su nombre original de La Bomba.

Nekovidal nekovidal@gmail.com 

ARTES LIBRES www.arteslibres.net


Nunca permitas que el sentido de la moral te impida hacer lo que está bien.“ 

(Isaac Asimov)


BAILANDO LA VIDA

Cuando comencé este escrito sabía lo que quería expresar, pero no cómo hacerlo, entre otras cosas porque no entiendo de música. Me parecía tan necesario hablar de compases y de octavas para explicarme que busqué un tutorial con el que paliar mi desconocimiento; solo conseguí aprender a qué se llama acento dentro de un compás y cómo identificarlo. En definitiva, seguía en el punto de partida. Quería escribir hoy y mis neuronas parecían no enterarse de mi urgencia; se me ocurrió salir a la calle con el cuaderno bajo el brazo y la intención de sentarme frente al mar a esperar que la musicalidad de las olas me ayudara.

Pero la vida es impredecible y, como dice Muñoz Molina, vivimos permanentemente al borde de un cambio drástico; antes de terminar mi paseo en busca de ritmo me encontré con una pareja de conocidos, hablamos unos minutos y surgió tomar un café. En la seguridad de que la compañía humana es siempre la mejor opción, opté por compartir café convencida de que la decisión suponía un adiós a la inspiración.

Hemos comenzado hablando de la vida, de la adaptación a nuevas costumbres -tanto ellos como yo somos foráneos en esta localidad-, de sueños y propósitos de vida, en fin, de todo eso que se habla cuando uno quiere conocer a otros y darse a conocer a sí mismo. Y de pronto, como por arte de magia, me entero de que el señor es compositor musical y yo le pregunto cómo es posible componer una melodía que no existe, y le comento que soy capaz de entender cómo se crea un cuadro -la mujer es pintora- y cómo sale un texto de un bolígrafo o un ordenador, pero no de ver cómo una mente puede generar una pieza musical diferente a todas las demás piezas musicales.

Con una humildad que ha reforzado mi confianza en el género humano -mucho más tras conocer su trayectoria profesional- y una marcada serenidad, me ha explicado que el secreto estaba en que las composiciones que escuchó desde los ocho a los veinticinco años se grabaron en su mente y que todo cuanto tuvo que hacer para crear nuevas piezas fue recuperar las notas que anidaban en su memoria, alterar un poco el orden, mezclarlas de forma conveniente y variar una pizca los tempos. Et voilà! Ni más, ni menos. Y sin darle más importancia a la cosa, con una inaudita sencillez y de un plumazo, me ha ayudado a comprender cómo se crea música y cómo se baila la vida.

Uno de los dichos preferidos de mi padre era: «la vida es un tango y el que no lo baila es un tonto». Pues bailemos la vida, pero hagámoslo bien creando una melodía bailable, extrayendo de nuestra memoria los más preciosos recuerdos y haciendo la mezcla que mejor se adapte a los tiempos, añadiendo después las variaciones oportunas para que suene bien a nuestros oídos y los pies se muevan casi sin querer; al fin y al cabo, como dice Eduardo Mendicutti: «La memoria no es más que otra manera de inventar», una frase que resume a la perfección lo que Alain me ha explicado hoy en directo. Gracias, Alain, por tu clase magistral y por tu permiso para usar la información.

06/noviembre/2022 – Vicki Blanco para VOCESentreVOCES»

BAILANDO LA VIDA

El baile de la vida tiene mil formas, máscaras y colores: A veces suave como un vals, otras sensual como un tango o una bachata, otra resolutivo como un kazachok, otras lento como un bolero o una balada pero siempre, siempre, se requiere bailar y, más importante aún, comprender que nuestro baile, sea el que sea, y por mucho que nos guste, no es más que uno entre tantos.

Nada paraliza más el baile de la vida que creer que el nuestro es el único o bailar sólo uno cerrando las puertas al resto de la variedad musical. Ni siquiera la sed adolescente de nuevas experiencias tan propias de nuestras sociedades enfermas puede disimular una realidad vacía que, en el fondo, todos presentimos.

Nekovidal nekovidal@gmail.com 

ARTES LIBRES www.arteslibres.net


MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.


HABLEMOS DE LA SALUD

30 OCTUBRE, 2022 JOSEMARCELORUIZ 

Por José Marcelo Ruiz

Los avances vertiginosos de la ciencia y de la tecnología exigen una gran capacidad de adaptación a la sociedad, a la cual no todas las personas están preparadas. Por otra parte, el liberalismo como sistema económico impone la competitividad social y laboral. Ante tales circunstancias las consecuencias son las desigualdades sociales y económicas, y una vida acelerada que genera estrés y ansiedad. Ello nos invita a hablar sobre la salud.

Hablar de la salud implica afrontar la asignatura pendiente: la salud mental. Debemos exigirnos una auténtica reflexión sobre el tema. El ‘Día Mundial de la Salud 2022’ se celebró el pasado 10 de octubre, se centró en la infancia, la adolescencia y la juventud; priorizando el bienestar mental. Los expertos en la materia dicen que es necesario y urgente crear conciencia social sobre las enfermedades mentales. Es un problema social de gran magnitud que afecta a un gran número de personas, porque una de cada cuatro personas padece una enfermedad mental a lo largo de su vida, sin distinción social, e independientemente de su raza, su cultura o su nivel económico.

El Plan de Acción sobre Salud Mental elaborado por OMS, su finalidad es disminuir las brechas de atención y combatir el estigma social. Menciona que aún existen aspectos por resolver como el descuido de los servicios de atención a la salud mental; las violaciones de los derechos humanos; y la discriminación de la que son objeto las personas con trastornos mentales y discapacidades psicosociales. Lamentablemente, hoy en día se sigue apartando y señalando al enfermo mental, quien debe afrontar la enfermedad en sí misma, e incluso no declararla por miedo al rechazo.

Hemos creado un modelo de sociedad donde las apariencias imperan, eludiendo la verdadera realidad del malestar que sentimos; apostando por un conformismo generalizado como norma. Hablamos de felicidad cuando es un modo de engañarnos a la evidencia, para no reconocer las cifras del suicidio. Según el INE cada día se suicidan en España una media de once personas, o lo que es lo mismo, una cada dos horas y quince minutos.

Hay un problema, todos nos creemos sanos (o queremos aparentarlo). Pero formamos parte de una sociedad que está enferma, basada en los prejuicios y en las desigualdades, donde no respetamos las diferencias. Como miembros que somos de esa sociedad, también estamos enfermos.

Marta Carmona Vázquez, psiquiatra, nos dice: “Quedarse sólo con el estrés, del día a día, es una visión demasiado simplista del problema, ya que el verdadero detonante es también el contexto social tremendamente generador de desigualdad, y este sí es un factor que genera sufrimiento psíquico y que deteriora la salud mental de la población”. También el psiquiatra Carmelo Ortiz afirma que “es un error individualizar ese descontento generalizado, el cual tiene que ver con los problemas sociales, con las condiciones laborales  y el estilo de vida que nos  exige la sociedad”.

Para que pensemos en construir una sociedad saludable, te cito al filósofo alemán Arthur Shopenhauer que dice: “El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad”. ¡Hagámoslo!

José Marcelo Ruiz

Este artículo se ha publicado en la prensa NOTICIAS 24 (Comarca de la Axarquía), el viernes, 28 de octubre  2022. Mi agradecimiento personal al director del medio D. Francisco Gálvez, por su interés por los temas de cultura, de opinión y pensamiento

https://josemarcelopoeta.wordpress.com/2022/10/30/hablemos-de-la-salud/