domingo, 18 de octubre de 2026

 VOCES entre VOCES

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LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.

"El camino", de Elie Ramanankavana (Madagascar, 1995)


Es la tarde

en los bordes marchitos de nuestras vidas

que caminan sin artificios

lo tragado de nuestras lágrimas

lo abortado de nuestros vientres

las historias inacabadas.


Es un rosario de vértebras

contando las tumbas

donde mil veces dejamos

los destellos de nuestros ojos

donde mil veces hemos hundido

el ebrio barco

de nuestros sueños bucaneros.


Es espeso y pegajoso

moja nuestros pasos

nos hace resbalar

a nosotros

que de tanto destrozarnos

conocemos el precipicio de nuestras caídas

como el vacío de nuestros bolsillos.


Nuestros ojos cosidos

las rocas esquivadas

caminamos por los guijarros

arponeados por la memoria pedestre

el miedo escupido

para estrellarnos en otra parte

en las orillas del frío

mojadas

de muerte estornudada.


La lección está aprendida

por los senderos del funeral

la silueta demasiado conocida

nos arrojamos enternecidos

sobre el tronco abierto

de los sarcófagos profanados.

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TEMAS TERTULIA 23-10-2026

MIEDOS OCULTOS

PRIORIDADES

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Colaboración gráfica: Victoria Blanco.

TEXTOS TERTULIA 16-10-2026

EMERGENTES

CON SIN RAZÓN

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

EMERGENTES

Una de mis pasiones es jugar con las diversas acepciones de las palabras y aunque, según la RAE, emergente solo tiene una: «que nace, sale y tiene principio de otra cosa», lo cierto es que tiene diferentes sentidos derivados.

En 1991, en la escala técnica en Múnich del vuelo de Lufthansa que me llevaría a Bogotá, subió a bordo una mujer colombiana que tenía su plaza a mi lado. Vivía en La Guajira, pero era de Barranquilla y me habló maravillas de su tierra natal, tanto fue así que cambié mi intención de ir a conocer Cartagena de Indias (muy turístico ya) por la de visitar La Puerta de Oro de Colombia; a fin de que no me encontrara perdida, me dio la dirección y el teléfono de sus familiares para que me acompañaran en la ruta.

Hace mucho tiempo y recuerdo los días en Barranquilla como en un sueño, excepto la casa de un emergente; así se llamaba en Colombia a quien había hecho fortuna rápidamente y por medios de dudosa legalidad.

De la familia de mi compañera de vuelo solo puedo decir cosas buenas, me trataron amablemente, me pasearon por aquella ciudad y me cuidaron; sin embargo, la casa a la que me llevaron para agasajarme era pura ostentación (la fotografía que acompaña este texto corresponde a una de las entradas), cada baldosa emanaba dinero, cada espejo labrado alardeaba de poder, cada retrato que colgaba de la pared vociferaba «estoy al mando».

Aquel barranquillero hacía gala de riqueza porque, posiblemente, antes habría sido muy pobre y al tocar la abundancia se sintió único en su especie; su mente no podía contemplar la idea de que antes que él, a la vez que él y después de él, el mundo tenía muchos otros millonarios.

Últimamente se me agolpan los recuerdos, pero no para pedirme que los rescate, sino para que los seleccione y olvide todo lo que haya que olvidar, además, algunos me sirven para entender el presente; es el caso de este, que me ha llevado a vernos a todos como emergentes perennes.

Los seres humanos siempre estamos en construcción, por lo que nadie es hoy quien fue ayer, ni hoy es quien será mañana; entre el pasado y el futuro se encuentra el presente, y en el presente siempre se descubre algo nuevo -no necesariamente algo complicado, tal vez una nueva forma de cocinar un huevo o cómo pedir la comida en un Popeyes- y, como el niño que entiende por primera vez una palabra, se lo contamos insistentemente a todo el mundo convencidos de que nadie más lo había hecho antes de que nosotros lo descubriéramos, como el barranquillero exhibía su situación.

Me ha costado muchos años comprender que, al igual que nuestra vida es un presente continuo, nosotros somos emergentes perpetuos y, al comprenderlo, abrir los ojos cada mañana me reconforta, pues sé que ese día me está esperando con un detalle inédito entre manos que podré incorporar a mi experiencia para transformarme, así, en quien seré mañana.

Y es que, ya lo dice la RAE, emergente: «que nace, sale y tiene principio de otra cosa».

18/octubre/2026 – Vicki Blanco para «VOCESentreVOCES»


COLORES EMERGENTES

El arco iris no siempre fue como hoy lo vemos: al principio era blanco como no podríamos imaginar ni mirando la nieve más pura. En aquel entonces, todo era más simple: el mar era sólo una posibilidad y la vida un remoto milagro posible.

Un día, cualquiera de los perdidos entre millones de años, consiguió el blanco imaginar que era algo más que blanco, se imaginó diferente a si mismo, libre de la idea única de falsa apariencia diversa, y así nació el primer color. Cada nueva fantasía del blanco daba lugar a un color y cada recién nacido color creaba, con su mera existencia, millones de combinaciones cromáticas.

Y quería cada color que anidaba en el alma del blanco ser más hermoso, estar más presente, ser más en su coloreada egolatría.

A fin de evitar una guerra que parecía inminente, convocó el blanco a todos sus colores, a todos sus miedos, a todas las creaciones de su cromática mente, a fin de elegir uno que les representara. Cada uno de ellos expresó libremente su poder y su belleza, señalando uno a uno las flores, animales y frutos que ya formaban parte de su reino.

Cada expresión de cada color era majestuosa y sublime, y se convenció el blanco de que era imposible decidir que uno de ellos era mejor que otro.

Cuando todo parecía haber terminado, esperando todos expectantes el dictamen del blanco, apareció un color nebuloso y difuso que, lejos de exponer sus virtudes, se limitó a acercarse a cada uno de sus hermanos para susurrarles al oído: “Yo también soy tú”.

Al completar el círculo perfecto de los colores, el recién llegado lucía un negro azabache que contenía todos los colores imaginables y todas las luces y sombras posibles.

El blanco no lo dudó: “Tú serás quien nos represente, porque de todos tienes algo, te has formado tomando lo mejor de cada uno de nosotros y has sabido crecer sin competir”.

Desde entonces todos los seres vivos pueden disfrutar de todos los colores imaginables, pero sólo en el negro que ven al cerrar sus ojos encuentran el descanso a su deambular por la vida.

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CON SIN RAZÓN

Se da entre los humanos la curiosa paradoja de que cuanto más convencida está una persona de tener razón en cualquier tema de debate, cuanto con más certeza se cree poseedor de una supuesta única y perfecta verdad, más cerca suele encontrarse de la sinrazón o del fanatismo.

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CON SIN RAZÓN

Cultivo el mundo en el mundo
Con mesura,
No vaya a desbordarse

Rasgo fantasías abriendo sueños
Encontrando a tientas
Campos gravitatorios invertidos

Se fugan los sonidos de esta nevada
A rincones ocultos
Al telón de fondo de una banda sonora

Ríen los tristes pidiendo un respiro
Elegante torpeza en el llanto
Un lamento por los casi difuntos


Sara Vi Ta

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MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Los gorgoritos del agua

12 octubre, 2026

Por José Marcelo Ruiz

Amalia M. Jiménez con el título Los gorgoritos del agua nos presenta su nueva novela. Si en las anteriores novelas la temática que trataba era la relación humana; ahondando en  el perfil psico-social de la persona y su comportamiento ante la vida. En ésta  elige el título: Los gorgoritos del agua, a modo de metáfora, para expresar el deseo de mantener viva ‘La Memoria’. Esa ‘Memoria’ que conforma nuestro pasado. Los hechos que se narran son reales, los sitúa en la primera década de la postguerra (la guerra ‘incivil’ española). Siendo su motivación dar a conocer los acontecimientos históricos.

Amalia Jiménez consigue, al novelar, ese equilibrio emocional preciso  para exponer los hechos reales; y relatar cómo afectó dichos acontecimientos a la sociedad. Lo hace ofreciendo un relato imparcial donde la verdad resulta trágica. No hay fabulación, y sí, ese reencuentro emotivo que se da, décadas después, entre un padre (Fede, protagonista narrador) y una hija (Lola, toma nota de los sucesos), y rememoran las vivencias y los temores padecidos; a la vez, se consuelan ante la oportunidad que la vida le da de conocerse. Que debido al grave suceso de asesinato de Emilio (padre de Fede, abuelo de Lola)) y de la persecución que su familia sufrió en la posguerra, padre e hija tuvieron que separarse, (Ella era una niña).

Los perfiles de los personajes están muy bien definidos; ajustándose a la realidad de las circunstancias vividas en la posguerra. Genoveva, madre, viuda, mujer silenciada y perseguida, sufridora y enterrada en vida; quien se vio obligada a vivir penurias para sacar a los suyos hacia delante. Los hijos: Juan,  Rafael, Fermín, Fede, Antonio que, sin haber participado en la guerra fraternal, sufrieron los efectos desoladores de la misma. Los lugares y el paisaje, así como los personajes opresores y sus motivaciones también están muy bien descritos: la sierra, la taberna del ‘Frasco´’, el abuelo Augusto… Los sentimientos negativos de venganza, de odio, de envidia… La avaricia de sacar ganancia de la lamentable situación. Vivido en un ambiente social donde se imponía el miedo y el silencio, que negaba la convivencia pacífica y conducía a una manera de vida donde prevalecía el instinto de supervivencia. A la niñez y a la  juventud  les privaron de ilusiones y de esperanza. Pero, posteriormente, fue esa generación adulta que, en el tiempo de la transición democrática, lucharon por la convivencia, la libertad, la justicia y la solidaridad.

 Es evidente que la autora apuesta en la narración por conmover al lector, quien irá descubriendo ese pasado triste de nuestra historia. Le hará reflexionar sobre dichos acontecimientos, y el peligro de caer en regímenes totalitarios. Afirmarse en el compromiso con los valores democráticos. Por otra parte, valorar la memoria  histórica.

Le doy mis felicitaciones a Amalia Jiménez por su buen trabajo: novelado de manera emotiva, pero basado y bien documentado en hechos reales. Relato trágico que expresa una gran verdad. ¡Nadie se sentirá indiferente!

Este artículo se ha publicado en NOTICIAS 24- DIGITAL (Comarca de la Axarquía), el día 13 de octubre de 2026. Mi agradecimiento personal al director del medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas culturales, de opinión y pensamiento.

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https://josemarcelopoeta.wordpress.com/2026/10/12/los-gorgoritos-del-agua/





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