VOCES entre VOCES
http://artes-libres.blogspot.com.es/
PARA ENVIAR TEXTOS O PROPONER TEMAS:
LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.
"Mindouli",
de Alvie Mouzita (República del Congo, 1998)
Habito una
memoria que ha perdido las páginas de la infancia
habito la
soledad de un río que tiene sed de mar
¡Mindouli!
la noche para
mí es larga de dolores. Porque sin verte, siempre sueño contigo
y sabes que
hasta ahora no he probado ni canciones ni danzas ni tams-tams
ignoro incluso
el sabor del vino de palma,
el tótem de
mi abuelo
y el regusto
del juego del agua y de la sabana
y aún suena
como un duelo, el grito matinal de los pájaros en mis oídos
porque vivo en
una memoria sin páginas de infancia
y cada noche,
tus ríos que fluyen allá lejos son mis lágrimas que sustituyen tu
presencia
¡Mindouli!
Muero en la ausencia de recuerdos
muero en los
festines de las ciudades, en las rapsodias que cuentan los
griots de
otros lugares, griots que te ignoran, que ignoran tu historia
y mi mirada es
triste en el espejo que me habla de ti
tu rostro es
tan delgado en el lago de mi memoria. ¡Mindouli!
nada, entre
las olas y la espuma, surge de ti ni sobrevive
¿lo ves? soy
virgen a todo misterio rural
¡Perdóname,
infancia mía! Mi infancia, ¡perdóname! Porque siendo aldeano, no
tengo recuerdo alguno del matorral
porque en
cuanto salí de mi madre, el sol ya estaba sangrando
había que
huir
huir del
rebaño de tormentas, huir lejos de los párpados
había que
hacerlo...
pero comprende
¡Oh Mindouli!, que sin la bravura de mi padre, esos avispones me
habrían degollado
comprende,
comprende que sin mi madre, sin el granero de la esperanza, yo sería
un leño que picotean los cuervos
¡Mindouli! Sé
que eres mujer por tu vientre, eres flor por mi corazón, por mis
cantos eres madre
llevo para ti
un destino maduro de trashumancia
llevo para ti
un gran sol
acógeme en tu
memoria para que pueda reunir mis recuerdos, para que pueda volver a
unir mi ombligo,
y para que
pueda hablar mi dulce lengua natal
¡Oh Mindouli,
camina! camina y ven a mí para enjugar mis lágrimas...
FUENTE: https://franciscocenador.blogspot.com
TEMAS
TERTULIA 2-10-2026
OLORES
Y PERFUMES.
CIRCUNSTANCIAS.
MICRORRELATOS,
AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
TEXTOS
TERTULIA 25-9-2026
LOROS.
BISUTERIA
Y GEODAS.
MICRORRELATOS,
AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
LOROSYo
lo vi todo mientras comía pipas sin parar. Las pausas entre los
crujidos de las pipas al quebrarse llegaron a estar en concordancia
con las pausas del diálogo que mantenían ellos. Yo no era, en
realidad, más que un testigo al que ambos ignoraban, concentrados
como estaban en sus conflictos e intereses, un testigo cuya presencia
no parecía importarles en absoluto.
El más alto colgó el
teléfono. El otro, apuntándole de repente con una pistola con
silenciador, le dijo:
Así que “yo lo liquido” . . .
No es
lo que crees, le replicó, sorprendido, su amigo. Rufo me preguntaba
si podía liquidar el problema yo sólo.
Ya, y el problema soy
yo.
No, el problema es que tienes que devolver el dinero, eso no
es negociable, pero el resto se puede solucionar.
Aunque lo
devuelva estoy condenado y vendréis por mi.
No, ése es el
acuerdo: devuelves el dinero, unas disculpas y asunto concluido.
No
lo creo . . .
Es verdad: Mira, dijo mientras se acercaba a la mesa
del despacho. En el mismo cajón estaba la prueba de su inocencia, la
que podía disipar las sospechas de su amigo y un revolver cargado.
Me pareció que ni él mismo sabía cuál de las dos opciones
elegiría tras abrir el cajón: poner la grabación de la
conversación telefónica recién concluida o disparar a quien le
encañonaba, su amigo de la infancia, con quien había recorrido
tantos correccionales y cárceles.
Abrió el cajón y en ese mismo
instante oyó el disparo al tiempo que sentía una punzada en su
costado. Ahora sí se había decidido: empuñando el revólver
aprovechó su último hilo de vida para apretar el gatillo contra
quien acababa de dispararle. Los dos se desplomaron casi al
unísono.
Y yo lo vi todo . . .
Mientras retiraban los cuerpos,
un policía un tanto malhumorado me miró y dijo: Y con este loro,
jefe, ¿qué hacemos? No hace más que comer pipas sin parar.
Nekovidal - nekovidal@gmail.com
ARTES
LIBRES www.arteslibres.net
– www.arteslibresdeandalucia.com
BISUTERIA
Y GEODAS
Hay
brillos que se compran y brillos que se excavan, los primeros se
oxidan con el tiempo, los segundos apenas empiezan a mostrarse.
Lo
que brilla por fuera ansía ser admirado, lo que posee brillo en su
interior no necesita admiración.
Quien
calla y esconde su valor, quien no necesita abrirlo al mundo, nunca
lo pierde.
(Dedicado
a FAVS, mi geoda que nunca brilla para ser vista.)
Sabrina
Chakour
BISUTERÍA
Y GEODAS
«Este
país tiene demasiadas historias de amor enterradas en los campos,
hay que arañar la tierra para que salgan, para que puedan existir
más».
Esas
palabras, puestas en boca de Lorca por «los Javis»,
produjeron en mí la magia que solo es capaz de generar aquello que
te transforma; se creó el vacío a mi alrededor y me quedé sola
frente a la pantalla; cada sílaba punzaba y espoleaba mi
sensibilidad.
Pero
yo no evocaba historias de amor ocultas, yo pensaba en tantos
talentos, tantos dones escondidos, ocultos por años para no
desordenar la maquinaria a la que uno pertenece; analizaba la
obligada obediencia a una voz impostada y robusta proveniente de
seres enajenados que, poseídos por su tremenda inseguridad, se
cubren de bisutería y deslumbran al mundo haciendo que otros más
loables se conviertan en geodas.
Sí,
amigos, hay que arañar la tierra, y picar montañas, y entrar en las
cuevas, y pasar por mil vericuetos y salvar muchos miedos hasta
lograr que la cavidad revele su brillo interior, sin duda, más
valioso y bello que el de la bisutería común.
27/septiembre/2026
– Vicki Blanco para «VOCESentreVOCES»
BISUTERIA
Y GEODAS
Coraje
a la vida
29
agosto, 2026 josemarceloruiz
Por
José Marcelo Ruiz
Cuando
hablamos de la vida y de las adversidades que se nos presentan,
llegamos a la conclusión de que hay que ‘echarle coraje’.
Queremos recuperar el ánimo y tener valor para actuar. Entonces se
nos plantea: ¿cómo es la vida? y ¿qué es coraje a la
vida?
Coraje
a la vida es afrontar la mirada de ese tiempo que pasa. Una mirada
que interroga cada paso que damos. Una mirada que deja
huellas en la piel, y en las entrañas. Coraje es responder a cada
instante de vida que vivimos.
Pensamos
y, nos ponemos trascendentes, sí. Volvemos a preguntarnos: ¿y tú
qué esperas de la vida? Respuesta que no encontramos. Porque
de la vida no debemos esperar nada. La vida es la que espera
respuestas de nosotros. Y de las decisiones, ya sean acertadas o
erróneas, dependerán cómo es y será nuestras vidas.
Si
tenemos ánimos, nos acogemos al dicho: “la vida es para vivirla”.
Pero, ¿qué es vivir? Y cuando carecemos de ánimos, la
pregunta es: ¿cómo sobrevivir? La única respuesta es: ¡Vivir es
dar gracias, cada día, al amanecer! Y sobrevivir es procurar que,
cada día, morirse ‘un poquito’, pero en paz.
Dice
la canción:
“pasa la vida”.
La vida pasa; y son nuestros torpes pasos los que se quedan atrás.
La vida nos empuja; y nuestro cuerpo cansado se resiste a caminar.
Pensativos, y sin ánimos, nos quedamos contemplando el
horizonte.
Se
dice: “¡Qué la vida es muy corta! Cómo si un sastre con sus
tijeras ajustara el traje de nuestras vidas. Porque, aquí, nada se
decide. Todo está escrito en ese libro mágico y sabio que nos
conoce muy bien. Libro en el que está escrito el nacimiento y la
muerte de nuestras vidas. El divino sastre con su mirada nos
contempla; nos deja hacer y deshacer. Y se divierte poniéndonos
pruebas, juega con nosotros como sus queridas marionetas. ¡Tenéis
el libre albedrio para tomar vuestras decisiones!
Y
en esta andadura de la vida: vivir y dar las gracias… Morirse
un poquito… Se pasa la vida. Queremos que tenga ‘sentido la
vida’. Ese sentido de la vida lo ponemos en los buenos
sentimientos: el amor, la solidaridad, la creatividad de dejar buena
herencia… Como una tierra bien labrada; la vida nos sonríe. Pero
si estos sentimientos fallan, caemos precipitadamente en un abismo.
Porque la vida pierde su sentido.
Hay
que andar el camino con coraje; soportando las caídas y
levantándonos. Apostar por el sentido de la vida.
Queda
el consuelo de vivir la vida como se presente: ¡Qué las alegrías,
a veces, son muy poquitas! Y las penurias muchas, con sus penitas.
Sí, vivir la vida como se presente. No hay otra manera, sino
vivir la vida como se presente.
Este
artículo se ha publicado en NOTICIAS 24 -DIGITAL (Comarca de la
Axarquía), el 28 de agosto de 2026. Mi agradecimiento personal al
director del medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas
culturales, de pensamiento y opinión .
https://josemarcelopoeta.wordpress.com/2026/08/29/coraje-a-la-vida/
MICRORRELATOS,
AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
ENTREVISTA
A D. AMADOR LÓPEZ GARCÍA – AUTOR DE «SEFARAD ES MI TIERRA»
17
septiembre, 2026 josemarceloruiz Deja
un comentario
José
Marcelo Ruiz y Amador López García
ENTREVISTA
REALIZADA POR JOSÉ MARCELO RUIZ
Amador
López: «Si has vivido en una villa con barrios moros, judíos y
cristianos, la imaginación estaba servida para hacer una novela»
Pregunta.- Si
en la anterior obra escribió su memoria como médico. En esta nueva
obra Sefarad es mi tierra, elige también como tema la medicina;
recurriendo a la historia, a la Edad Media. ¿Qué es lo que le ha
motivado para hacer tan buen trabajo?
Respuesta.- Nos
han enseñado en España —erróneamente— que la Edad Media fue un
periodo oscuro, sin aportar nada a la historia de la humanidad desde
la caída del imperio romano. Por ese motivo, me sumergí en esa
supuesta oscuridad para saber si había sido así. Informándome en
los libros, tanto antiguos como actuales, la oscuridad se fue
disipando hasta aparecer la luz. No me podía imaginar tal cantidad
de sabios, no solo de la religión cristiana, sino también musulmana
y judía. Basándose en los filósofos de la antigüedad, a su
manera, cada uno según sus creencias, trataban de arrojar luz al
conocimiento, sufriendo incluso la represión o el exilio por los
dogmáticos. Y en el caso de la medicina, en concreto, indagar si se
había producido algún progreso desde los últimos dos grandes
de esa disciplina: Galeno y Avicena. No encontré progreso en la
farmacología, aunque sí en su metodología, y también en la
cirugía y sus instrumentos debido a los grandes Rhazés y Abulcasis.
Estos descubrimientos me llevaron a basar mi novela en este periodo
de la humanidad.
Si
además has vivido, como es mi caso, en una villa (Molina de Aragón)
con tres barrios bien diferenciados —moro, judío y cristiano—
escuchando leyendas en sus callejuelas y bajo las murallas de los
castillos, la imaginación estaba servida para ir madurando la
necesidad de escribir la novela.
P.-
¿Qué mensaje quiere comunicar al elegir como título de la obra
Sefarad es mi tierra?
R.- Según
iba escribiendo la obra, tras algunos párrafos donde se deslizaba el
recuerdo permanente del pueblo judío por la Tierra Prometida
(Israel) o episodios peligrosos de rechazo a los judíos de Hispania,
me brotaba espontáneamente la frase «esta es mi tierra». Al
repetirse en varias ocasiones y ser un título corto fue la causa de
elegirlo. Pero no solo por eso —si cabe tan simple— sobre todo
por los tiempos convulsos que nos está tocando vivir: el genocidio
en los Balcanes y a la etnia Rohingya de la antigua Birmania, los
millones de refugiados ucranianos, los desplazamientos y masacre del
pueblo palestino y las ansias expansionistas de Trump y del gobierno
marroquí. Todos estos hechos me han llevado a afirmarme en
reivindicar que la tierra de cada uno es donde vive —y más durante
varias generaciones— pero también donde trabaja, se alimenta con
el producto de su trabajo, ama y nacen sus hijos. Nadie debe de estar
legitimado para apropiarse de la tierra de otro por motivos
religiosos, étnicos o expansionistas.
P.–
Usted pone como subtitulo a Sefarad es mi tierra, la frase Tiempos de
incertidumbre, dudas y llantos. ¿Es esta frase el reflejo de la
época?
R.-Indudablemente.
No solo por los avatares de las luchas entre los poderosos, sino por
la pandemia de Peste Negra. Afectó a los reinos de España desde el
año 1347 a 1352, pero con el pico máximo en el año 1348, que es
donde en ese año y el siguiente se centran los capítulos de la
novela. Incertidumbre y dudas por no saber los destinos de los
reinos. Incertidumbre por no saber el fin de la Peste, siempre
confiando en la clemencia de Dios. Dudas por no saber si los remedios
terapéuticos aplicados eran los correctos, dado que apenas se
conocía la enfermedad, tanto en sus manifestaciones como en las
soluciones. Llantos por el sufrimiento que conllevaba padecer el mal
pestífero y las consecuencias en muchas de las ocasiones mortales,
pues diezmó a poblaciones enteras, mermándolas más allá del
30-50%, e incluyo llegando a desaparecer pueblos enteros.
P.-
La obra tiene estructura de novela, e intervienen personajes
ficticios creados por usted y personajes reales e históricos que
dialogan. ¿Cómo ha sido la elaboración y con qué dificultades se
ha encontrado?
R.–
Los personajes reales han surgido estudiando varios libros de
historia medieval y lo que he considerado que eran sus hechos más
relevantes. Aunque en algunos de ellos, al disponer de pocos datos ha
tenido que echar mano de la imaginación lo más cercana a la
realidad posible, pero sin ello perder rigor histórico. Personajes
reales importantes, son los reyes, reinas, sultanes, condes y
condesas, miembros de las cortes y afamados médicos, que
desfilan a lo largo de las páginas de la novela, pero que
también ocupan, algunos de ellos, la mayor parte de un capítulo.
El
personaje ficticio, protagonista de la novela, es el médico judío
Moshé Abulafia. Elegí el apellido por ser frecuente en el reino de
Aragón y territorios colindantes, además de tener un significado de
«padre o poseedor de la salud»; tuvo tanta fuerza y carisma, que se
le llegó a asociar a la figura del médico. El padre y el ayudante
adolescente del protagonista, los cirujanos-barberos, las matronas,
los 22 miembros del concejo de la villa y otros más que van
pululando según se va desarrollando la novela.
Las
dificultades han nacido de no confundir nombres y menesteres de cada
uno al ser tan ingente el número y que muchos de ellos se van
deslizando en capítulos, a veces, inconexos. Filiarlos no ha sido
difícil, ya que surgían espontáneamente según avanzaba la obra.
P.-
He observado en la narración la riqueza de vocabulario que refleja
el lenguaje de la época, y muy bien adaptado. ¿Qué fuentes ha
consultado usted, qué dificultades ha tenido?
R.–
He procurado que se pareciese lo más fielmente al lenguaje de
la época, pero claro, adaptado a la dicción y escritura actual,
para que fuese amena su lectura, sin perder el rigor y el ambiente de
los siglos XIII y XIV; que el lector se zambullese plenamente en esa
época olvidándose de comparaciones actuales; leyendo libros y
novelas, tanto si se escribieron en ese periodo como en los años más
recientes. Fundamental ha sido consultar el diccionario de la R.A.E
Hoy está de moda la IA, y no hay que desecharla, pero sin
abusar de ella; solo en contadas ocasiones que me parecía alguna
palabra médica demasiado disonante con esa época, he tenido que
afinar mucho, pues aparecen en siglos posteriores, pero a veces
demasiado cercanos. He tenido que repasar repetidamente la obra para
encontrar alguna palabra que no encajase, aunque el lector no avezado
no se diese cuenta.
P.–
La novela se centra en las vivencias de un médico judío que se
enfrenta a la epidemia de la ‘Peste’, pero a la vez es un viaje
por la península ibérica. ¿Qué sentido tiene ese viaje y por qué
elige el tema de la enfermedad de la ‘Peste?
R.–
Los médicos, y sobre todo los médicos judíos, se desplazaban a lo
largo de la península ibérica al ser ellos los elegidos
preferentemente por los reyes. No hay que olvidar, que fue una época
convulsa de guerras, conquistas, intrigas palaciegas y pactos que se
rompían y los volvían a recomponer los poderosos, según los
intereses entre ellos, fuesen cristianos o musulmanes.
No
podía faltar que novelase la pandemia de Peste Negra o Bubónica.
Como he referido anteriormente, diezmó a poblaciones enteras del
mundo conocido. Fueron unos años de declive, tanto económico como
humano. Me interesaba bucear en cómo la vivieron las gentes de esa
época, y para ello centrarme en una villa próspera donde convivían
las tres creencias religiosas. Me interesaba saber, o imaginar lo más
cercano a la realidad, sus sufrimientos, y cómo pudieron organizarse
como comunidad a través del organismo más democrático del que
disponían, que era el concejo de la villa. Describir a que
causas atribuían la aparición de la peste en un mundo donde la
magia y el poder de lo divino marcaban sus conductas. Y no podían
faltar los remedios curativos con los que contaban los médicos,
donde se mezclaba el intento de hacer ciencia con las medidas más
absurdas que hoy nos parecen ridículas e irrisorias, pero que
persistieron durante varios siglos después.
P.- La
época histórica que eliges es la Edad Media (siglos XIII y XVI),
tiempo de la presencias de las tres culturas: musulmana, judía y
cristiana. Hábleme de la relación de convivencia que se da entre
ellas; y también en función a la temática que usted trata, la
medicina.
R.- Hoy
en día la palabra tolerancia tiene significado de respeto y
aceptación de las personas y sus creencias tanto religiosas como
políticas. En la Edad Media, muchas veces estamos equivocados, pues
le damos el mismo significado que el actual; y no ha sido así.
Tolerancia en el medievo era soportarse, porque interesaba tanto a
unos como a otros, porque podían sacar beneficio con las actividades
comerciales, destrezas artesanales y conocimientos. En realidad
existían dos culturas en la península ibérica, la cristiana y la
musulmana. La población judía representaba el 3%-5% de la
población; se estima en un rango de 200.000-300.000 personas. La
cultura judía se vio influida notablemente por la época de
esplendor musulmana; la prueba de ello es que los judíos cultos
leían, escribían y hablaban en árabe. No obstante,
conservaban sus tradiciones religiosas y hablaban en los reinos
cristianos la lengua de ellos, que la han conservado hasta nuestros
días, el sefardita.
Una
puntualización muy importante, que se olvida casi siempre, es
identificar a los judíos como una raza, con una serie de
características comunes; nada más lejos de la realidad. Los judíos,
como los musulmanes, eran tan españoles como los cristianos. No se
distinguían por sus rasgos, eran tan mediterráneos, íberos o
celtíberos como los cristianos
P.- ¿Tiene
usted un nuevo libro en proyecto? Hábleme de ello.
R.–
Por ahora necesito descansar y recuperar el tiempo con otras lecturas
perdidas. La novela histórica requiere un esfuerzo mayúsculo y
exige reposar después de haber acabado la obra. Además, me tengo
que centrar en las presentaciones y la publicidad, pues lo que quiere
un autor es que no se queden los volúmenes en el baúl de los
recuerdos. Tal vez seguir con la expulsión novelada de los judíos y
moriscos, pero es un proyecto que por ahora está lejos y no sé si
me atreveré, porque hay novelas geniales sobre esos dos periodos.
Esta
entrevista se ha publicado en NOTICIAS 24-Digital (Comarca de la
Axarquía), el 17/09/2026. Mi agradecimiento personal director del
medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas de cultura,
de pensamiento y opinión.
https://www.noticias24digital.com
Sefarad es
mi tierra
13
septiembre, 2026 josemarceloruiz Deja
un comentario
José
Marcelo Ruiz
En
la obra Sefarad
es mi tierra del
doctor y Licenciado en medicina D. Amador López García, y editada
por AACHE Ediciones. El autor desarrolla en forma de novela la
convivencia de las tres culturas y religiones: musulmana, judía y
cristiana; documentándose en hechos históricos y culturales-
religiosos de la Edad Medía (siglos XIII y XIV). Nos cuenta las
vivencias de un médico judío que se enfrenta a la enfermedad de la
´Peste Negra’. Aunque centra la narración de la enfermedad
en la ciudad Molina de Aragón (Guadalajara). Pero su dedicación
médica le hace conocer y viajar por la península ibérica a la que
llama ‘Sefarad’, y dice: es mi tierra. Y nos habla de Barcelona,
Gerona, Zaragoza, Toledo, Burgos, Cuenca… Jaén, Córdoba, Al
–Andalus de Granada… y se menciona la Axarquía-
(Bentomiz).
Los
hechos históricos-culturales están tan presentes, así como la
evolución de la medicina. Porque se detallan tanto los
acontecimientos socio-políticos como los médicos más importantes
de la época: Ibn al Nafis, médico, y autor de técnicas
quirúrgicas y conocedor de enfermedades oculares, y
descubridor de la circulación menor de la sangre (pulmonar);
Bernardo Gordonio, Henry de Mondeville y Arnau Vilanova, profesores
de la universidad de Montpellier, (universidad en la que estudia y
adquiere su formación el médico protagonista de la novela);
Abenardut Eliazer médico personal del rey de Aragón Alfonso III;
Yehudá Bonsenyor y su hermano Bondavid ambos médicos judíos
barceloneses traductores de textos del árabes al catalán y
consejeros de los reyes Jaime I y Jaime II… Esto nos hace
pensar que el nombre de ficción de Moshé Abulafia, médico
protagonista de la historia, podía haber existido. Porque el
personaje adquiere tanto prestigio de realismo, gracias a
la importancia de la narración de la `Peste Negra’ y de los hechos
históricos; así como de las personalidades mencionadas: Alfonso X,
Jaime I, Sancho IV, el Bravo, María de Molina, Ramón Llull…
En
cuanto al estilo de lenguaje que utiliza, el autor hace un gran
esfuerzo en documentarse para expresarse en el lenguaje de la época.
Esto da autenticidad a la narración; ofreciéndonos una riqueza de
vocabulario de las tres culturas. (Que anota para expresar su
significado).
La
lectura nos conducirá a conocer y desear profundizar sobre la
época narrada (siglos XIII y XIV) que, como D. Amador López
subtitula en la portada del libro, es “Tiempos de incertidumbres,
dudas y llantos”. Pero, como lector, añadiría que hubo
también un periodo de convivencia de las tres culturas: musulmana,
judía y cristiana. Esto también lo refleja el autor. Cuyas
identidades raciales y culturales están en nuestra genética.
La
finalidad del autor es dar a conocer cómo era la medicina de esos
tiempos; y, como he expresado, profundizar en nuestro pasado. Esto lo
consigue manteniendo un diálogo, que se da en la narración de la
novela, entre personajes ficticios creados por el autor y
personalidades históricas reales. Lo hace, muy acertadamente,
documentándose en acontecimientos históricos como fue la
convivencia de las tres culturas: cristiana, musulmán, judía. Esta
convivencia nos conmueve como lector para preguntarnos: ¿cómo sería
la península ibérica si esa convivencia de las tres culturas se
hubiese mantenido en el tiempo? Pregunta que debemos responder,
individualmente, porque las respuestas nos llevarán a
reconocer que esas identidades raciales y culturales conforman
nuestra forma de ser, de pensar y de actuar. Cuyo enfoque de
interculturalidad, en la actualidad, es muy necesario para la
convivencia: evitar el racismo, el fanatismo religioso… Anular
cualquier actitud negativa y de prejuicios que se enfrentan a los
sentimientos humanos que nos hacen ser mejores como la empatía, la
solidaridad.
Este
artículo se ha publicado en NOTICIAS 24- DIGITAL (Comarca de La
Axarquía), el 11 de septiembre de 2026. Mi agradecimiento personal
al director del medio D. Francisco Gálvez por su interés por
los temas culturales, de pensamiento y opinión.
https://www.noticias24digital.com
"Mindouli", de Alvie Mouzita (República del Congo, 1998)
Habito una
memoria que ha perdido las páginas de la infancia
habito la soledad de un río que tiene sed de mar
¡Mindouli!
la noche para mí es larga de dolores. Porque sin verte, siempre sueño contigo
y sabes que hasta ahora no he probado ni canciones ni danzas ni tams-tams
ignoro incluso el sabor del vino de palma,
el tótem de mi abuelo
y el regusto del juego del agua y de la sabana
y aún suena como un duelo, el grito matinal de los pájaros en mis oídos
porque vivo en una memoria sin páginas de infancia
y cada noche, tus ríos que fluyen allá lejos son mis lágrimas que sustituyen tu presencia
¡Mindouli! Muero en la ausencia de recuerdos
muero en los festines de las ciudades, en las rapsodias que cuentan los
griots de otros lugares, griots que te ignoran, que ignoran tu historia
y mi mirada es triste en el espejo que me habla de ti
tu rostro es tan delgado en el lago de mi memoria. ¡Mindouli!
nada, entre las olas y la espuma, surge de ti ni sobrevive
¿lo ves? soy virgen a todo misterio rural
¡Perdóname, infancia mía! Mi infancia, ¡perdóname! Porque siendo aldeano, no tengo recuerdo alguno del matorral
porque en cuanto salí de mi madre, el sol ya estaba sangrando
había que huir
huir del rebaño de tormentas, huir lejos de los párpados
había que hacerlo...
pero comprende ¡Oh Mindouli!, que sin la bravura de mi padre, esos avispones me habrían degollado
comprende, comprende que sin mi madre, sin el granero de la esperanza, yo sería un leño que picotean los cuervos
¡Mindouli! Sé que eres mujer por tu vientre, eres flor por mi corazón, por mis cantos eres madre
llevo para ti un destino maduro de trashumancia
llevo para ti un gran sol
acógeme en tu memoria para que pueda reunir mis recuerdos, para que pueda volver a unir mi ombligo,
y para que pueda hablar mi dulce lengua natal
¡Oh Mindouli, camina! camina y ven a mí para enjugar mis lágrimas...
FUENTE: https://franciscocenador.blogspot.com
TEMAS TERTULIA 2-10-2026
OLORES Y PERFUMES.
CIRCUNSTANCIAS.
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
TEXTOS TERTULIA 25-9-2026
LOROS.
BISUTERIA Y GEODAS.
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
LOROS
Yo
lo vi todo mientras comía pipas sin parar. Las pausas entre los
crujidos de las pipas al quebrarse llegaron a estar en concordancia
con las pausas del diálogo que mantenían ellos. Yo no era, en
realidad, más que un testigo al que ambos ignoraban, concentrados
como estaban en sus conflictos e intereses, un testigo cuya presencia
no parecía importarles en absoluto.
El más alto colgó el
teléfono. El otro, apuntándole de repente con una pistola con
silenciador, le dijo:
Así que “yo lo liquido” . . .
No es
lo que crees, le replicó, sorprendido, su amigo. Rufo me preguntaba
si podía liquidar el problema yo sólo.
Ya, y el problema soy
yo.
No, el problema es que tienes que devolver el dinero, eso no
es negociable, pero el resto se puede solucionar.
Aunque lo
devuelva estoy condenado y vendréis por mi.
No, ése es el
acuerdo: devuelves el dinero, unas disculpas y asunto concluido.
No
lo creo . . .
Es verdad: Mira, dijo mientras se acercaba a la mesa
del despacho. En el mismo cajón estaba la prueba de su inocencia, la
que podía disipar las sospechas de su amigo y un revolver cargado.
Me pareció que ni él mismo sabía cuál de las dos opciones
elegiría tras abrir el cajón: poner la grabación de la
conversación telefónica recién concluida o disparar a quien le
encañonaba, su amigo de la infancia, con quien había recorrido
tantos correccionales y cárceles.
Abrió el cajón y en ese mismo
instante oyó el disparo al tiempo que sentía una punzada en su
costado. Ahora sí se había decidido: empuñando el revólver
aprovechó su último hilo de vida para apretar el gatillo contra
quien acababa de dispararle. Los dos se desplomaron casi al
unísono.
Y yo lo vi todo . . .
Mientras retiraban los cuerpos,
un policía un tanto malhumorado me miró y dijo: Y con este loro,
jefe, ¿qué hacemos? No hace más que comer pipas sin parar.
Nekovidal - nekovidal@gmail.com
ARTES LIBRES www.arteslibres.net – www.arteslibresdeandalucia.com
BISUTERIA Y GEODAS
Hay brillos que se compran y brillos que se excavan, los primeros se oxidan con el tiempo, los segundos apenas empiezan a mostrarse.
Lo que brilla por fuera ansía ser admirado, lo que posee brillo en su interior no necesita admiración.
Quien calla y esconde su valor, quien no necesita abrirlo al mundo, nunca lo pierde.
(Dedicado a FAVS, mi geoda que nunca brilla para ser vista.)
Sabrina Chakour
BISUTERÍA Y GEODAS
«Este país tiene demasiadas historias de amor enterradas en los campos, hay que arañar la tierra para que salgan, para que puedan existir más».
Esas palabras, puestas en boca de Lorca por «los Javis», produjeron en mí la magia que solo es capaz de generar aquello que te transforma; se creó el vacío a mi alrededor y me quedé sola frente a la pantalla; cada sílaba punzaba y espoleaba mi sensibilidad.
Pero yo no evocaba historias de amor ocultas, yo pensaba en tantos talentos, tantos dones escondidos, ocultos por años para no desordenar la maquinaria a la que uno pertenece; analizaba la obligada obediencia a una voz impostada y robusta proveniente de seres enajenados que, poseídos por su tremenda inseguridad, se cubren de bisutería y deslumbran al mundo haciendo que otros más loables se conviertan en geodas.
Sí, amigos, hay que arañar la tierra, y picar montañas, y entrar en las cuevas, y pasar por mil vericuetos y salvar muchos miedos hasta lograr que la cavidad revele su brillo interior, sin duda, más valioso y bello que el de la bisutería común.
27/septiembre/2026 – Vicki Blanco para «VOCESentreVOCES»
BISUTERIA Y GEODAS
Coraje a la vida
29 agosto, 2026 josemarceloruiz
Por José Marcelo Ruiz
Cuando hablamos de la vida y de las adversidades que se nos presentan, llegamos a la conclusión de que hay que ‘echarle coraje’. Queremos recuperar el ánimo y tener valor para actuar. Entonces se nos plantea: ¿cómo es la vida? y ¿qué es coraje a la vida?
Coraje a la vida es afrontar la mirada de ese tiempo que pasa. Una mirada que interroga cada paso que damos. Una mirada que deja huellas en la piel, y en las entrañas. Coraje es responder a cada instante de vida que vivimos.
Pensamos y, nos ponemos trascendentes, sí. Volvemos a preguntarnos: ¿y tú qué esperas de la vida? Respuesta que no encontramos. Porque de la vida no debemos esperar nada. La vida es la que espera respuestas de nosotros. Y de las decisiones, ya sean acertadas o erróneas, dependerán cómo es y será nuestras vidas.
Si tenemos ánimos, nos acogemos al dicho: “la vida es para vivirla”. Pero, ¿qué es vivir? Y cuando carecemos de ánimos, la pregunta es: ¿cómo sobrevivir? La única respuesta es: ¡Vivir es dar gracias, cada día, al amanecer! Y sobrevivir es procurar que, cada día, morirse ‘un poquito’, pero en paz.
Dice la canción: “pasa la vida”. La vida pasa; y son nuestros torpes pasos los que se quedan atrás. La vida nos empuja; y nuestro cuerpo cansado se resiste a caminar. Pensativos, y sin ánimos, nos quedamos contemplando el horizonte.
Se dice: “¡Qué la vida es muy corta! Cómo si un sastre con sus tijeras ajustara el traje de nuestras vidas. Porque, aquí, nada se decide. Todo está escrito en ese libro mágico y sabio que nos conoce muy bien. Libro en el que está escrito el nacimiento y la muerte de nuestras vidas. El divino sastre con su mirada nos contempla; nos deja hacer y deshacer. Y se divierte poniéndonos pruebas, juega con nosotros como sus queridas marionetas. ¡Tenéis el libre albedrio para tomar vuestras decisiones!
Y en esta andadura de la vida: vivir y dar las gracias… Morirse un poquito… Se pasa la vida. Queremos que tenga ‘sentido la vida’. Ese sentido de la vida lo ponemos en los buenos sentimientos: el amor, la solidaridad, la creatividad de dejar buena herencia… Como una tierra bien labrada; la vida nos sonríe. Pero si estos sentimientos fallan, caemos precipitadamente en un abismo. Porque la vida pierde su sentido.
Hay que andar el camino con coraje; soportando las caídas y levantándonos. Apostar por el sentido de la vida.
Queda el consuelo de vivir la vida como se presente: ¡Qué las alegrías, a veces, son muy poquitas! Y las penurias muchas, con sus penitas. Sí, vivir la vida como se presente. No hay otra manera, sino vivir la vida como se presente.
Este artículo se ha publicado en NOTICIAS 24 -DIGITAL (Comarca de la Axarquía), el 28 de agosto de 2026. Mi agradecimiento personal al director del medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas culturales, de pensamiento y opinión .
https://josemarcelopoeta.wordpress.com/2026/08/29/coraje-a-la-vida/
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
ENTREVISTA A D. AMADOR LÓPEZ GARCÍA – AUTOR DE «SEFARAD ES MI TIERRA»
17 septiembre, 2026 josemarceloruiz Deja un comentario
José
Marcelo Ruiz y Amador López García
ENTREVISTA REALIZADA POR JOSÉ MARCELO RUIZ
Amador López: «Si has vivido en una villa con barrios moros, judíos y cristianos, la imaginación estaba servida para hacer una novela»
Pregunta.- Si en la anterior obra escribió su memoria como médico. En esta nueva obra Sefarad es mi tierra, elige también como tema la medicina; recurriendo a la historia, a la Edad Media. ¿Qué es lo que le ha motivado para hacer tan buen trabajo?
Respuesta.- Nos han enseñado en España —erróneamente— que la Edad Media fue un periodo oscuro, sin aportar nada a la historia de la humanidad desde la caída del imperio romano. Por ese motivo, me sumergí en esa supuesta oscuridad para saber si había sido así. Informándome en los libros, tanto antiguos como actuales, la oscuridad se fue disipando hasta aparecer la luz. No me podía imaginar tal cantidad de sabios, no solo de la religión cristiana, sino también musulmana y judía. Basándose en los filósofos de la antigüedad, a su manera, cada uno según sus creencias, trataban de arrojar luz al conocimiento, sufriendo incluso la represión o el exilio por los dogmáticos. Y en el caso de la medicina, en concreto, indagar si se había producido algún progreso desde los últimos dos grandes de esa disciplina: Galeno y Avicena. No encontré progreso en la farmacología, aunque sí en su metodología, y también en la cirugía y sus instrumentos debido a los grandes Rhazés y Abulcasis. Estos descubrimientos me llevaron a basar mi novela en este periodo de la humanidad.
Si además has vivido, como es mi caso, en una villa (Molina de Aragón) con tres barrios bien diferenciados —moro, judío y cristiano— escuchando leyendas en sus callejuelas y bajo las murallas de los castillos, la imaginación estaba servida para ir madurando la necesidad de escribir la novela.
P.- ¿Qué mensaje quiere comunicar al elegir como título de la obra Sefarad es mi tierra?
R.- Según iba escribiendo la obra, tras algunos párrafos donde se deslizaba el recuerdo permanente del pueblo judío por la Tierra Prometida (Israel) o episodios peligrosos de rechazo a los judíos de Hispania, me brotaba espontáneamente la frase «esta es mi tierra». Al repetirse en varias ocasiones y ser un título corto fue la causa de elegirlo. Pero no solo por eso —si cabe tan simple— sobre todo por los tiempos convulsos que nos está tocando vivir: el genocidio en los Balcanes y a la etnia Rohingya de la antigua Birmania, los millones de refugiados ucranianos, los desplazamientos y masacre del pueblo palestino y las ansias expansionistas de Trump y del gobierno marroquí. Todos estos hechos me han llevado a afirmarme en reivindicar que la tierra de cada uno es donde vive —y más durante varias generaciones— pero también donde trabaja, se alimenta con el producto de su trabajo, ama y nacen sus hijos. Nadie debe de estar legitimado para apropiarse de la tierra de otro por motivos religiosos, étnicos o expansionistas.
P.– Usted pone como subtitulo a Sefarad es mi tierra, la frase Tiempos de incertidumbre, dudas y llantos. ¿Es esta frase el reflejo de la época?
R.-Indudablemente. No solo por los avatares de las luchas entre los poderosos, sino por la pandemia de Peste Negra. Afectó a los reinos de España desde el año 1347 a 1352, pero con el pico máximo en el año 1348, que es donde en ese año y el siguiente se centran los capítulos de la novela. Incertidumbre y dudas por no saber los destinos de los reinos. Incertidumbre por no saber el fin de la Peste, siempre confiando en la clemencia de Dios. Dudas por no saber si los remedios terapéuticos aplicados eran los correctos, dado que apenas se conocía la enfermedad, tanto en sus manifestaciones como en las soluciones. Llantos por el sufrimiento que conllevaba padecer el mal pestífero y las consecuencias en muchas de las ocasiones mortales, pues diezmó a poblaciones enteras, mermándolas más allá del 30-50%, e incluyo llegando a desaparecer pueblos enteros.
P.- La obra tiene estructura de novela, e intervienen personajes ficticios creados por usted y personajes reales e históricos que dialogan. ¿Cómo ha sido la elaboración y con qué dificultades se ha encontrado?
R.– Los personajes reales han surgido estudiando varios libros de historia medieval y lo que he considerado que eran sus hechos más relevantes. Aunque en algunos de ellos, al disponer de pocos datos ha tenido que echar mano de la imaginación lo más cercana a la realidad posible, pero sin ello perder rigor histórico. Personajes reales importantes, son los reyes, reinas, sultanes, condes y condesas, miembros de las cortes y afamados médicos, que desfilan a lo largo de las páginas de la novela, pero que también ocupan, algunos de ellos, la mayor parte de un capítulo.
El personaje ficticio, protagonista de la novela, es el médico judío Moshé Abulafia. Elegí el apellido por ser frecuente en el reino de Aragón y territorios colindantes, además de tener un significado de «padre o poseedor de la salud»; tuvo tanta fuerza y carisma, que se le llegó a asociar a la figura del médico. El padre y el ayudante adolescente del protagonista, los cirujanos-barberos, las matronas, los 22 miembros del concejo de la villa y otros más que van pululando según se va desarrollando la novela.
Las dificultades han nacido de no confundir nombres y menesteres de cada uno al ser tan ingente el número y que muchos de ellos se van deslizando en capítulos, a veces, inconexos. Filiarlos no ha sido difícil, ya que surgían espontáneamente según avanzaba la obra.
P.- He observado en la narración la riqueza de vocabulario que refleja el lenguaje de la época, y muy bien adaptado. ¿Qué fuentes ha consultado usted, qué dificultades ha tenido?
R.– He procurado que se pareciese lo más fielmente al lenguaje de la época, pero claro, adaptado a la dicción y escritura actual, para que fuese amena su lectura, sin perder el rigor y el ambiente de los siglos XIII y XIV; que el lector se zambullese plenamente en esa época olvidándose de comparaciones actuales; leyendo libros y novelas, tanto si se escribieron en ese periodo como en los años más recientes. Fundamental ha sido consultar el diccionario de la R.A.E Hoy está de moda la IA, y no hay que desecharla, pero sin abusar de ella; solo en contadas ocasiones que me parecía alguna palabra médica demasiado disonante con esa época, he tenido que afinar mucho, pues aparecen en siglos posteriores, pero a veces demasiado cercanos. He tenido que repasar repetidamente la obra para encontrar alguna palabra que no encajase, aunque el lector no avezado no se diese cuenta.
P.– La novela se centra en las vivencias de un médico judío que se enfrenta a la epidemia de la ‘Peste’, pero a la vez es un viaje por la península ibérica. ¿Qué sentido tiene ese viaje y por qué elige el tema de la enfermedad de la ‘Peste?
R.– Los médicos, y sobre todo los médicos judíos, se desplazaban a lo largo de la península ibérica al ser ellos los elegidos preferentemente por los reyes. No hay que olvidar, que fue una época convulsa de guerras, conquistas, intrigas palaciegas y pactos que se rompían y los volvían a recomponer los poderosos, según los intereses entre ellos, fuesen cristianos o musulmanes.
No podía faltar que novelase la pandemia de Peste Negra o Bubónica. Como he referido anteriormente, diezmó a poblaciones enteras del mundo conocido. Fueron unos años de declive, tanto económico como humano. Me interesaba bucear en cómo la vivieron las gentes de esa época, y para ello centrarme en una villa próspera donde convivían las tres creencias religiosas. Me interesaba saber, o imaginar lo más cercano a la realidad, sus sufrimientos, y cómo pudieron organizarse como comunidad a través del organismo más democrático del que disponían, que era el concejo de la villa. Describir a que causas atribuían la aparición de la peste en un mundo donde la magia y el poder de lo divino marcaban sus conductas. Y no podían faltar los remedios curativos con los que contaban los médicos, donde se mezclaba el intento de hacer ciencia con las medidas más absurdas que hoy nos parecen ridículas e irrisorias, pero que persistieron durante varios siglos después.
P.- La época histórica que eliges es la Edad Media (siglos XIII y XVI), tiempo de la presencias de las tres culturas: musulmana, judía y cristiana. Hábleme de la relación de convivencia que se da entre ellas; y también en función a la temática que usted trata, la medicina.
R.- Hoy en día la palabra tolerancia tiene significado de respeto y aceptación de las personas y sus creencias tanto religiosas como políticas. En la Edad Media, muchas veces estamos equivocados, pues le damos el mismo significado que el actual; y no ha sido así. Tolerancia en el medievo era soportarse, porque interesaba tanto a unos como a otros, porque podían sacar beneficio con las actividades comerciales, destrezas artesanales y conocimientos. En realidad existían dos culturas en la península ibérica, la cristiana y la musulmana. La población judía representaba el 3%-5% de la población; se estima en un rango de 200.000-300.000 personas. La cultura judía se vio influida notablemente por la época de esplendor musulmana; la prueba de ello es que los judíos cultos leían, escribían y hablaban en árabe. No obstante, conservaban sus tradiciones religiosas y hablaban en los reinos cristianos la lengua de ellos, que la han conservado hasta nuestros días, el sefardita.
Una puntualización muy importante, que se olvida casi siempre, es identificar a los judíos como una raza, con una serie de características comunes; nada más lejos de la realidad. Los judíos, como los musulmanes, eran tan españoles como los cristianos. No se distinguían por sus rasgos, eran tan mediterráneos, íberos o celtíberos como los cristianos
P.- ¿Tiene usted un nuevo libro en proyecto? Hábleme de ello.
R.– Por ahora necesito descansar y recuperar el tiempo con otras lecturas perdidas. La novela histórica requiere un esfuerzo mayúsculo y exige reposar después de haber acabado la obra. Además, me tengo que centrar en las presentaciones y la publicidad, pues lo que quiere un autor es que no se queden los volúmenes en el baúl de los recuerdos. Tal vez seguir con la expulsión novelada de los judíos y moriscos, pero es un proyecto que por ahora está lejos y no sé si me atreveré, porque hay novelas geniales sobre esos dos periodos.
Esta entrevista se ha publicado en NOTICIAS 24-Digital (Comarca de la Axarquía), el 17/09/2026. Mi agradecimiento personal director del medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas de cultura, de pensamiento y opinión.
https://www.noticias24digital.com
Sefarad es mi tierra
13 septiembre, 2026 josemarceloruiz Deja un comentario
José Marcelo Ruiz
En la obra Sefarad es mi tierra del doctor y Licenciado en medicina D. Amador López García, y editada por AACHE Ediciones. El autor desarrolla en forma de novela la convivencia de las tres culturas y religiones: musulmana, judía y cristiana; documentándose en hechos históricos y culturales- religiosos de la Edad Medía (siglos XIII y XIV). Nos cuenta las vivencias de un médico judío que se enfrenta a la enfermedad de la ´Peste Negra’. Aunque centra la narración de la enfermedad en la ciudad Molina de Aragón (Guadalajara). Pero su dedicación médica le hace conocer y viajar por la península ibérica a la que llama ‘Sefarad’, y dice: es mi tierra. Y nos habla de Barcelona, Gerona, Zaragoza, Toledo, Burgos, Cuenca… Jaén, Córdoba, Al –Andalus de Granada… y se menciona la Axarquía- (Bentomiz).
Los hechos históricos-culturales están tan presentes, así como la evolución de la medicina. Porque se detallan tanto los acontecimientos socio-políticos como los médicos más importantes de la época: Ibn al Nafis, médico, y autor de técnicas quirúrgicas y conocedor de enfermedades oculares, y descubridor de la circulación menor de la sangre (pulmonar); Bernardo Gordonio, Henry de Mondeville y Arnau Vilanova, profesores de la universidad de Montpellier, (universidad en la que estudia y adquiere su formación el médico protagonista de la novela); Abenardut Eliazer médico personal del rey de Aragón Alfonso III; Yehudá Bonsenyor y su hermano Bondavid ambos médicos judíos barceloneses traductores de textos del árabes al catalán y consejeros de los reyes Jaime I y Jaime II… Esto nos hace pensar que el nombre de ficción de Moshé Abulafia, médico protagonista de la historia, podía haber existido. Porque el personaje adquiere tanto prestigio de realismo, gracias a la importancia de la narración de la `Peste Negra’ y de los hechos históricos; así como de las personalidades mencionadas: Alfonso X, Jaime I, Sancho IV, el Bravo, María de Molina, Ramón Llull…
En cuanto al estilo de lenguaje que utiliza, el autor hace un gran esfuerzo en documentarse para expresarse en el lenguaje de la época. Esto da autenticidad a la narración; ofreciéndonos una riqueza de vocabulario de las tres culturas. (Que anota para expresar su significado).
La lectura nos conducirá a conocer y desear profundizar sobre la época narrada (siglos XIII y XIV) que, como D. Amador López subtitula en la portada del libro, es “Tiempos de incertidumbres, dudas y llantos”. Pero, como lector, añadiría que hubo también un periodo de convivencia de las tres culturas: musulmana, judía y cristiana. Esto también lo refleja el autor. Cuyas identidades raciales y culturales están en nuestra genética.
La finalidad del autor es dar a conocer cómo era la medicina de esos tiempos; y, como he expresado, profundizar en nuestro pasado. Esto lo consigue manteniendo un diálogo, que se da en la narración de la novela, entre personajes ficticios creados por el autor y personalidades históricas reales. Lo hace, muy acertadamente, documentándose en acontecimientos históricos como fue la convivencia de las tres culturas: cristiana, musulmán, judía. Esta convivencia nos conmueve como lector para preguntarnos: ¿cómo sería la península ibérica si esa convivencia de las tres culturas se hubiese mantenido en el tiempo? Pregunta que debemos responder, individualmente, porque las respuestas nos llevarán a reconocer que esas identidades raciales y culturales conforman nuestra forma de ser, de pensar y de actuar. Cuyo enfoque de interculturalidad, en la actualidad, es muy necesario para la convivencia: evitar el racismo, el fanatismo religioso… Anular cualquier actitud negativa y de prejuicios que se enfrentan a los sentimientos humanos que nos hacen ser mejores como la empatía, la solidaridad.
Este artículo se ha publicado en NOTICIAS 24- DIGITAL (Comarca de La Axarquía), el 11 de septiembre de 2026. Mi agradecimiento personal al director del medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas culturales, de pensamiento y opinión.
https://www.noticias24digital.com


.jpg)







.jpg)


