domingo, 29 de marzo de 2026

 VOCES entre VOCES

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LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.

5 poemas de Galería de intimidades, de Christian Nieto Tavira

10 Mar 2026  Laura di Verso

 

Este poemario es un recorrido emocional por la vida íntima del poeta, una exposición donde cada pieza es un cuadro que revela luces y sombras. A través de referencias pictóricas y cinematográficas, la obra dialoga con el arte para explorar el amor, la pérdida, la enfermedad, la herencia familiar y el peso de la memoria.

En Zenda reproducimos cinco poemas de Galería de intimidades (Averso), de Christian Nieto Tavira.

***

Filmoteca de ausencias 01: Cuento de verano

(Éric Rohmer, 1996)

Se baña como una sirena
y dice que es alemana.
Viéndola en la piscina me siento
dentro de una película de Éric Rohmer.

El pelo rubio recogido en una cola
queda mojado como el trigo
tras la lluvia fresca de la mañana.

Hay un instante en el que el tiempo
se paraliza y su mirada se fija en la mía.
Un instante en el que quizá
pueden pasar tantas cosas.

Quizá haya un tornado en Missouri,
una guerra en cualquier país del mundo,
gente que grita y que ya no puede
amar, ni besar, ni reír.

Gente que,
como yo ahora, en algún momento fue feliz.
Y, como si la vida fuera cine,
pero el cine no es la vida,
un fundido a negro
y llega el fin del poema.

*** 

La crucifixión

(El Greco, 1597-1600)

Estoy en un banco frente al Greco.
Museo del Prado.
La crucifixión me mira y la miro,
en un diálogo mudo, sagrado.

El pincel danza ante mí,
con trazos de agonía.
El Cristo estira sus brazos al cielo
mientras sangre y agua llenan las copas.

Hay un lamento siniestro en todo,
algunos dicen que el pintor cretense
se inspiró en las palabras de Alonso de Orozco.
Hay oscuridad en esta luz.

María y Juan, al pie de la cruz.
Su dolor atraviesa lienzo y tiempo
y me alcanza aquí, en este banco,
donde los japoneses paran al verme meditar.

El Greco me envuelve,
deforma la realidad.
¿Es el cuadro o soy yo quien se retuerce
fruto de la contemplación?

Los minutos se estiran,
el Prado se desvanece.
Solo quedamos el cuadro y yo,
fundidos entre la belleza y el dolor.

Me levanto, tembloroso,
porque no soy el mismo que entró.
El Greco ahora me ha pintado
y en el lienzo, mi alma también se crucificó.

***

Filmoteca de ausencias 03: La gran belleza

(Paolo Sorrentino, 2013)

No es tan difícil.

Querer enamorarme en Roma
de una galerista del Borghese,
querer besarnos en el Antico Caffè Greco
de la Via dei Condotti,
querer hacerme suyo mientras nuestro sexo
parece sacado de un plano de Paolo Sorrentino.

No es tan difícil.

Amarnos frente al Rapto de Proserpina,
tomar un martini mientras miro sus ojos verdes,
su vestido azul oscuro resplandece en la noche
romana,
sus labios rojos como la sangre me invitan a pecar.

No es tan difícil.
No.
Y sin embargo.

***

Retrato de mi madre

(Pedro Cano, 1969)

Mamá, ¿por qué ya no me buscas?
¿Ya no me quieres?
¿Por qué no me puedo esconder en tu vientre?

Mamá, quiero volver al principio
y a ser minúsculo,
ser como una hebra del tiempo,
sin pensar en un mañana ni en un presente.

Mamá, si yo te contara lo que solo me atrevo
a contarle al papel,
seguro que me enjuagarías las lágrimas,
me abrazarías tan fuerte que me dirías
que todo pasará.

Mamá, ahora puedes comprender
mi dolor,
cómo atenaza día tras día mi pecho.

Puedo ver el fin y también,
un principio.

***

Lavabo y espejo

(Antonio López, 1967)

 En el cajón de los objetos rotos
tengo un reloj que se paró a las 12
de un martes que intento olvidar,
tres llaves de cerraduras cambiadas
y un manual de instrucciones
para cuando olvido vivir y amar.

También guardo las palabras
que no dije cuando tocaba,
como ese 
te quiero oxidado
en la punta de mis labios.

Hago inventario de lo que ya no está
Solo me queda el recuerdo de que el futuro
era para nosotros una habitación grande,
con ventanas y patio de luces exterior.

Y no este cuarto pequeño
donde guardo todo este amor
que no sé conservar.

—————————————

Autor: Christian Nieto Tavira. Título: Galería de intimidades. Editorial: Averso. Venta: Todos tus libros.

BIO

Christian Nieto Tavira, nacido en Ricote (Murcia) en 1998, estudió Periodismo en la Universidad de Murcia y ha trabajado en diversos medios digitales. Actualmente es redactor en Team Up! Media y colabora en la revista de historia del arte Dosis Kafkiana. También forma a personas en nuevas tecnologías en su municipio. Ha publicado los poemarios Última bala (La Fea Burguesía, 2016), Canto desgarrado (Ediciones en Huida, 2018), Apuntes para un futuro caos (Boria Ediciones, 2020) y Esta flor de azahar, aquellas lágrimas de abril (MurciaLibro, 2025). Sus poemas han aparecido en numerosas revistas y antologías.

https://www.zendalibros.com/5-poemas-de-galeria-de-intimidades-de-christian-nieto-tavira/


TEMAS TERTULIA 3-4-2026

LA SEMANA QUE VIENE

EL DILEMA

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

TEXTOS TERTULIA 27-3-2026

SALUD

DUDAS RAZONABLES

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Colaboración gráfica: Victoria Blanco.

SALUD

¿QUÉ ES LA SALUD?
 

Salud es equilibrio entre cuerpo y mente: escuchar el mensaje de la mente para atender las peticiones del cuerpo y observar nuestro cuerpo para interpretar donde se encuentra nuestra mente, ese universo nuestro que tan arrogantemente creemos conocer.

Nunca decir sí cuando se siente no, ni decir no porque sí.

Extender nuestro yo hasta el límite de los yos ajenos. Allí, compartir.

Escuchar cuanto pide el cuerpo, no la mente, al comer. Atender a cuanto nos dice la mente, no el cuerpo, al amar.

Saber encontrar la armoniosa comunión de ambos, presentarles, esperando que nazca entre ellos una sana y fraternal amistad.

Mantener y hacer crecer una ilusión y curiosidad constantes, nunca creer el absurdo de que la vida ya no puede sorprendernos.

Aprender de cada paso, pasear por cada aprendizaje.

Buscar el consejo médico, pero evitar la trampa del refugio ajeno cayendo en la idolatría ciega.

No olvidar que el cuerpo enferma cuando la mente, cansada, le abandona en algún punto.

Saber que la enfermedad es aviso, no condena.

Algo de sol, mucha agua y el alimento mínimo necesario, garantizan una vida larga y una pena corta.

Sufrir lo imprescindible, reír lo posible, disfrutar viviendo.

Compartir cuanto se sabe, nos dará una vida humanamente rica. Aprender a amar, nos hará desentrañar el misterio del alma humana.

Aprender a morir es aprender a viajar más allá del ego. Llegado el momento, sepamos morir con el mismo empeño, ilusión y dignidad que pusimos en aprender a vivir.

Nekovidal – nekovidal@gmail.com

ARTES LIBRES – www.arteslibres.net

www.arteslibresdeandalucia.com


SALUD

Vuelven los monstruos
A saludarme desde escondites de mi pasado
Vuelven los monstruos, pero no sé
Si me saludan desde el fondo de mis entrañas

Un narciso invertido
Al borde del abismo del ser y del estar
Miras, pero no alcanzas a ver el fondo
Te arrodillas y el vértigo te ciega

Cuatro, cinco y sé…
Noventa muertes y un recién nacido
Siente, ocho y diez
Mil penas y dos consuelos a deber

¿He de conocer la flor en su esplendor
Para valorar su belleza cuando se marchita?

Sara Vi Ta

https://iderinaweb.wordpress.com

DUDAS RAZONABLES


En principio, creo que es cierto lo que revelan los últimos estudios sobre el cerebro humano, mejor, sobre el ser humano en su totalidad; al parecer, somos energía con una determinada vibración que nos confiere la forma y, al menos en parte, el fondo que somos. Esta corriente neurocientífica insiste en que el cerebro es moldeable y que, a base entrenamiento y voluntad de cambio, cada uno de nosotros podría llegar a conseguir aquello que se propusiera, no solo en sí mismo, también en su entorno.

Aunque esta novedad se está vulgarizando y llegando, desde mi punto de vista, a cotas rocambolescas, sobre todo por la manera ramplona y pertinaz de trasmitirlo, me gusta escuchar podcasts relativos al tema; siempre encuentro algo que me vale, ya que para explicar a oyentes que sabemos poco del asunto cómo funciona la energía se apoyan en personalidades históricas suficientemente populares que en su día investigaron sobre ello, aunque actualmente sus teorías estén obsoletas.

Hoy ha habido algo muy llamativo para mí. Quien daba la charla insistía en que si conseguimos vibrar en frecuencia de abundancia económica no tendremos ningún problema en conseguirla. Cosa que no me parece descabellada. Pero aquí viene la madre del cordero, ya que a la hora de apuntalar su argumento se ha apoyado en las hipótesis de Tesla.

Estaba fregando un vaso y casi se me ha caído de las manos.

Si hubiera mencionado a Nikola Tesla para hablar de fuerza, intuición, generación de nuevas ideas o cualquier otra de las muchas capacidades de las que gozó aquel genio, todo hubiera cuadrado; pero hablar de Tesla y abundancia económica es un desatino, un absurdo, un contrasentido que no debería haber tenido cabida en una charla sobre neurociencia.

A raíz de esta incidencia se ha despertado en mí una incertidumbre, no sobre el hecho de que seamos o no energía, eso está más o menos demostrado, sino sobre el persistente empeño en difundir ciertos conocimientos de alto nivel de forma masiva y sin control.

Tengo una duda más que razonable: ¿podría ser pan y circo?

28/marzo/2026 – Vicki Blanco para «VOCESentreVOCES»


MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Aldous Huxley, el escritor del mundo (in)feliz

Más allá de su famosa distopía futurista, el británico se convirtió en uno de los primeros autores en narrar los efectos psicodélicos del LSD o la mescalina. ¿Quién fue este escritor que describió cómo la humanidad quedaba ‘felizmente’ esclavizada?

Esther Peñas

«La gente es feliz. Tiene lo que desea y nunca desea lo que no puede obtener. Está a gusto; está a salvo; nunca está enferma; no teme a la muerte; ignora la pasión y la vejez; no hay padres ni madres que estorben; no hay esposa ni hijos; ni amores excesivamente fuertes». Así imaginó el escritor Aldous Huxley a los habitantes de un futuro distópico, en el año 632 de la era fordiana, en su opus magnum, en la que retrata una sociedad en la que los medicamentos alteran el estado de ánimo, las mentes están programadas para que no puedan imaginar maneras de vida alternativas a la que impera, donde la distracciones de los medios de comunicación sirven de grilletes mentales y en la que la facilidad para satisfacer el deseo sexual ofrece la falsa sensación de plena libertad. Un mundo feliz lo tituló.

Publicado en 1932, el texto se anticipó a las predicciones más aciagas que escuchamos hoy en día: una humanidad sin capacidad de respuesta, sin margen para la individualidad, la creación, la alteridad, convertida en marioneta del poder. «Nuestros hombres están condicionados de modo que apenas puedan obrar de otro modo que como deban obrar», decía el británico. Con esta novela, que escribió en apenas cuatro meses, Huxley reivindica la dignidad del individuo como epicentro necesario de convivencia y nos recuerda que sin cultura no hay libertad posible, renunciando él a la felicidad como imperativo. Pero ¿quién fue este escritor que describió cómo la humanidad quedaba felizmente esclavizada?



Aldous Huxley nace un mes de julio de 1894 (un año que contiene las mismas cifras que otra de las distopías canónicas, 1984, de Orwell), cerca de Londres. Su padre, un reputado biólogo; y su madre, de las primeras mujeres que estudió en Oxford. Tiene tres hermanos. Tras la muerte de su madre, su padre volvió a casarse y tuvo dos hijos más –uno de ellos, Andrew Huxley, ganó el Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones sobre los impulsos eléctricos del sistema nervioso–.

Durante su adolescencia, padece queratitis punctata, una grave enfermedad ocular que produce opacidad en las córneas y que lo deja prácticamente ciego durante dieciocho meses. En vez de arredrarse, en ese periodo de tiempo comienza a aprender braille y estudia piano. Sin embargo, esta dolencia le obliga a abandonar sus estudios de medicina, iniciando los de literatura inglesa. Con tesón y cuidados médicos, Aldous logra recuperar la vista, una experiencia que más tarde narraría en El arte de ver.

Fue uno de los primeros escritores en experimentar con drogas psicodélicas como el LSD o la mescalina

Sus primeras publicaciones –ninguna de ellas traducida aún al castellano– son poemarios (La rueda ardienteLa derrota de la juventudLeda…) y un libro de cuentos, Limbo. Poco después escribió su primera gran novela, Los escándalos de Crome, donde relata con un mordaz estilo satírico las costumbres y extravagancias de los artistas e intelectuales, que quedan retratados como pedantes, frívolos y petimetres. Huxley mantuvo por aquella época una estrecha amistad con el conocido como círculo de Bloomsbury, en especial con Virginia Woolf o Lytton Strachey. Entre estos autores, su amigo más cercano fue DH Lawrence, de quien publicó una selección epistolar tras su muerte.

Ya por entonces Huxley era un viajero contumaz. Con los beneficios cosechados con su primera novela, se compra un Citroën y recorre Europa junto a su primera esposa, María, aventura de la que da cuenta A lo largo del caminoSu primer viaje a España lo realiza en abril de 1929, también en coche, con el principal objetivo de visitar el Museo de El Prado. Unos meses más tarde, regresaría a España para visitar ciudades como Ronda, Cádiz, Jerez, Sevilla, Barcelona, Valencia, Almería, Granada o Tarragona.

Después, el británico decide instalarse en el sur de Francia, en una casa cerca de la playa. Allí recibe a sus amigos como la argentina Victoria Ocampo y lleva una vida familiar y apacible, hasta que en 1932 el matrimonio –que tuvo un único hijo, Matthew– visita Latinoamérica, recalando en Guatemala, Honduras, México y el Caribe. A su regreso a Francia, Huxley se enfrasca con una novela en la que reflexiona acerca de lo sexual y lo intelectual, Ciego en Gaza, encontrando en la vía mística una resolución al conflicto que encontraba el autor entre ambos territorios.

De su estancia en California –lugar al que la familia Huxley se trasladó definitivamente en 1937–, quedaron algunos guiones escritos para Hollywood, la amistad de un puñado de personalidades del celuloide como Greta Garbo, Chaplin o George Cukor, la materia para un nuevo texto (Viejo muere el cisne) y una nueva compañera vital, Laura, con quien contrajo matrimonio en 1956, un año después de que falleciese su esposa María.

Murió el 22 de noviembre de 1963, el mismo día que John Fitzgerald Kennedy

Abstemio, fue uno de los primeros escritores en experimentar con LSD y otras sustancias psicotrópicas como la mescalina o la psilocibina en la década de los cincuenta. En su ensayo Las puertas de la percepción, que escribió en 1954, recoge sus vivencias con las drogas y describe minuciosamente los efectos alucinógenos y los cambios sensoriales que él mismo vivió. El libro se convirtió en una de las principales referencias literarias en el periodo de efervescencia psicodélica de los años sesenta, tanto que la banda The Doors, liderada por Jim Morrison, debe su nombre al ensayo de Huxley –no es su única vinculación con la música: el escritor también aparece en la emblemática portada del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los Beatles–.

En 1961, un incendio destruye su casa por completo y arrasa con todas sus pertenencias. En medio de las llamas, Aldous solo puede rescatar un violín perteneciente a su segunda esposa y el manuscrito de su novela La isla, una especie de contrapunto de Un mundo feliz en la que llevaba un lustro trabajando. Un año antes le habían diagnosticado un cáncer de lengua que, a base de radioterapia, consiguió contener durante un tiempo para mantener sus compromisos profesionales: siguió impartiendo conferencias en todo el mundo y terminó su última obra, Literatura y ciencia.

El 22 de noviembre de 1963, el mismo día que Lee Harvey Owsald asesinaba a John F. Kennedy en las calles de Dallas, Aldous Huxley moría plácidamente en Nueva York tras pedir que le administrasen una doble dosis de LSD como terapia paliativa en su agonía. Para entonces, como él había dicho, «la investigación de las enfermedades había avanzado tanto que cada vez era más difícil encontrar a alguien completamente sano». Como él había pedido, aún de cuerpo presente, se le leyó al oído El libro tibetano de los muertos para iniciar su camino hacia el otro lado.

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