domingo, 22 de febrero de 2026

 VOCES entre VOCES

http://artes-libres.blogspot.com.es/      

PARA ENVIAR TEXTOS O PROPONER TEMAS:

nekovidal@gmail.com











LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.

3 poemas de Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca

12 Feb 2026 Laura di Verso

Poeta en Nueva York fue el resultado de la primera visita al extranjero de Lorca: una estancia que el granadino describió como «una de las experiencias más útiles de mi vida» y que, sin lugar a dudas, se convirtió en su verdadero descubrimiento de la modernidad.

En Zenda reproducimos tres piezas de Poeta en Nueva York (Navona).

***

NORMA Y PARAÍSO DE LOS NEGROS

Odian la sombra del pájaro
sobre el pleamar de la blanca mejilla
y el conflicto de luz y viento
en el salón de la nieve fría.

Odian la flecha sin cuerpo,
el pañuelo exacto de la despedida,
la aguja que mantiene presión y rosa
en el gramíneo rubor de la sonrisa.

Aman el azul desierto,
las vacilantes expresiones bovinas,
la mentirosa luna de los polos,
la danza curva del agua en la orilla.

Con la ciencia del tronco y del rastro
llenan de nervios luminosos la arcilla
y patinan lúbricos por aguas y arenas
gustando la amarga frescura de su milenaria saliva.

Es por el azul crujiente,
azul sin un gusano ni una huella dormida,
donde los huevos de avestruz quedan eternos
y deambulan intactas las lluvias bailarinas.

Es por el azul sin historia,
azul de una noche sin temor de día,
azul donde el desnudo del viento va quebrando
los camellos sonámbulos de las nubes vacías.

Es allí donde sueñan los torsos bajo la gula de la hierba.
Allí los corales empapan la desesperación de la tinta,
los durmientes borran sus perfiles bajo la madeja de los caracoles
y queda el hueco de la danza sobre las últimas cenizas.

*** 

CIUDAD SIN SUEÑO

(Nocturno del Brooklyn Bridge)

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas.
Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan
y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas
al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros.

No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Hay un muerto en el cementerio más lejano
que se queja tres años
porque tiene un paisaje seco en la rodilla;
y el niño que enterraron esta mañana lloraba tanto
que hubo necesidad de llamar a los perros para que callase.

No es sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta!
Nos caemos por las escaleras para comer la tierra húmeda
o subimos al filo de la nieve con el coro de las dalias muertas.
Pero no hay olvido ni sueño:
carne viva. Los besos atan las bocas
en una maraña de venas recientes
y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso
y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros.

Un día
Los caballos vivirán en las tabernas
y las hormigas furiosas
atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas.

Otro día
veremos la resurrección de las mariposas disecadas
y aun andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos
veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua.
¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta!
A los que guardan todavía huellas de zarpa y aguacero,
a aquel muchacho que llora porque no sabe la invención del puente
o a aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato,
hay que llevarlos al muro donde iguanas y sierpes esperan,
donde espera la dentadura del oso,
donde espera la mano momificada del niño
y la piel del camello se eriza con un violento escalofrío azul.

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Pero si alguien cierra los ojos
¡azotadlo!, hijos míos, ¡azotadlo!
Haya un panorama de ojos abiertos
y amargas llagas encendidas.
No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
Ya lo he dicho.
No duerme nadie.
Pero si alguien tiene por la noche exceso de musgo en las sienes
abrid los escotillones para que vea bajo la luna
las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros.

***

GRITO HACIA ROMA

(Desde la torre del Chrysler Building)

Manzanas levemente heridas
por finos espadines de plata,
nubes rasgadas por una mano de coral
que lleva en el dorso una almendra de fuego,
peces de arsénico como tiburones,
tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud,
rosas que hieren
y agujas instaladas en los caños de la sangre,
mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos
caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula
que untan de aceite las lenguas militares,
donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma
y escupe carbón machacado
rodeado de miles de campanillas.

Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino,
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,
ni quien abra los linos del reposo,
ni quien llore por las heridas de los elefantes.
No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.
El hombre que desprecia la paloma debía hablar,
debía gritar desnudo entre las columnas
y ponerse una inyección para adquirir la lepra
y llorar un llanto tan terrible
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.
Pero el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga,
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía,
ignora que la moneda quema el beso de prodigio
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán.
Los maestros enseñan a los niños
una luz maravillosa que viene del monte,
pero lo que llega es una reunión de cloacas
donde gritan las oscuras ninfas del cólera.
Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas,
pero debajo de las estatuas no hay amor,
no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo.
El amor está en las carnes desgarradas por la sed,
en la choza diminuta que lucha con la inundación.
El amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,
en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas
y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas.

Pero el viejo de las manos traslúcidas
dirá: amor, amor, amor,
aclamado por millones de moribundos;
dirá: amor, amor, amor,
entre el tisú estremecido de ternura;
dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se le pongan de plata los labios.

Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,
los negros que sacan las escupideras,
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los directores,
las mujeres ahogadas en aceites minerales,
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube,
ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro,
ha de gritar frente a las cúpulas,
ha de gritar loca de fuego,
ha de gritar loca de nieve,
ha de gritar con la cabeza llena de excremento,
ha de gritar como todas las noches juntas,
ha de gritar con voz tan desgarrada
hasta que las ciudades tiemblen como niñas
y rompan las prisiones del aceite y la música,
porque queremos el pan nuestro de cada día,
flor de aliso y perenne ternura desgranada,
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra
que da sus frutos para todos.

—————————————

Autor: Federico García Lorca. Título: Poeta en Nueva York. Editorial: Navona. Venta: Todos tus libros.


https://www.zendalibros.com/3-poemas-de-poeta-en-nueva-york-de-federico-garcia-lorca/


TEMAS TERTULIA 27-2-2026

JUEGOS

LUZ

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.



TEXTOS TERTULIA 20-2-2026

ESPIRAL

SALVADOS

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Colaboración gráfica: Victoria Blanco.

ESPIRAL

Como una serpentina al viento, como la misma forma de las galaxias, como un baile con la eternidad, como la sagrada forma que a todos nos lleva, arrastra y modela.

Sin excusas, sin salida, salvo un absurdo final con prisas, sin rencor, admitiendo la agridulce condena de la mortalidad con la natural sabiduría de los seres vivos a los que llamamos animales, sin perdón . . .

Aquí, todos en el espiral de la vida, todos condenados a muerte, sólo nos resta aprovechar para aprender en esta escuela tantas lecciones como podamos, cuantas más sean, más valor y dignidad le daremos al mero hecho de existir.

Nekovidal – nekovidal@gmail.com

ARTES LIBRES – www.arteslibres.net

www.arteslibresdeandalucia.com

ESPIRAL

Ése que se sienta a tu lado
Que mira el mundo, tranquilo,
Que a veces se tapa con las manos los oídos
Que se encoge de hombros en la cama
Que sonríe, o no,
Mientras observa a su alrededor
Que siempre va caminando contigo
Indisolublemente junto pero separado
Que apaga las velas una vez más
Por cada año que dejaste de cumplir

Tu muerte
Pequeña figura que se adentra en la media infancia
Que sigue creciendo lo que dejaste a medio hacer
Tu pequeña muerte
A la vera de tus perennes veintidós
Un soplo de aire vivo
Por cada día y recuerdo extinto
Tu anónima muerte
Tan tabú como poco reconocida
Inocente como la vida misma
Incluso cuando deja de estar aquí


Sara Vi Ta

https://iderinaweb.wordpress.com


SALVADOS

STANISLAV PETROV, EL HOMBRE QUE SALVÓ A LA HUMANIDAD

En 1983, el búnker Serpukhov-15, era el centro de mando de la inteligencia militar soviética, el lugar desde donde se coordinaba la defensa aeroespacial rusa. Su misión era, en plena Guerra Fría, alertar de cualquier ataque, con lo que se iniciaría el proceso para contraatacar con armamento nuclear a su odiado enemigo, los Estados Unidos de América, si éste se atrevía a iniciar un ataque.

El 26 de septiembre de ese año, de repente, una sinfonía de alarmas sonoras y luminosas inundó la sala de mando del búnker: “Camarada Petrov, alerta máxima”, gritó el oficial que se encontraba ante las pantallas del radar.

Petrov dio la primera orden: “Desconecten esas alarmas”. La sala se sumió entonces en un profundo silencio, y en algunos oficiales, los más jóvenes, las primeras gotas de sudor comenzaron a brotar de sus frentes”.

La información emitida por las máquinas, en su frío lenguaje, no dejaba lugar a dudas: un misil balístico intercontinental americano se había lanzado desde la base de Malmstrom (Montana, EEUU) y en veinte minutos alcanzaría la U.R.S.S.
Todas las miradas se dirigían, alternativamente, hacia la pantalla del radar, en la que un minúsculo punto luminoso se desplazaba lentamente hacia el mapa de la Unión Soviética, y hacia la cara tensa del teniente coronel Stanislav Petrov, de cuarenta y cuatro años, que ese día era el oficial de guardia.

Todos sabían que las órdenes eran informar inmediatamente, a fin de lanzar los misiles nucleares de respuesta, y sabían también que esa orden significaría el final de todo, de sus vidas, de la de todos sus seres queridos, de la Unión Soviética, de esa revolución en la que desde niños les habían dicho que vivían, la muerte de cientos o miles de millones de personas, el Apocalipsis, la desaparición de la Humanidad.

Petrov, con la mirada clavada en el radar, pensó, sin quererlo, en voz alta, y dijo lo que habría de repetir días después ante sus encolerizados superiores militares: “No puede ser, nunca atacarían con un sólo misil, tiene que ser un error de la computadora”.

A los pocos minutos, otras cuatro señales aparecieron sobre la pantalla, la tensión subió en la sala del búnker y hasta un joven oficial se atrevió a recordarle a Petrov las órdenes recibidas: “Debemos informar, camarada coronel”.

Las máquinas se equivocan, respondió Petrov, esperemos unos minutos más”.

Nunca sabremos qué pasó durante esos minutos por la cabeza de Petrov: tal vez simplemente creyó que se trataba de un error de los satélites o las computadoras, como siempre mantuvo, o tal vez pensó, con ese extraño humanismo tan ruso que les hace disfrutar del canto, la amistad y el alcohol, que si habría de desaparecer media Humanidad, no había razón para destruir a la otra mitad, sólo por la decisión demencial de algún político. Lo cierto es que nunca sabremos qué pensamientos surcaron su mente durante esos minutos bajo presión.

Finalmente se descubrió que era una falsa alarma, causada por una rara conjunción astronómica entre la red de satélites rusos, la Tierra y el Sol, coincidiendo con el equinocio de otoño.

Este incidente, llamado precisamente así, el Incidente del Equinocio de Otoño, avergonzó a los altos cargos soviéticos, que vieron poner en entredicho la base misma de la llamada Guerra Fría, el miedo mutuo a una mutua destrucción total. Consideraron que el teniente coronel Petrov se equivocó en su decisión, a pesar de haberles salvado la vida a ellos y al resto de la Humanidad, por lo que le castigaron y ocultaron el incidente, hasta ese punto puede llegar la estupidez de la muy mal llamada inteligencia militar.

Cuando le preguntaron porqué no había dado la alarma y la orden de contraataque, Petrov, simplemente contestó: “La gente no empieza una guerra nuclear con sólo cinco misiles“.

Hoy Stanislav Petrov, de 71 años, sobrevive solo, con una pequeña pensión, en un diminuto apartamento en Friasino, a 40 km de Moscú, y no ha habido en toda la Humanidad una sola persona o asociación que haya sabido agradecer y recompensar su actitud lógica y humanista a la vez, su sangre fría, gracias a la cual nuestra especie, y tantas otras formas de vida, siguen habitando este planeta.

El premio Nobel de la Paz, que nunca hubiera sido más justamente adjudicado de habérsele concedido al ciudadano Petrov, sigue reservados para otros.

Ese 26 de septiembre de 1983, como tantas veces había sucedido antes, y como tantas otras volverá a suceder, un ser humano salvó a otro ser humano, en este caso, a todos ellos, y para hacerlo comprendió que, a veces, sólo hay un camino posible: desobedecer.

Nekovidal – nekovidal@gmail.com

ARTES LIBRES – www.arteslibres.net

www.arteslibresdeandalucia.com


MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Qué son las emociones y por qué son clave para tu bienestar emocional

Entender tus emociones te ayuda a regularlas y vivir con más equilibrio.

Las emociones son como radares internos que nos ofrecen información sobre las experiencias que vivimos, para que podamos responder de la manera más adaptativa posible.

La palabra emoción proviene del latín emovere, que significa “mover hacia afuera”. Y ahí está la clave: las emociones nos mueven. No están hechas para quedarse atrapadas dentro de nosotros, sino para orientarnos.

Toda emoción tiene un componente cognitivo —cómo interpretamos lo que ocurre—, pero también un componente corporal: cambios en la respiración, en el ritmo cardíaco o en la tensión muscular. El cuerpo y la mente reaccionan de forma simultánea, preparándonos a actuar.

Incluso aquellas emociones que solemos etiquetar como “negativas” nos ofrecen una oportunidad: la de elegir cómo actuar en sintonía con lo que estamos viviendo. Por eso, comprenderlas y aprender a relacionarnos con ellas es tan importante.

Por qué a veces son tan difíciles de gestionar las emociones

¿Qué pasa cuando, durante la infancia, tuvimos que aprender a reprimir ciertas emociones? ¿Qué pasa cuando nuestros cuidadores no supieron ayudarnos a regular lo que sentíamos —quizá porque tampoco aprendieron a hacerlo—? ¿Qué sucede cuando evitar sentir fue una estrategia de supervivencia que ahora se ha convertido en una coraza?

Estamos biológicamente programados para buscar sintonía emocional. Necesitamos que nuestras emociones sean vistas, nombradas y acompañadas. Cuando esto no sucede, el cuerpo aprende a adaptarse. A veces eso significa desconectarse, minimizar lo que se siente o priorizar las emociones de los demás para no perder el vínculo.

Con el paso del tiempo, todas esas emociones bloqueadas se convierten en una mochila pesada, con consecuencias acumulativas en la vida adulta. En algún momento pueden desbordarnos y expresarse en forma de ansiedad, depresión o incluso a través del cuerpo, somatizando un malestar que no tiene una causa orgánica clara.

Cómo gestionar mejor las emociones

Estamos sintiendo emociones continuamente, más o menos agradables, más o menos intensas. ¿Te has parado a reflexionar sobre ¿Cuáles son tus emociones más frecuentes?, ¿Qué tipo de situaciones suelen activarlas?, ¿Cómo te hace sentir cada persona con la que te relacionas?, o ¿Qué interpretaciones sueles darle a esas emociones?

Aprender a reflexionar sobre lo que sentimos es fundamental. Cuando la emoción está muy activa, puede resultar difícil hacerlo, porque nos sentimos desbordados o bloqueados. Por eso es importante practicar la reflexión desde la calma. Hay muchas formas de mejorar la gestión emocional. Aquí te propongo un ejercicio sencillo:

  • Piensa en una emoción significativa que hayas sentido recientemente y trata de nombrarla.

  • Cierra los ojos y trata de conectar con las sensaciones físicas que te genera (calor, frío, palpitaciones, cansancio…).

  • Ubica esas sensaciones en tu cuerpo: ¿dónde las sientes? ¿En el pecho, en el estómago, en las manos, en la cabeza…?

  • Valora la intensidad de la emoción del 1 al 10.

  • Si esa emoción tuviera una forma, ¿cómo sería? Permítete simbolizarla.

  • Pregúntale a esa figura por qué se siente así. Escúchala sin juzgar. ¿Qué te está queriendo decir? ¿De qué intenta protegerte?¿Qué necesitaría para bajar un poco el volumen?

Este ejercicio no busca eliminar la emoción, sino comprenderla e integrarla para generar un aprendizaje.

Las emociones más difíciles de gestionar

Regular las emociones no se trata de reprimir, de esconderlas debajo de la alfombra como si no pasara nada. Tampoco se trata de controlarlas, porque eso solo puede intensificarlas. Y mucho menos identificarnos completamente con ellas (“soy nervioso” en lugar de “estoy sintiendo angustia en este momento”).

A veces incluso nos sentimos culpables por experimentar determinadas emociones, lo que nos lleva a evitarlas o distraernos para no sentirlas. Sin embargo, cuanto más luchamos contra una emoción, más tiende a intensificarse y cronificarse.

Hay emociones que tienen “mala prensa” y de alguna forma tratamos de evitarlas o minimizarlas, muchas veces con la mejor de las intenciones. Sin embargo, todas las emociones cumplen una función protectora.

Tristeza

La tristeza suele aparecer ante las pérdidas —de seres queridos, tras una ruptura o al cerrar etapas vitales—, así como ante experiencias de soledad. También puede surgir cuando sentimos que nuestra vida no nos gusta, cuando lo que vivimos no está en coherencia con lo que necesitamos o deseamos. Si la escuchamos, la tristeza puede hablarnos de la necesidad de consuelo, de compañía y apoyo, o invitarnos a detenernos y mirarnos por dentro para comprender qué necesitamos cambiar o cuidar.

Ansiedad

La ansiedad suele estar relacionada con una preocupación excesiva. A veces sentimos que preocuparnos nos protege, como si eso no preparase mejor ante posibles amenazas. En realidad, esa hiperactivación mantiene la ansiedad y puede llevarnos al bloqueo, la irritabilidad o el agotamiento. Buscar calma —a través de la respiración, música agradable, el movimiento suave o el contacto con la naturaleza— es clave para desactivar esa alarma interna. También puede ser útil cuestionarnos las ideas catastrofistas, sabiendo que eso no equivale a protegernos.

Rabia

La rabia nos impulsa a defender límites y a luchar por lo que consideramos justo. Es una emoción muy importante, que puede empoderarnos. Pero si sube mucho de volumen, se genera una sensación de ira que puede llevarnos a conductas impulsivas, que luego nos harán sentir culpables. Por eso es importante detectarla a tiempo y parar, antes de actuar. Puede canalizarse de forma saludable a través del movimiento, la escritura o la expresión verbal consciente, desde la tranquilidad.

Culpa y vergüenza

La culpa y la vergüenza son emociones sociales que facilitan la convivencia y la adaptación a los grupos. Pero cuando son excesivas pueden volverse muy dañinas. En estos casos conviene preguntarse si realmente existe una responsabilidad objetiva o si estamos intentando ser lo que otros esperan para obtener aceptación y validación.

Conclusiones

Lo importante que quiero que sepas es esto: las emociones no son tus enemigas, ni siquiera las más dolorosas. Al contrario, siempre intentan ayudarte. Quieren que las identifiques, las atiendas, las valides y hagas algo con toda la información que te aportan. Las emociones pueden aprender a gestionarse, y existen enfoques terapéuticos que ayudan en este proceso. Dejarte ayudar no es un signo de debilidad, sino un acto de autocuidado y valentía.



Referencias bibliográficas

  • González Vázquez, A. B. (2019).EMDR y Procesamiento emocional: trabajando con pacientes con desregulación grave. Autor-edit.

  • Hernández Pacheco, M. (2020). Apego, disociación y trauma. Desclée de Brouwer.

  • van der Kolk, B. A. (2015). El cuerpo nunca miente: el cerebro, la mente y el cuerpo en la superación del trauma. Eleftheria.

Marisa Grueso López. (2026, febrero 16). Qué son las emociones y por qué son clave para tu bienestar emocional. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/psicologia/que-son-emociones-y-por-que-son-clave-para-bienestar-emocional


domingo, 15 de febrero de 2026

 VOCES entre VOCES

http://artes-libres.blogspot.com.es/      

PARA ENVIAR TEXTOS O PROPONER TEMAS:

nekovidal@gmail.com




5 poemas de Mediado ya el camino de la vida, de Dante Alighieri

20 Oct 2025

/

Laura di Verso

 

El traductor de la celebrada edición completa de La Divina Comedia (Penguin Clásicos), Jorge Gimeno, selecciona en este librito los fragmentos más bellos y destacados del gigantesco poema, con la intención de acercar al lector a la obra de Dante.

En Zenda reproducimos cinco poemas de Mediado ya el camino de la vida (Random House), de Dante.

***

MEDIADO YA EL CAMINO DE LA VIDA

Mediado ya el camino de la vida,
me vi de pronto en una selva oscura,
ya del todo perdido el rumbo cierto.
¡Ah, tan difícil es decir lo densa
y ruda y fiera que era la espesura,
que solo de pensarlo vuelve el miedo!
La muerte no le gana en sinsabores.
Mas por tratar del bien que allí me cupo
escribiré de todo cuanto vi.

Infierno, I, 1-9

***

EL LEOPARDO, EL LEÓN Y LA LOBA

Y ahí estaba, no tuve que andar mucho:
un leopardo ligero y todo presto
que de piel tachonada se cubría;
plantado me miraba sin moverse,
y de tal modo me cerraba el paso
que estuve por volverme varias veces.
Era muy pronto, apenas clareaba,
el sol trepaba el cielo con los astros
igual que el día en que el amor divino
movió por vez primera aquellos cuerpos.
Y a pesar del leopardo moteado,
me hicieron concebir buenos augurios
la hora pronta y la estación tan dulce,
mas no al punto que no me amedrentase
la vista repentina de un león.
Parecía venir derecho a mí,
la testa erguida y con rabiosa hambre,
hasta el aire temblaba en apariencia.
Y una loba, que toda la avidez
congregaba en sus carnes consumidas,
devoradora de un montón de gente,
me redujo a un estado lamentable
con solo dirigirle la mirada,
y ya no confié en llegar arriba.
Y como aquel que goza acumulando,
y cuando la fortuna le desprecia,
solloza y se lamenta amargamente,
igual hizo conmigo la insaciable,
que viniendo a mi encuentro poco a poco
me fue empujando donde el sol se calla.

Infierno, I, 31-60

***

APARECE VIRGILIO, EL PRIMER GUÍA

«¿Así que eres Virgilio, aquella fuente
de que mana infinita la elocuencia?»,
le contesté con frente avergonzada.
«Oh luz y honor de los demás poetas,
válgame ahora el gran amor y estudio
que siempre he dedicado a tu poema.
Virgilio es mi maestro y mi modelo,
de ti y de ningún otro yo he tomado
el alto estilo que me ha dado fama.
Mira la bestia por que yo me he vuelto,
líbrame de ella, sabio renombrado,
que me estallan las venas y los pulsos».

Infierno, I, 79-90

***

RUEGO DE BEATRIZ A VIRGILIO 

«Oh generoso corazón mantuano,
cuya fama en el mundo aún se celebra
y durará mientras el mundo dure,
el que es mi amigo, y no por un acaso,
ve su camino en la desierta cuesta
tan negro, que recula horrorizado.
Lo que temo es que esté ya tan perdido
que mi intento de auxilio llegue tarde,
por lo que de él he oído allá en el cielo.
Así que ve, con tu palabra clara
y cuanto se precise, a socorrerle.
Sálvale, y yo me quedaré tranquila.
Yo soy Beatriz, Beatriz es quien te ruega.
Vengo de allí donde volver deseo.
Amor me manda y mueve mis palabras».

Infierno, II, 58-72

***

DINTEL DEL INFIERNO 

«Yo llevo a la ciudad de los lamentos.
Yo llevo al sufrimiento inacabable.
Yo llevo con la gente condenada.
El alto autor me hizo por justicia.
Yo soy el fruto del poder divino,
del saber sumo y el amor primero.
A mí me precedieron solo cosas
eternas, mas eterno yo perduro.
Que el que cruce este umbral, ya nada espere».
Estas palabras de color sombrío
vi escritas en lo alto de una puerta.
«Es muy duro, maestro, su sentido».
Y él, como hombre avisado, me repuso:
«Aquí se quede toda cobardía,
todo temor se quede en esta puerta.
Hemos llegado al sitio en que te he dicho
que has de ver a las almas dolorosas
que han perdido la luz del intelecto».
Y tras tomar mi mano con la suya,
con rostro alegre que me trajo fuerzas
me introdujo en las cosas escondidas.

Infierno, III, 1-21

—————————————

Autor: Dante Alighieri. Título: Mediado ya el camino de la vidaTraducción: Jorge Gimeno. Editorial: Random House. Venta: Todos tus libros.

BIO

Dante Alighieri nació en Florencia en 1265, en el seno de una familia noble empobrecida. Su formación se enmarcó en la tradición de la época, por lo que probablemente estudió en la Universidad de Bolonia. Conoció por primera vez a Beatrice Portinari en 1274, y a su muerte en 1290, el joven poeta stilnovista buscó refugio en el estudio de la filosofía y la teología y escribiendo la Vita Nuova. En esta época se involucró en la disputa entre güelfos y gibelinos, partidarios del Papa y del Emperador, respectivamente. Dante llegó a ser un importante “güelfo blanco” —defendían la independencia tanto del poder papal como del imperial—, de modo que cuando los “negros” tomaron el poder en Florencia en 1302, Dante fue condenado al exilio, aprovechando su ausencia de la ciudad. Primero se refugió en Verona y, tras residir en numerosas ciudades —algunos dicen que París o incluso Oxford—, se estableció finalmente en Rávena, donde completó la escritura de su gran obra, la Divina Comedia. Dante murió en Rávena, al volver de una misión diplomática en Venecia, en 1321.

https://www.zendalibros.com/5-poemas-de-mediado-ya-el-camino-de-la-vida-de-dante-alighieri/



TEMAS TERTULIA 20-2-2026

ESPIRAL

SALVADOS

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

TEXTOS TERTULIA 13-2-2026

HÉROES

GASTOS HORMIGA

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.


Colaboración gráfica: Victoria Blanco.



HÉROES

Porque cuando subo, soy tierra; y cuando bajo, soy nube.

Porque abarcamos millones de años en un solo vistazo, y tenemos la suerte de fijarnos en vidas que en menos de una semana habrán desaparecido para dejar paso a otras.

Porque si hace sol agradecemos el abanico de colores del mundo; y si llueve, peleamos con el barro en las piernas y el agua en la cara esperando dejar bajo nuestros pies estratos y nimboestratos.

Porque reconocer picos nos hace sentir en tierra conquistada, pero descubrir nuevos y desconocidos es asomar la nariz a la vasta anchura del mundo.

Porque ojalá, y solo puedo decir ojalá, todas las conquistas del mundo fueran como nuestras cumbres.

Sara Vi Ta

https://iderinaweb.wordpress.com


HÉROES

LOS VERDADEROS HÉROES DE LA HISTORIA HUMANA: STETSON KENNEDY

La historia del Ku Klux Klan está sometida, como la de cualquier organización humana, a altibajos, momentos de gran expansión y momentos de declive.

Fuera de Estados Unidos es poco sabido que, en ciertas épocas, no se limitó su nefasto campo de acción a los estado sureños, sino que se extendió peligrosamente por prácticamente la totalidad del país.

Fundado por seis jóvenes confederados de origen escocés (de ahí que utilizaran el término klan, unido a kuklos, del griego, círculo) al final de la Guerra Civil Americana (1861-1865), se extendió con mayor o menor fortuna por los estados sureños, llegando a tener, en la segunda década del siglo XX, ocho millones de seguidores.

Durante la Segunda Guerra Mundial tuvo momentos de decadencia, pues su idea secesionista no encajaba en un país que necesitaba estar unido ante un enemigo exterior. Pero terminada la guerra, el KKK volvió y resurgió con gran fuerza.

Atlanta, la ciudad a la que los seguidores del KKK llamaban pomposamente “la Ciudad Imperial del Imperio Invisible del KKK” era también la tierra natal de Stetson Kennedy, nacido en 1916.

Stetson nació en el seno de una familia acomodada sureña, y un hecho transformó sus ideas hasta convertirle en un luchador infatigable por la igualdad y los derechos civiles de los ciudadanos afroamericanos: Flo, una sirvienta negra de la familia, que prácticamente le había criado, fue secuestrada, atada a un árbol, golpeada y violada por miembros del KKK. Su delito había sido reclamar a un cobrador de tranvía que le había dado mal el cambio del billete. 

A partir de entonces Stetson se transformó en un luchador contra el racismo y la intolerancia en general.

Publicó muchos artículos en prensa y revistas, pero comprendió que no resultaban efectivos ante la opinión pública, pues el KKK contaba con apoyos en la administración, la policía, y buena parte de la población blanca. Se percató, al mismo tiempo, que era una organización cuyo funcionamiento interno era completamente desconocido, así que se infiltró en ella, aprovechando que un tío suyo había llegado a ser en el pasado un líder de la misma.

Toda la información que iba recabando la suministraba a diferentes periódicos progresistas que la hacían pública, lo cual incomodaba a los seguidores del KKK, que se sabían infiltrados, aunque desconocían la identidad del espía.

Pero la información desvelada no parecía suficiente para que la mayoría de los norteamericanos blancos comprendieran el peligro social que significaba ese grupo.

En 1947 Kennedy tuvo la idea genial que le haría dar un giro a la historia universal y cuyo alcance es difícil llegar a imaginar siquiera: se puso en contacto con Stephen J. Dubner, director del programa de radio de la serie Superman y con los guionistas del mismo, todos ellos de ideas antirracistas. Les facilitó toda la información que tenía sobre el grupo: los rituales, el argot y hasta las contraseñas con las que se movían.

A lo largo de dieciséis capítulos, los demenciales seguidores del KKK fueron reiteradamente derrotados por el superhéroe americano, completamente ridiculizados, y sus rituales secretos mostrados como gestos estúpidos de hombres brutos e ignorantes.

Para comprender el alcance social que tuvo tal acción, debemos recordar que Superman era el personaje de ficción idolatrado por todos los niños y jóvenes estadounidenses de la época, y sus acciones eran modelos incuestionables a seguir. El mismo superhéroe que ya había derrotado a lo largo de cientos de capítulos a Mussolini, Hitler y a Hirohito, se enfrentaba ahora al KKK, venciéndoles humillantemente.

El discurso colérico de uno de los líderes del grupo racista en una reunión a la que también asistió Kennedy, al día siguiente de la emisión del primer programa, nos puede dar una idea del impacto que éste tuvo en la organización:

Cuando regresé a casa anoche, mi hijo se encontraba con un grupo de niños, algunos con toallas atadas alrededor del cuello a modo de capas y otros con fundas de almohada en la cabeza. Los de las capas perseguían a los de las fundas por todas partes. Cuando les pregunté qué hacían, me dijeron que estaban jugando a un juego nuevo de policías y ladrones llamado Superman contra el Klan. ¡Acabar con los malos, lo llamaron! Conocían todas nuestras claves secretas. ¡No me había sentido tan ridículo en toda mi vida! ¿Imagináis que mi propio chico encuentra un día mi túnica del Klan?”

En realidad, las claves desveladas no tenían tanta importancia, pero sí la ridiculización de sus miembros, presentándoles como "los malos" y, sobre todo, el efecto de hacer prácticamente imposible que los millones de miembros del Klan extendieran sus enfermizas ideas entre sus hijos, pues para hacerlo tenían que decirles que Superman, su héroe incuestionable, se había equivocado al elegir a su nuevo enemigo, lo que cuestionaría, sin duda, su autoridad paterna.

El efecto sobre la organización fue implacable: el KKK nunca volvió a tener poder en los estados del norte, quedando reducido al grupo minoritario radical que aún hoy pulula por los estados sureños.

El historiador estadounidense Wyn Craig Wade llegó a calificar a Stetson Kennedy como “el factor individual más importante en la prevención del resurgimiento en la posguerra del Ku Klux Klan en el norte”.

Su victoria tuvo, desde luego, un precio: de igual forma que ha sido homenajeado por innumerables asociaciones defensoras de los derechos humanos en Estados Unidos y en el resto del mundo, estuvo amenazado de muerte durante muchos años, su casa, y con ella gran parte de sus documentos, fueron destruidos en un incendio provocado y, cuando se presentó a las elecciones a gobernador de Florida, ante la enorme campaña de acoso de conservadores y ultraconservadores, llegó a decir de sí mismo: “He llegado a ser el hombre más odiado de Florida”.

Finalmente tuvo que exiliarse en Europa, donde en 1954 escribió el libro “El Klan desenmascarado”, que fue publicado por su amigo Jean-Paul Sartre.

Stetson Kennedy ha venido a demostrar a la Humanidad que, mucho más efectiva que cualquier arma, es una idea inteligentemente utilizada, y nunca sabremos cuanto le debemos a su esfuerzo en pro de los derechos humanos, ni como hubiera transcurrido la historia de la segunda mitad del siglo veinte si el imperio militar y económicamente dominante, los Estados Unidos, se hubiera transformado en una sociedad cerrada y más racista y xenófoba, aunque el caso de la Alemania hitleriana nos puede dar un pista nada tranquilizadora al respecto.

Nekovidal – nekovidal@gmail.com

ARTES LIBRES – www.arteslibres.net

www.arteslibresdeandalucia.com


HÉROES

Lo que, de verdad, nos importa…

Por José Marcelo Ruiz

Las crisis sociales, económicas, y de salud… Y sobre todo las que nos afectan directamente y de manera personal como las emocionales, que conllevan trastornos psicológicos; demuestran que somos frágiles y dependientes, y, por lo tanto, tenemos necesidad de compañía y afecto mutuo. Si analizamos, detenidamente, podemos afirmar que, desde que nacemos, el afecto mutuo es un  sentimiento necesario para sobrevivir, e incluso para relacionarse socialmente. Afecto mutuo que sólo se da en estado puro en la familia. Ejemplo de ello es la relación entre los hijos y los padres: el cariño y la confianza absoluta de los hijos con respecto a su madre y a su padre en su crianza.  Los padres por afecto asumen también la responsabilidad  biológica de cuidarles.

La sensación de fragilidad demanda la cercanía y el afecto, ese sentimiento de querer y ser querido, de ayudar y ser ayudado. Y el miedo a la indefensión y el desamparo se vive como una amenaza probable, que se  agudiza cuando la vida es larga, en la vejez.

Como argumenta Victoria Camps, filosofa y escritora: En ese comportamiento de relación de solicitud mutua de demanda y de respuesta amable, al hacerlo extensible socialmente, encontramos el núcleo de la experiencia ética para mantener la confianza o restablecerla. Cuya ética, como una actitud positiva, nos conmueve ante el sufrimiento de causas sociales: los indigentes; los inmigrantes que mueren en las playas; las catástrofes naturales…. Cualquier ser humano en riesgo de perder su dignidad.

Tomar conciencia de la dependencia mutua y de que somos seres racionales dependientes, por lo tanto sociables, es el primer paso para afrontar  las crisis y revertirlas. Y es una manera de descubrir los problemas que nos afectan; ante ello anteponer la ética y  superarlos. Trabajar por el estado del bienestar que demanda la mayor esperanza de vida; teniendo siempre presente los retos que nos preocupan a todos y nos unen: la educación de nuestros hijos; la igualdad de oportunidad de una buena formación que nos capacite para realizar un trabajo; tener una familia y una vivienda; la calidad de atención de nuestra salud; las pensiones de nuestros mayores…  Todo cuanto nos dignifique como ‘Persona’, como es respetar y ser partícipes de los derechos humanos, sociales y laborales.

Partiendo, como he expresado, de los temas que nos afectan y nos unen, lo importante es que aprendamos a madurar éticamente para fortalecer nuestra voluntad de construir ‘ese yo personal e individual’, que esté capacitado para tomar nuestras propias decisiones en la vida. Una persona formada que no se deje llevar por prejuicios; sino que se atreva,  previamente, a analizarlos y superarlos.

Es triste ver cómo hay individuos que se olvidan de las necesidades que, de verdad, nos importan y nos  unen… Y ponen oídos a los prejuicios, gritan fuertes y expresan incoherencias.

Como expresa el filósofo británico Gilbert Keith Chesterton: “Lo que está mal en el mundo es que no nos preguntemos lo que está bien”. ¡Preguntémonos lo que está bien, y actuemos haciendo lo que está bien!

Este artículo se ha publicado en el periódico DIGITAL-NOTICIAS 24- (Comarca de la Axarquía), 09/02/2026. Mi agradecimiento personal al director de medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas de cultura, de pensamiento y opinión. 

https://www.noticias24digital.com/

https://josemarcelopoeta.wordpress.com/2026/02/09/lo-que-de-verdad-nos-importa/



GASTOS HORMIGA


Estamos al cabo de la calle con respecto a los gastos hormiga, esos a los que no se da mucha importancia por su pequeñez: la botella de agua que olvidaste en casa, el paquete de kleenex que dejaste en el otro bolso, el café que tomas mientras esperas o la luz de la regleta que dejas conectada siempre; resulta que todos ellos suman lo suficiente para llegar a un montante considerable, si no al cabo de un mes, sí al cabo de un año; no digamos si el cálculo se extiende a un lustro.


Cuando se me ocurrió comparar estos gastos hormiga tan palpables y medibles con el desgaste emocional, entendí algo.


Entendí que cada silencio que muerdo, cada palabra malintencionada que obvio, cada subestimación que permito, cada abuso que no delato, cada adaptación que implemento, cada mirada patibularia que no confronto… me desgasta el alma de a poquitos. Son acciones que duran apenas unos segundos, pero encogen mi espíritu; y, del mismo modo que los gastos hormiga van conformando un coste a tener en cuenta evitable solo si se decide prescindir o, al menos, limitar los pequeños desembolsos, los segundos de desgaste interior se acumulan exponencialmente en mi interior, unos sobre otros y todos alrededor de los demás, hasta adquirir una envergadura que solo permite la distancia como solución.


Durante años, tal vez muchos, he despilfarrado peculio y emotividad. Sin entrar en el victimismo que hace tiempo dejé atrás, he de decir que la supervivencia emocional nunca me fue fácil y aprendí a «comprarme» la pertenencia con derroche económico-afectivo. Hoy sigo necesitando a las personas, pero me sobra la gente; trabajo para echar raíces, pero he perdido el miedo al exilio; manifiesto mi vulnerabilidad, pero no permito embestidas; comparto mi esencia, pero no me dejo esgrimir.


Y es que, por fin, aunque de vez en cuando haga algún desembolso absurdo, me estoy convirtiendo en una buena administradora.


13/febrero/2026 – Vicki Blanco para “VOCESentreVOCES”




MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Mente neurodivergente: la soledad de pensar más allá del guion

? Pensar diferente puede generar aislamiento invisible. La neurodivergencia no es déficit, pero sí puede crear brechas cognitivas difíciles de explicar incluso en relaciones cercanas ?

Author

Pol Bertran
10 de febrero de 2026

Muchas personas neurodivergentes o con altas capacidades crecen asumiendo que su forma de pensar es universal. Con el tiempo descubren que no lo es. Esa diferencia no siempre se traduce en reconocimiento, sino en malentendidos y una sensación persistente de desconexión. Esta newsletter explora el impacto psicológico de operar en otra frecuencia cognitiva: el desarrollo asincrónico, la intimidad intelectual y cómo aprender a vivir con la diferencia sin convertirla en aislamiento.

— Pol Bertran

Cuando tu sentido común no es común

Hay un momento (a veces llega tarde, a veces demasiado pronto) en el que una persona empieza a sospechar algo extraño: lo que para ella es obvio, para otros no lo es. Lo que parecía simple, evidente, casi automático, genera confusión en el entorno. Y esa grieta, pequeña al principio, puede convertirse con los años en una experiencia persistente de aislamiento.

Para muchas personas neurodivergentes o con altas capacidades, esta toma de conciencia no es inmediata. De hecho, suele comenzar con una suposición completamente natural: que los demás piensan como tú. Que tus asociaciones, tu velocidad de procesamiento, tu forma de conectar ideas representan algo cercano al “sentido común”.

Y cuando esa suposición empieza a desmoronarse, lo que se quiebra no es solo una expectativa intelectual. Es una sensación básica de pertenencia.

El mito de la mente compartida

Todos vivimos atrapados en nuestra propia experiencia subjetiva. No tenemos acceso directo al paisaje mental de otra persona. Aun así, durante la infancia, damos por hecho que lo que vemos, entendemos o inferimos es más o menos compartido por quienes nos rodean.

Si tu mente capta patrones con rapidez, integra información compleja casi sin esfuerzo o establece conexiones abstractas con naturalidad, puede resultar desconcertante descubrir que eso no es universal. No fue algo que “trabajaras”; simplemente estaba ahí. Y por eso cuesta entender por qué otros no lo ven.

Esta diferencia no siempre se traduce en reconocimiento temprano. De hecho, a menudo ocurre lo contrario. En contextos sociales, la expresión espontánea de ideas complejas puede interpretarse como arrogancia, intensidad excesiva o ganas de llamar la atención. Lo que para ti es conversación fluida, para otros puede ser incómodo.

Aquí entra en juego un concepto clave en el desarrollo de personas con altas capacidades: el desarrollo asincrónico. La capacidad intelectual puede avanzar a un ritmo muy distinto del desarrollo social y emocional. Puedes comprender sistemas complejos mucho antes de aprender las reglas tácitas que gobiernan los grupos: cuándo simplificar, cuándo callar, cuándo no corregir. Y el entorno, muchas veces sin mala intención, responde con incomodidad.

➕ La acumulación silenciosa de microdesconexiones

Rara vez hay un gran evento que marque la diferencia. Más bien se trata de pequeñas escenas repetidas: una explicación que parece clara pero genera miradas vacías; una conclusión que consideras evidente y que nadie sigue; un entusiasmo que no encuentra eco. Cada episodio, por sí solo, es tolerable. Pero la suma produce algo más profundo: la sensación de estar en otra frecuencia.

Ante esto, muchas personas desarrollan estrategias de adaptación. Reducen la complejidad de sus intervenciones. Editan mentalmente lo que van a decir. Practican una especie de “cambio de código cognitivo”, modulando su discurso según el entorno. No se trata de fingir, sino de ajustar.

El problema es que, con el tiempo, esa adaptación constante puede confundirse con un defecto personal. La narrativa interna se vuelve exigente: “Soy demasiado intenso”, “complico las cosas”, “debo simplificar más”. La soledad se internaliza.

Lo más doloroso llega cuando esta desconexión aparece en relaciones íntimas. Cuando descubres que incluso alguien que te quiere profundamente no puede seguir la textura exacta de tu pensamiento. Puedes ser conocido en tus hábitos, tus recuerdos y tus rutinas… y aun así sentir que nadie entra del todo en tu mundo cognitivo. Aceptar eso implica un duelo silencioso: renunciar a la fantasía de ser comprendido sin traducción.

No es insuficiencia: es diferencia

Uno de los avances más importantes en la psicología contemporánea es el enfoque de la neurodiversidad. En lugar de patologizar toda diferencia cognitiva, se reconoce que existen variaciones reales en la forma en que procesamos la información, regulamos la atención o construimos significado.

Comprender esto no elimina la soledad, pero transforma su interpretación. No se trata de incapacidad para conectar, sino de operar con un patrón menos frecuente. Esto también libera a los demás de una expectativa imposible. Ninguna persona puede cubrir todas nuestras necesidades cognitivas y emocionales. La intimidad intelectual absoluta es rara, incluso entre mentes similares.

En lugar de buscar una única conexión total, muchas personas neurodivergentes encuentran alivio en algo más distribuido: diferentes relaciones para diferentes dimensiones. Una persona con quien compartir intereses profundos, otra para experiencias emocionales, otra para afinidades prácticas. No es fragmentación; es realismo relacional.

Hay también una decisión personal que cambia el tono de la experiencia: elegir cuándo traducir y cuándo no hacerlo. Cuándo vale la pena simplificar y cuándo no. Cuándo participar y cuándo preservar energía. Esa elección devuelve agencia.

Vivir con la diferencia sin convertirla en identidad total

La soledad cognitiva puede no desaparecer por completo. Probablemente siempre haya momentos en los que sientas que estás viendo algo que otros no perciben. Pero eso no tiene por qué definir tu valor ni tu capacidad de conexión.

Aceptar la diferencia no significa resignarse al aislamiento. Significa entender que la pertenencia puede adoptar formas múltiples y que la comprensión absoluta es una fantasía incluso en las relaciones más cercanas.

Hay un alivio particular cuando dejas de esperar que el mundo piense como tú y empiezas a preguntarte: ¿qué necesito yo para sentirme conectado? A veces la respuesta es comunidad especializada. A veces es creatividad. A veces es simplemente reconocer que tu mente funciona con otra arquitectura.

No se trata de corregirse ni de forzar al entorno a adaptarse por completo. Se trata de construir una vida coherente con tu manera de pensar. Porque cuando tu sentido común no es común, la tarea no es volverte común. La tarea es aprender a habitar tu diferencia sin que se convierta en condena. Y eso, aunque no siempre elimine la soledad, sí la vuelve más habitable.

https://psicologiaymente.beehiiv.com/p/mente-neurodivergente-la-soledad-de-pensar-m-s-all-del-guion?utm_source=beehiiv&utm_medium=newsletter&utm_campaign=mente-neurodivergente-la-soledad-de-pensar-mas-alla-del-guion&_bhlid=b6f4cbd23ff79b24bb73cd63764250a38cff38b4









LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.