VOCES entre VOCES
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PARA ENVIAR TEXTOS O PROPONER TEMAS:
LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.
5 poemas de La vida corriendo hermosa hacia los desagües, de Carlos Barral Álvarez
“Enhorabuena,
acaba de abrir usted un libro de poesía. Espero que no venga aquí
con prisas, con ambición de suspense, de largas historias o de
romances caballerescos. Este es un libro para la emoción. En este
poemario se va usted a encontrar la nostalgia, la alegría, la
añoranza, la señaldá, la carnosidad y la euforia; todas las
emociones en
modo ringlera, como
el propio Carlos dice. Es un libro para tomar notas, hacer fotos,
guardar en favoritos, copiar y pegar… Un poemario pantone:
para cada momento su verso, su estrofa.
Para
catalizar cada rabia y cada injusticia, pero también para comprender
cada sublimidad y cada belleza. Todas ellas contradicciones que se
pueden encontrar en cada momento de la vida, y también en cada poema
de este libro. Así que téngalo usted siempre a mano,
disponible, para disfrutar lento, como quien hace una fabada sin olla
exprés, como quien prepara la urdimbre de un telar y se pasea lenta
y esmeradamente por su trama. Bienvenido”. —Rodrigo Cuevas
Zenda
comparte cinco poemas de La
vida corriendo hermosa hacia los desagües,
de Carlos
Barral Álvarez (Eolas).
***
Muero
contigo, estío
Al
verte morir año tras año, estío,
contigo me voy muriendo.
Muero
añorando esa luz que se despeña contra las ortigas,
bañando las
mareas, desarbolando las almas ávidas de libertad.
Y
ante la más que cantada senectud de una algarabía
que venía
rompiendo las rutinas, de manera sibilina
comienza el tiempo como
a derrumbarse,
como a disolverse,
a dispersarse como árbol que
se inmola,
como amor agonizante,
como carrusel apolillado.
Muero
contigo, estío;
cada año más atónito y entristecido
al
verte girar hacia el abismo otoñal el cual,
aún siendo hogar y
matria,
me ahoga en su intolerancia, en su mermar,
en la
distancia que expandiendo se va
entre la derrota de nuestros
sueños y la ambición
de un futuro que zarpa hacia lo menguante.
Mueres,
estío, y yo contigo.
***
Los
olvidados
Uno
va desnortado escribiendo
por entre la memoria
de los
olvidados.
Uno
camina taciturno
entre la poesía de la tristeza
merodeando por
las tumbas sin nombre,
allá donde la vida emerge desvergonzada.
Como
las ráfagas de viento,
las tumbas sin nombre susurran
a las
ramas y a los que en silencio
demoran un instante
su rumbo.
***
La
vida corriendo hermosa hacia los desagües
Si
no claudican las flores,
tampoco la pasión se ahoga
ante los
delirios del mal.
Con
los labios rojos de emoción
y con el viento a favor,
principian
algunas tonadas que ponen los vellos de punta
a los que hostigan.
¿Escucháis?
¿Sentís
la sangre agolpándose tan joven?
¡Yo
también estoy liado con la fiebre de la belleza
y con el ardor de
la vida que hace poesía de lo más sencillo!
¿Escucháis?
¿Sentís
la emoción corriendo
absurda y feliz por nuestras venas?
Toda
esperanza naciendo solitaria en cada amanecer
aguarda por
nosotras
sentida y generosamente.
Escucho
la sangre y oigo la canción
mientras la vida corre hermosa hacia
los desagües.
***
Sin
útero
Desde
que abandonaste lo corporal
y me quedé sin útero
me acerco
hasta aquí para ganar el tiempo.
Ha
salido el sol en el parque que antaño fuera camposanto
cuando, de
improviso, un instante de paz llega sigiloso
y se acoda a mi
lado;
bien pudiera tener un nombre,
tender puentes,
consolidar
horizontes:
volar.
Toda
esta paz que ahora se convoca
podría tener su cátedra,
podría
tener su jardín,
podría ser una república o un tributo a lo que
se añora.
El cielo, ahora sin mácula,
que siempre marcha en
su estatismo hacia la eternidad;
el aire, apenas perceptible;
los
pequeños insectos que fulguran y que se apresuran
mientras las
aves se enredan, ajenas,
a lo que un rumor sostiene entre las
manos.
Toda
esa paz en suspensión daría yo,
en este instante,
por verte
de nuevo,
por darte la mano,
por escucharte reír,
por una
conversación contigo, como tantas veces,
como ya nunca.
***
XXX
Ni
sería apenas nada, ni estaría bendecido,
probablemente mis alas
se habrían plegado
absurdamente, mi vuelo sería inútil,
como
gesto de piedra,
y mis ojos verían cosas apagadas
porque la
luz estaría suspensa,
enjaulada en un obscuro espacio,
en un
altillo inalcanzable, y las camelias
se habrían manchado de
dolor
derrotadas como milicianos pobres,
mientras los dioses
soñarían con la jubilación
y mis manos acariciarían un cuerpo
equivocado.
Pero
la vida ha sido espléndida; así,
con tus ojos de miel y de
almendra
sirvo a las estirpes del futuro y penetro en los rigores
del frío
con cautela, pero feliz.
Con
tu vientre he tenido la magia a mi alcance,
hemos traído al
mundo, y sin permiso,
dos criaturas de belleza asombrosa, de
caudal amplio,
y hemos labrado los campos de su vida,
y
seguimos guardando el pan, y la manzana,
sus ruegos, nuestra
dicha.
Así
que no me faltes, amor, porque sin ti
apenas sería nada.
—————————————
Autor: Carlos
Barral Álvarez. Título: La
vida corriendo hermosa hacia los
desagües. Editorial: Eolas. Venta: Todos
tus libros.
BIO
Carlos
Barral Álvarez (Oviedo, 1969) desde siempre anda enamorado del arte
de alta alcurnia y del de baja estofa, de la cultura en su vastedad.
Es de formación, y deformación, autodidacta. Dirige la productora
El Cohete Internacional. Desde 2016 es mánager de Rodrigo Cuevas. Ha
coordinado para el Centro Niemeyer varias ediciones del ciclo Entre
versos y acordes. Dirige
el festival asturiano sobre comunidad cultural “Fiasco”, en
Mieres. En 2009 presentó el recital Performance
Lírica, recital trifásico en
el Teatro de La Laboral de Gijón, el cual posteriormente mutó en la
exposición Performance
Lírica: 24 poemas audiovisuales.
En 2019 publica en la editorial Canalla Oxidación,
compilación de su poesía entre 2000 y 2010. “Asfixia”, mejor
cortometraje experimental en el Celaya Experimental Film Fest
mexicano, es un poema visual escrito y dirigido por Asur Fuente,
protagonizado por él e inspirado en varios de sus poemas. En 2021,
con fotografías de José Ramón Cuesta y poemas de su cosecha, ve la
luz El
dulce encanto de lo inadvertido,
un libro objeto editado con primor por Eolas. Un
día inolvidable,
que se nutre de El
dulce encanto de lo inadvertido y
de Asfixia,
es una instalación transversal, híbrida, performática, en la que
unos cuantos poemas suyos atraviesan diversas disciplinas artísticas
para hacerlas confluir en el lenguaje de la poesía.
Carlos
Barral x Pablo de Lillo.
TEMAS
TERTULIA 17-4-2026
NOTICIAS
COSAS
MICRORRELATOS,
AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
TEXTOS
TERTULIA 10-4-2026
GUERRA
PROCESOS
MICRORRELATOS,
AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
Colaboración
gráfica: Victoria Blanco.
GUERRA
SE
EQUIVOCÓ LA PALOMA
Los
dos bloques llevaban tres años y medio de guerra infernal. No
quedaban ya soldados mayores de veinte años, ya pronto sería una
guerra de niños contra niños. Hasta las bestias miraban asombradas
la inexplicable bestialidad de los hombres. Los medios de
comunicación del frente eran ya sólo palomas mensajeras, pues las
bombas magnéticas habían inutilizado los que se creía avanzados
sistemas informáticos, y hasta la electricidad llegó a ser un lujo.
Era, como siempre, una cuestión de codicia y orgullo entre líderes
insensibles y desquiciados lo que hacía imposible detener la
carnicería: ambos habían jurado por su honor que nunca darían el
primer paso para solicitar la paz o detener el conflicto, del que
esperaban salir victoriosos.
Daniel,
a sus ocho años, era plenamente consciente de la situación: pronto
su único hermano mayor vivo, de apenas quince años, sería llamado
a filas como antes lo habían sido sus otros dos hermanos mayores, ya
enterrados en alguna fosa común del frente. Daniel había criado y
domesticado dos palomas, a las que más de una vez tuvo que evitar
con ruegos que no terminaran en la paupérrima olla familiar.
Haciendo uso de su natural habilidad para la copia, que tan buenos
resultados le había dado en las pocas clases de dibujo a las que
pudo asistir, escribió dos mensajes idénticos: “DEN ORDEN DE ALTO
EL FUEGO INMEDIATO, NOSOTROS YA LA HEMOS DADO”.
Las
dos palomas sobrevolaron los campos calcinados y en apenas ocho horas
se detuvo el ya cotidiano traqueteo de la artillería y pronto
comenzaron las celebraciones en las ciudades cubiertas de escombros.
Los
líderes transmitieron idéntico mensaje:”Hemos vencido, ellos han
claudicado y rogado la paz”.
Aún
pasaron tres días hasta que se descubrió el engaño: ninguno de los
mandos militares había enviado el mensaje, era una falsificación,
posiblemente de los servicios secretos del enemigo, decían. Los
jefes militares de ambos bandos intentaron volver a la contienda,
pero, tanto en la población civil como en los agotados soldados, la
euforia de los últimos días se transformó en inmensa indignación
y las órdenes, incluso bajo la estricta disciplina militar, fueron
masivamente desoídas. Era imposible volver al combate, a la guerra,
al odio: ya todos habían recordado el casi olvidado sabor de la paz
y sabían que no habían sido las palomas quienes se habían
equivocado.
Nekovidal
– nekovidal@gmail.com
ARTES
LIBRES – www.arteslibres.net
www.arteslibresdeandalucia.com
PROCESOS
La
infancia nos obliga a interpretar a los adultos y sus vidas llenas de
todo lo que a nuestros ojos no tiene ningún interés; así, un
pequeño cerebro -o grande, quién sabe- tiene que ajustar
expresiones y comportamientos que le resultan incomprensibles y, sin
embargo, intuye necesarios para la supervivencia física y emocional.
¿Qué
decidió mi cabeza infantil con respecto al concepto «proceso»?
Pues lo acomodó a lo que consideraba importante, las anginas que yo
padecía cada vez que mi cuerpo daba un estirón y tenían, según
voces de mis cuidadores, su particular «proceso»: tres días de
subida y tres de bajada.
El
significado quedó incorporado a mi diccionario personal haciéndome
creer que todo, absolutamente todo en la vida funcionaba mediante
procesos con un tiempo de escalada y un tiempo de descenso. Para
sazonar mi interpretación me fijaba en situaciones externas que me
daban la razón; el sol salía cada día con suavidad e iba
aumentando su fuerza hasta un punto tras el cual comenzaba a rebajar
esplendor camino del ocaso.
Al
crecer y salir al mundo algo me desconcertó. Muchas y repetidas
veces, en situaciones complejas aguantaba sin pestañear el tirón de
la escalada con la esperanza de que, una vez la situación alcanzara
su cénit, comenzara a descender y se suavizara. Pero las cosas no
funcionaban así. Más bien todo iba a golpes, a tramos, a un «ahora
sí, ahora no, ahora tal vez».
Pasaron
los años y yo seguía observando el exterior para ver, según mi
criterio, dónde fallaba el sistema de los procesos. Un día, no hace
tanto, dejé de mirar solo el exterior y comencé a echar también un
vistazo hacia dentro; recordando con detalle aquellas anginas de la
infancia, entendí que los seis días que contabilizaban los mayores
no se referían fielmente a la inflamación y desinflamación de mis
amígdalas que, en realidad, no dolían a un ritmo determinado ni
tenían una duración exacta, sino al tiempo que tendrían que
cuidarme para que la amigdalitis no se complicara.
Con
esta mirada retrospectiva hice dos descubrimientos que aplicados a
día de hoy me facilitan la comprensión de lo que va ocurriendo a mi
alrededor; uno es que los procesos vitales son como montañas rusas,
tienen un principio y un final, pero lo que sucede en el tramo
intermedio, aunque sea previsible siempre es sorprendente; otro es
que ir subido en el vagón de la atracción no es lo mismo que
contemplar la escena desde fuera.
No
tenemos la capacidad, ni siquiera cuando cuidamos a alguien con amor,
de entender verdaderamente el proceso ajeno ya que estamos pendientes
de nuestra propia actuación. Convendría practicar mentalmente el
intercambio de posiciones, no solo por empatía -que también-, sobre
todo para dar paso al equilibrio entre lo que nos demandan y lo que
nos creemos conveniente suministrar.
Para
hacerlo, o al menos intentarlo, suelo aprovechar los descansos que
existen en la trayectoria por muy accidentada que esta sea.
Por
cierto, una vez vi al sol ocultarse de golpe.
12/abril/2026
– Vicki Blanco para «VOCESentreVOCES»
PROCESOS
“Enhorabuena, acaba de abrir usted un libro de poesía. Espero que no venga aquí con prisas, con ambición de suspense, de largas historias o de romances caballerescos. Este es un libro para la emoción. En este poemario se va usted a encontrar la nostalgia, la alegría, la añoranza, la señaldá, la carnosidad y la euforia; todas las emociones en modo ringlera, como el propio Carlos dice. Es un libro para tomar notas, hacer fotos, guardar en favoritos, copiar y pegar… Un poemario pantone: para cada momento su verso, su estrofa.
Para catalizar cada rabia y cada injusticia, pero también para comprender cada sublimidad y cada belleza. Todas ellas contradicciones que se pueden encontrar en cada momento de la vida, y también en cada poema de este libro. Así que téngalo usted siempre a mano, disponible, para disfrutar lento, como quien hace una fabada sin olla exprés, como quien prepara la urdimbre de un telar y se pasea lenta y esmeradamente por su trama. Bienvenido”. —Rodrigo Cuevas
Zenda comparte cinco poemas de La vida corriendo hermosa hacia los desagües, de Carlos Barral Álvarez (Eolas).
***
Muero contigo, estío
Al
verte morir año tras año, estío,
contigo me voy muriendo.
Muero
añorando esa luz que se despeña contra las ortigas,
bañando las
mareas, desarbolando las almas ávidas de libertad.
Y
ante la más que cantada senectud de una algarabía
que venía
rompiendo las rutinas, de manera sibilina
comienza el tiempo como
a derrumbarse,
como a disolverse,
a dispersarse como árbol que
se inmola,
como amor agonizante,
como carrusel apolillado.
Muero
contigo, estío;
cada año más atónito y entristecido
al
verte girar hacia el abismo otoñal el cual,
aún siendo hogar y
matria,
me ahoga en su intolerancia, en su mermar,
en la
distancia que expandiendo se va
entre la derrota de nuestros
sueños y la ambición
de un futuro que zarpa hacia lo menguante.
Mueres, estío, y yo contigo.
***
Los olvidados
Uno
va desnortado escribiendo
por entre la memoria
de los
olvidados.
Uno
camina taciturno
entre la poesía de la tristeza
merodeando por
las tumbas sin nombre,
allá donde la vida emerge desvergonzada.
Como
las ráfagas de viento,
las tumbas sin nombre susurran
a las
ramas y a los que en silencio
demoran un instante
su rumbo.
***
La vida corriendo hermosa hacia los desagües
Si
no claudican las flores,
tampoco la pasión se ahoga
ante los
delirios del mal.
Con
los labios rojos de emoción
y con el viento a favor,
principian
algunas tonadas que ponen los vellos de punta
a los que hostigan.
¿Escucháis?
¿Sentís
la sangre agolpándose tan joven?
¡Yo
también estoy liado con la fiebre de la belleza
y con el ardor de
la vida que hace poesía de lo más sencillo!
¿Escucháis?
¿Sentís
la emoción corriendo
absurda y feliz por nuestras venas?
Toda
esperanza naciendo solitaria en cada amanecer
aguarda por
nosotras
sentida y generosamente.
Escucho
la sangre y oigo la canción
mientras la vida corre hermosa hacia
los desagües.
***
Sin útero
Desde
que abandonaste lo corporal
y me quedé sin útero
me acerco
hasta aquí para ganar el tiempo.
Ha
salido el sol en el parque que antaño fuera camposanto
cuando, de
improviso, un instante de paz llega sigiloso
y se acoda a mi
lado;
bien pudiera tener un nombre,
tender puentes,
consolidar
horizontes:
volar.
Toda
esta paz que ahora se convoca
podría tener su cátedra,
podría
tener su jardín,
podría ser una república o un tributo a lo que
se añora.
El cielo, ahora sin mácula,
que siempre marcha en
su estatismo hacia la eternidad;
el aire, apenas perceptible;
los
pequeños insectos que fulguran y que se apresuran
mientras las
aves se enredan, ajenas,
a lo que un rumor sostiene entre las
manos.
Toda
esa paz en suspensión daría yo,
en este instante,
por verte
de nuevo,
por darte la mano,
por escucharte reír,
por una
conversación contigo, como tantas veces,
como ya nunca.
***
XXX
Ni
sería apenas nada, ni estaría bendecido,
probablemente mis alas
se habrían plegado
absurdamente, mi vuelo sería inútil,
como
gesto de piedra,
y mis ojos verían cosas apagadas
porque la
luz estaría suspensa,
enjaulada en un obscuro espacio,
en un
altillo inalcanzable, y las camelias
se habrían manchado de
dolor
derrotadas como milicianos pobres,
mientras los dioses
soñarían con la jubilación
y mis manos acariciarían un cuerpo
equivocado.
Pero
la vida ha sido espléndida; así,
con tus ojos de miel y de
almendra
sirvo a las estirpes del futuro y penetro en los rigores
del frío
con cautela, pero feliz.
Con
tu vientre he tenido la magia a mi alcance,
hemos traído al
mundo, y sin permiso,
dos criaturas de belleza asombrosa, de
caudal amplio,
y hemos labrado los campos de su vida,
y
seguimos guardando el pan, y la manzana,
sus ruegos, nuestra
dicha.
Así
que no me faltes, amor, porque sin ti
apenas sería nada.
—————————————
Autor: Carlos Barral Álvarez. Título: La vida corriendo hermosa hacia los desagües. Editorial: Eolas. Venta: Todos tus libros.
BIO
Carlos Barral Álvarez (Oviedo, 1969) desde siempre anda enamorado del arte de alta alcurnia y del de baja estofa, de la cultura en su vastedad. Es de formación, y deformación, autodidacta. Dirige la productora El Cohete Internacional. Desde 2016 es mánager de Rodrigo Cuevas. Ha coordinado para el Centro Niemeyer varias ediciones del ciclo Entre versos y acordes. Dirige el festival asturiano sobre comunidad cultural “Fiasco”, en Mieres. En 2009 presentó el recital Performance Lírica, recital trifásico en el Teatro de La Laboral de Gijón, el cual posteriormente mutó en la exposición Performance Lírica: 24 poemas audiovisuales. En 2019 publica en la editorial Canalla Oxidación, compilación de su poesía entre 2000 y 2010. “Asfixia”, mejor cortometraje experimental en el Celaya Experimental Film Fest mexicano, es un poema visual escrito y dirigido por Asur Fuente, protagonizado por él e inspirado en varios de sus poemas. En 2021, con fotografías de José Ramón Cuesta y poemas de su cosecha, ve la luz El dulce encanto de lo inadvertido, un libro objeto editado con primor por Eolas. Un día inolvidable, que se nutre de El dulce encanto de lo inadvertido y de Asfixia, es una instalación transversal, híbrida, performática, en la que unos cuantos poemas suyos atraviesan diversas disciplinas artísticas para hacerlas confluir en el lenguaje de la poesía.
Carlos Barral x Pablo de Lillo.
TEMAS TERTULIA 17-4-2026
NOTICIAS
COSAS
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
TEXTOS TERTULIA 10-4-2026
GUERRA
PROCESOS
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
Colaboración gráfica: Victoria Blanco.
GUERRA
SE EQUIVOCÓ LA PALOMA
Los dos bloques llevaban tres años y medio de guerra infernal. No quedaban ya soldados mayores de veinte años, ya pronto sería una guerra de niños contra niños. Hasta las bestias miraban asombradas la inexplicable bestialidad de los hombres. Los medios de comunicación del frente eran ya sólo palomas mensajeras, pues las bombas magnéticas habían inutilizado los que se creía avanzados sistemas informáticos, y hasta la electricidad llegó a ser un lujo. Era, como siempre, una cuestión de codicia y orgullo entre líderes insensibles y desquiciados lo que hacía imposible detener la carnicería: ambos habían jurado por su honor que nunca darían el primer paso para solicitar la paz o detener el conflicto, del que esperaban salir victoriosos.
Daniel, a sus ocho años, era plenamente consciente de la situación: pronto su único hermano mayor vivo, de apenas quince años, sería llamado a filas como antes lo habían sido sus otros dos hermanos mayores, ya enterrados en alguna fosa común del frente. Daniel había criado y domesticado dos palomas, a las que más de una vez tuvo que evitar con ruegos que no terminaran en la paupérrima olla familiar. Haciendo uso de su natural habilidad para la copia, que tan buenos resultados le había dado en las pocas clases de dibujo a las que pudo asistir, escribió dos mensajes idénticos: “DEN ORDEN DE ALTO EL FUEGO INMEDIATO, NOSOTROS YA LA HEMOS DADO”.
Las dos palomas sobrevolaron los campos calcinados y en apenas ocho horas se detuvo el ya cotidiano traqueteo de la artillería y pronto comenzaron las celebraciones en las ciudades cubiertas de escombros.
Los líderes transmitieron idéntico mensaje:”Hemos vencido, ellos han claudicado y rogado la paz”.
Aún pasaron tres días hasta que se descubrió el engaño: ninguno de los mandos militares había enviado el mensaje, era una falsificación, posiblemente de los servicios secretos del enemigo, decían. Los jefes militares de ambos bandos intentaron volver a la contienda, pero, tanto en la población civil como en los agotados soldados, la euforia de los últimos días se transformó en inmensa indignación y las órdenes, incluso bajo la estricta disciplina militar, fueron masivamente desoídas. Era imposible volver al combate, a la guerra, al odio: ya todos habían recordado el casi olvidado sabor de la paz y sabían que no habían sido las palomas quienes se habían equivocado.
Nekovidal – nekovidal@gmail.com
ARTES LIBRES – www.arteslibres.net
www.arteslibresdeandalucia.com
PROCESOS
La infancia nos obliga a interpretar a los adultos y sus vidas llenas de todo lo que a nuestros ojos no tiene ningún interés; así, un pequeño cerebro -o grande, quién sabe- tiene que ajustar expresiones y comportamientos que le resultan incomprensibles y, sin embargo, intuye necesarios para la supervivencia física y emocional.
¿Qué decidió mi cabeza infantil con respecto al concepto «proceso»? Pues lo acomodó a lo que consideraba importante, las anginas que yo padecía cada vez que mi cuerpo daba un estirón y tenían, según voces de mis cuidadores, su particular «proceso»: tres días de subida y tres de bajada.
El significado quedó incorporado a mi diccionario personal haciéndome creer que todo, absolutamente todo en la vida funcionaba mediante procesos con un tiempo de escalada y un tiempo de descenso. Para sazonar mi interpretación me fijaba en situaciones externas que me daban la razón; el sol salía cada día con suavidad e iba aumentando su fuerza hasta un punto tras el cual comenzaba a rebajar esplendor camino del ocaso.
Al crecer y salir al mundo algo me desconcertó. Muchas y repetidas veces, en situaciones complejas aguantaba sin pestañear el tirón de la escalada con la esperanza de que, una vez la situación alcanzara su cénit, comenzara a descender y se suavizara. Pero las cosas no funcionaban así. Más bien todo iba a golpes, a tramos, a un «ahora sí, ahora no, ahora tal vez».
Pasaron los años y yo seguía observando el exterior para ver, según mi criterio, dónde fallaba el sistema de los procesos. Un día, no hace tanto, dejé de mirar solo el exterior y comencé a echar también un vistazo hacia dentro; recordando con detalle aquellas anginas de la infancia, entendí que los seis días que contabilizaban los mayores no se referían fielmente a la inflamación y desinflamación de mis amígdalas que, en realidad, no dolían a un ritmo determinado ni tenían una duración exacta, sino al tiempo que tendrían que cuidarme para que la amigdalitis no se complicara.
Con esta mirada retrospectiva hice dos descubrimientos que aplicados a día de hoy me facilitan la comprensión de lo que va ocurriendo a mi alrededor; uno es que los procesos vitales son como montañas rusas, tienen un principio y un final, pero lo que sucede en el tramo intermedio, aunque sea previsible siempre es sorprendente; otro es que ir subido en el vagón de la atracción no es lo mismo que contemplar la escena desde fuera.
No tenemos la capacidad, ni siquiera cuando cuidamos a alguien con amor, de entender verdaderamente el proceso ajeno ya que estamos pendientes de nuestra propia actuación. Convendría practicar mentalmente el intercambio de posiciones, no solo por empatía -que también-, sobre todo para dar paso al equilibrio entre lo que nos demandan y lo que nos creemos conveniente suministrar.
Para hacerlo, o al menos intentarlo, suelo aprovechar los descansos que existen en la trayectoria por muy accidentada que esta sea.
Por cierto, una vez vi al sol ocultarse de golpe.
12/abril/2026 – Vicki Blanco para «VOCESentreVOCES»
PROCESOS
La presencia de la memoria
Por
José Marcelo Ruiz
Hablar
de la memoria, o mejor habría que decir ‘escribir sobre la
memoria’, con el objetivo de dejar escritas las reflexiones sobre
su presencia o ausencia en el ser humano. Ejemplo, de ello, es el
poeta y escritor argentino Jorge Luis Borges, quien, en uno de
sus poemas ha dejado escrito: “Somos
nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstante,
ese montón de espejos rotos.
Interesante
reflexión la de Borges que nos conduce a la conclusión de que es la
memoria la que nos da identidad como ser humano; tanto individual
como social. Porque no somos nadie sin esos recuerdos de la infancia;
y si no existe un pasado lleno de experiencias que nos enseñe a
vivir. Porque la pérdida de la memoria es la muerte de lo que somos.
Conocer el pasado de un ‘Pueblo’, y mantenerlo en la memoria, es
el camino para vivir el presente sin errores; construyendo un buen
futuro.
Razón
para escuchar a los mayores; aprender de sus enseñanzas. Mantener
presente la historia y la cultura; e, incluso, cuestionarla
para no caer en el peligro de repetir lo que se hizo mal. Lo triste
es como, popularmente, se dice: “la historia se repite’, porque
los malos hechos no se superan. Ya sea por la ignorancia de la
juventud, debido a una mala formación; o bien porque, tristemente,
no aprendemos. Esta actitud perjudica la convivencia social y
política.
Otro
autor que escribe sobre la memoria es el novelista y periodista
colombiano Gabriel García Márquez, de quien quiero recoger también
algunas reflexiones, a mi opinión muy acertadas. Nos dice: “Hay
una ley de la memoria que hace que las cosas de la niñez se queden
fijadas para siempre”. Lo argumenta en estos términos: “Todos
nosotros nacemos con un disco vacío que tenemos que llenar con un
material nuevo y fascinante. Pero, a medida que uno se va haciendo
mayor, el disco duro está cada vez más lleno, hasta que,
finalmente, ya no acepta material nuevo. Entonces, tenemos que
empezar a utilizar disquetes, pero tenemos que quitar cada disquete
cuando está lleno, y si queremos recordar algo tenemos que volver a
insertarlo. Entre tanto, la memoria que ha sido grabada en el disco
duro siempre está disponible. A ese disco duro es a lo que me
refiero cuando hablo de mi infancia”.
Este
disco duro lleno de vivencias y experiencias, que conforman nuestra
identidad cultural, es la que estamos obligados a reconocer y
transmitir de generación en generación para no caer en el olvido.
Abrir el libro de la historia y leer sus páginas para que,
como disquete que se inserta, esté siempre presente en la memoria
colectiva.
Otro
tema es la ausencia de la memoria que, como he expresado es “la
muerte de lo que somos”. Y cuya expresión podemos hacer similitud
con la enfermedad del Alzheimer; demencia que se padece y destruye
lentamente la memoria, el pensamiento y realizar tareas sencillas.
Debido a la muerte de las neuronas cerebrales. Y cuyo olvido podemos
comparar, como enfermedad que afecta socialmente, tanto en la pérdida
de nuestra memoria cultural, ésta por imponerse la influencia de
sistemas socio-económicos y culturales, actualmente, resurgentes; y
la memoria histórica cuando se permite un pacto de silencio;
manipulación o imposición institucional por regímenes no
democráticos; o bien por desconocimiento, dejadez o abandono. Triste
realidad que se debe combatir, como expresado anteriormente, con una
buena formación socio- cultural y conocimiento de nuestra memoria
histórica. Formación que debe estar presente en la educación
desde la infancia.
Este
artículo se ha publicado en el periódico DIGITAL NOTICIAS 24
(Comarca de la Axrquía), el 30 de marzo de 2026. Mi agradecimiento
personal al director del medio D. Francisco Gálvez por su interés
en los temas de cultura, de pensamiento y opinión.
https://www.noticias24digital.com/
https://josemarcelopoeta.wordpress.com/2026/04/07/la-presencia-de-la-memoria/
MICRORRELATOS,
AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
Por José Marcelo Ruiz
Hablar de la memoria, o mejor habría que decir ‘escribir sobre la memoria’, con el objetivo de dejar escritas las reflexiones sobre su presencia o ausencia en el ser humano. Ejemplo, de ello, es el poeta y escritor argentino Jorge Luis Borges, quien, en uno de sus poemas ha dejado escrito: “Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstante, ese montón de espejos rotos.
Interesante reflexión la de Borges que nos conduce a la conclusión de que es la memoria la que nos da identidad como ser humano; tanto individual como social. Porque no somos nadie sin esos recuerdos de la infancia; y si no existe un pasado lleno de experiencias que nos enseñe a vivir. Porque la pérdida de la memoria es la muerte de lo que somos. Conocer el pasado de un ‘Pueblo’, y mantenerlo en la memoria, es el camino para vivir el presente sin errores; construyendo un buen futuro.
Razón para escuchar a los mayores; aprender de sus enseñanzas. Mantener presente la historia y la cultura; e, incluso, cuestionarla para no caer en el peligro de repetir lo que se hizo mal. Lo triste es como, popularmente, se dice: “la historia se repite’, porque los malos hechos no se superan. Ya sea por la ignorancia de la juventud, debido a una mala formación; o bien porque, tristemente, no aprendemos. Esta actitud perjudica la convivencia social y política.
Otro autor que escribe sobre la memoria es el novelista y periodista colombiano Gabriel García Márquez, de quien quiero recoger también algunas reflexiones, a mi opinión muy acertadas. Nos dice: “Hay una ley de la memoria que hace que las cosas de la niñez se queden fijadas para siempre”. Lo argumenta en estos términos: “Todos nosotros nacemos con un disco vacío que tenemos que llenar con un material nuevo y fascinante. Pero, a medida que uno se va haciendo mayor, el disco duro está cada vez más lleno, hasta que, finalmente, ya no acepta material nuevo. Entonces, tenemos que empezar a utilizar disquetes, pero tenemos que quitar cada disquete cuando está lleno, y si queremos recordar algo tenemos que volver a insertarlo. Entre tanto, la memoria que ha sido grabada en el disco duro siempre está disponible. A ese disco duro es a lo que me refiero cuando hablo de mi infancia”.
Este disco duro lleno de vivencias y experiencias, que conforman nuestra identidad cultural, es la que estamos obligados a reconocer y transmitir de generación en generación para no caer en el olvido. Abrir el libro de la historia y leer sus páginas para que, como disquete que se inserta, esté siempre presente en la memoria colectiva.
Otro tema es la ausencia de la memoria que, como he expresado es “la muerte de lo que somos”. Y cuya expresión podemos hacer similitud con la enfermedad del Alzheimer; demencia que se padece y destruye lentamente la memoria, el pensamiento y realizar tareas sencillas. Debido a la muerte de las neuronas cerebrales. Y cuyo olvido podemos comparar, como enfermedad que afecta socialmente, tanto en la pérdida de nuestra memoria cultural, ésta por imponerse la influencia de sistemas socio-económicos y culturales, actualmente, resurgentes; y la memoria histórica cuando se permite un pacto de silencio; manipulación o imposición institucional por regímenes no democráticos; o bien por desconocimiento, dejadez o abandono. Triste realidad que se debe combatir, como expresado anteriormente, con una buena formación socio- cultural y conocimiento de nuestra memoria histórica. Formación que debe estar presente en la educación desde la infancia.
Este artículo se ha publicado en el periódico DIGITAL NOTICIAS 24 (Comarca de la Axrquía), el 30 de marzo de 2026. Mi agradecimiento personal al director del medio D. Francisco Gálvez por su interés en los temas de cultura, de pensamiento y opinión.
https://www.noticias24digital.com/
https://josemarcelopoeta.wordpress.com/2026/04/07/la-presencia-de-la-memoria/
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.
La teoría del vínculo de Pichon-Riviere
Una teoría basada en el psicoanálisis que ofrece otra perspectiva sobre las relaciones personales.
Cómo
nos comunicamos o qué conductas llevamos a cabo con ellos o en su
presencia, entre otros aspectos, afectan en gran medida al tipo de
relación que tenemos con los demás.
Teniendo
en cuenta que las relaciones
interpersonales son un elemento de gran importancia en nuestro
desarrollo y que el ser humano
es un ser gregario por naturaleza, ser capaz de vincularse
afectivamente de una forma correcta y que permita el contacto
normativo y relativamente continuado resulta fundamental.
De
hecho, ya desde el nacimiento ser capaz de establecer un vínculo es
importante, habida cuenta que tras el nacimiento existe una
dependencia absoluta del bebé respecto a los adultos a su cargo. Es
por ello que el estudio sobre los mecanismos empleados para
relacionarse con nuestros semejantes han sido objeto de múltiples
investigaciones y generado diversas teorías.
Entre ellas podemos encontrar la teoría del
vínculo de Pichon-Riviere, uno de los
primeros psicodinámicos en pasar de la psicología intrapsíquica a
la psicología interpersonal en el terreno del psicoanálisis.
Cómo nos comunicamos o qué conductas llevamos a cabo con ellos o en su presencia, entre otros aspectos, afectan en gran medida al tipo de relación que tenemos con los demás.
Teniendo en cuenta que las relaciones interpersonales son un elemento de gran importancia en nuestro desarrollo y que el ser humano es un ser gregario por naturaleza, ser capaz de vincularse afectivamente de una forma correcta y que permita el contacto normativo y relativamente continuado resulta fundamental.
De hecho, ya desde el nacimiento ser capaz de establecer un vínculo es importante, habida cuenta que tras el nacimiento existe una dependencia absoluta del bebé respecto a los adultos a su cargo. Es por ello que el estudio sobre los mecanismos empleados para relacionarse con nuestros semejantes han sido objeto de múltiples investigaciones y generado diversas teorías.
Entre ellas podemos encontrar la teoría del vínculo de Pichon-Riviere, uno de los primeros psicodinámicos en pasar de la psicología intrapsíquica a la psicología interpersonal en el terreno del psicoanálisis.
El vínculo según Pichon-Riviere
El
término "vínculo" es conceptualizado por Pichon-Riviere
como la forma en que una persona se
relaciona con las demás, estableciendo
una estructura relacional entre ambos comunicantes que va a ser única
entre ellos dos.
Dicha
estructura marca la manera en que se va a interactuar, estableciendo
que pautas comunicativas y que conductas son aceptables y adaptativas
en el contexto de la vinculación.
El
vínculo no se refiere únicamente a un componente emocional sino
que incorpora tanto esfera emocional
como la cognitiva y la conductual,
modificándose mediante la interacción todos estos aspectos. La
estructura resultante es dinámica y fluida, variando y viéndose
afectada por la retroalimentación que la conducta de uno produce en
el otro.
El
vínculo es un elemento fundamental para la supervivencia y la
adaptación al medio tanto social como natural, dado que permite
influir en el medio a la vez que se es influido por este. La
existencia de vínculos se debe principalmente a la capacidad de
comunicación, a través de la cual establecemos contacto con otros y
aprendemos en base a las consecuencias de nuestras conductas sobre
ellos.
El término "vínculo" es conceptualizado por Pichon-Riviere como la forma en que una persona se relaciona con las demás, estableciendo una estructura relacional entre ambos comunicantes que va a ser única entre ellos dos.
Dicha estructura marca la manera en que se va a interactuar, estableciendo que pautas comunicativas y que conductas son aceptables y adaptativas en el contexto de la vinculación.
El vínculo no se refiere únicamente a un componente emocional sino que incorpora tanto esfera emocional como la cognitiva y la conductual, modificándose mediante la interacción todos estos aspectos. La estructura resultante es dinámica y fluida, variando y viéndose afectada por la retroalimentación que la conducta de uno produce en el otro.
El vínculo es un elemento fundamental para la supervivencia y la adaptación al medio tanto social como natural, dado que permite influir en el medio a la vez que se es influido por este. La existencia de vínculos se debe principalmente a la capacidad de comunicación, a través de la cual establecemos contacto con otros y aprendemos en base a las consecuencias de nuestras conductas sobre ellos.
Componentes
Según
la teoría del vínculo la vinculación es bicorporal, dado que a
nivel físico son dos los elementos en contacto (el sujeto y el o los
otros). Sin embargo, a pesar de ser dos seres los que interactúan en
todo vínculo o relación, hay al menos tres
componentes que se tienen que tener en cuenta,
el yo emisor, el objeto (considerándose como tal la persona o cosa
con la que se produce la vinculación) y el tercero, que se entiende
como el ideal o fantasía construida por el yo sobre el objeto y que
indica cómo vamos a relacionarnos con él.
A
la hora de establecer una relación con un objeto el sujeto mantiene
dos vínculos al mismo tiempo, uno externo con el objeto en sí y uno
interno con la fantasía inconsciente que va a ser proyectada en el
objeto y que va a marcar la existencia y el tipo de comunicación.
En
un vínculo sano, según Pichon-Riviere, la
estructura que va a surgir de la interacción va a ser de tipo
espiral, encontrándose la conducta y
comunicación del sujeto con una reacción por parte del objeto que
va a dar una retroalimentación al primero de manera que pueda variar
su conducta.
Asimismo,
el objeto también va a modificar su conducta en base a la actuación
del sujeto, siendo el vínculo una relación bidireccional en que
ambos elementos en comunicación se influyen mutuamente de forma
dinámica y motivada por necesidades psicológicas.
Según la teoría del vínculo la vinculación es bicorporal, dado que a nivel físico son dos los elementos en contacto (el sujeto y el o los otros). Sin embargo, a pesar de ser dos seres los que interactúan en todo vínculo o relación, hay al menos tres componentes que se tienen que tener en cuenta, el yo emisor, el objeto (considerándose como tal la persona o cosa con la que se produce la vinculación) y el tercero, que se entiende como el ideal o fantasía construida por el yo sobre el objeto y que indica cómo vamos a relacionarnos con él.
A la hora de establecer una relación con un objeto el sujeto mantiene dos vínculos al mismo tiempo, uno externo con el objeto en sí y uno interno con la fantasía inconsciente que va a ser proyectada en el objeto y que va a marcar la existencia y el tipo de comunicación.
En un vínculo sano, según Pichon-Riviere, la estructura que va a surgir de la interacción va a ser de tipo espiral, encontrándose la conducta y comunicación del sujeto con una reacción por parte del objeto que va a dar una retroalimentación al primero de manera que pueda variar su conducta.
Asimismo, el objeto también va a modificar su conducta en base a la actuación del sujeto, siendo el vínculo una relación bidireccional en que ambos elementos en comunicación se influyen mutuamente de forma dinámica y motivada por necesidades psicológicas.
Las tres D
Para
el autor de la teoría del vínculo, el
papel o rol que se asume en la interacción vincular es de gran
importancia. Se ha de tener en cuenta a
la hora de asumir un rol el papel que cada uno de los componentes del
vínculo ha de tener y el hecho de que se pongan de acuerdo en el
papel otorgado a cada uno.
En
una vinculación principalmente podemos encontrar la figura del
depositante, que es quien emite la información o conducta, el
depositario o destinatario de ésta y lo depositado, el contenido
transmitido o la acción llevada a cabo.
Para el autor de la teoría del vínculo, el papel o rol que se asume en la interacción vincular es de gran importancia. Se ha de tener en cuenta a la hora de asumir un rol el papel que cada uno de los componentes del vínculo ha de tener y el hecho de que se pongan de acuerdo en el papel otorgado a cada uno.
En una vinculación principalmente podemos encontrar la figura del depositante, que es quien emite la información o conducta, el depositario o destinatario de ésta y lo depositado, el contenido transmitido o la acción llevada a cabo.
Comunicarse en el vínculo
Tal
y como hemos mencionado uno de los requisitos fundamentales del
establecimiento de un vínculo es la presencia de una comunicación
fluida entre sujeto y objeto. En lo que se refiere al acto
comunicativo Pichon-Riviere parte de la creencia de que toda
comunicación se da en base a cinco principios fundamentales.
En
primer lugar destaca que que lo
social nos afecta y estructura desde dentro, formando parte de
nuestro ser. Queremos y necesitamos
vincularnos, siendo afectados y afectando a la vez al entorno.
Un
segundo principio se refiere a que las
conductas que llevamos a cabo están determinadas por lo más
interno. Nuestro inconsciente nos
impulsa a actuar comunicativamente de cara a expresar nuestras
necesidades, pulsiones y deseos.
El
tercero de los principios implica que todo
acto o incluso la ausencia de este son comunicativos,
no pudiendo haber un acto que no transmita nada. Cada actuación e
interacción llevada a cabo encierra un significado profundo que
puede estar oculto.
Otro
principio hace referencia a la necesidad
de dinamismo, apertura y adaptación mutua entre
personas vinculadas, haciendo ver que la ausencia de fluidez y la
presencia de una perseveración y repetición constante es sinónimo
de patología.
Por
último, indica que todos los individuos tratan en todo momento de
comunicarse, siendo toda actividad mental dirigida a establecer una
comunicación.
Tal y como hemos mencionado uno de los requisitos fundamentales del establecimiento de un vínculo es la presencia de una comunicación fluida entre sujeto y objeto. En lo que se refiere al acto comunicativo Pichon-Riviere parte de la creencia de que toda comunicación se da en base a cinco principios fundamentales.
En primer lugar destaca que que lo social nos afecta y estructura desde dentro, formando parte de nuestro ser. Queremos y necesitamos vincularnos, siendo afectados y afectando a la vez al entorno.
Un segundo principio se refiere a que las conductas que llevamos a cabo están determinadas por lo más interno. Nuestro inconsciente nos impulsa a actuar comunicativamente de cara a expresar nuestras necesidades, pulsiones y deseos.
El tercero de los principios implica que todo acto o incluso la ausencia de este son comunicativos, no pudiendo haber un acto que no transmita nada. Cada actuación e interacción llevada a cabo encierra un significado profundo que puede estar oculto.
Otro principio hace referencia a la necesidad de dinamismo, apertura y adaptación mutua entre personas vinculadas, haciendo ver que la ausencia de fluidez y la presencia de una perseveración y repetición constante es sinónimo de patología.
Por último, indica que todos los individuos tratan en todo momento de comunicarse, siendo toda actividad mental dirigida a establecer una comunicación.
Extrayendo aprendizaje: ECRO
A
través de la comunicación extraemos un aprendizaje que nos permite
una vinculación más adaptativa. Los datos extraídos de la
interacción nos permiten generar un esquema con el que organizar los
conceptos de manera que podamos ir adaptándonos a los cambios que
sufre la realidad.
Dicho
esquema funciona con los conceptos adquiridos a lo largo de nuestra
vida para trabajar en el contexto de la interacción y producir
cambios que modifiquen el mundo. Así, usaremos los esquemas formados
con el fin de influir en el medio y hacer
de los vínculos algo más funcional y adaptativo.
A través de la comunicación extraemos un aprendizaje que nos permite una vinculación más adaptativa. Los datos extraídos de la interacción nos permiten generar un esquema con el que organizar los conceptos de manera que podamos ir adaptándonos a los cambios que sufre la realidad.
Dicho esquema funciona con los conceptos adquiridos a lo largo de nuestra vida para trabajar en el contexto de la interacción y producir cambios que modifiquen el mundo. Así, usaremos los esquemas formados con el fin de influir en el medio y hacer de los vínculos algo más funcional y adaptativo.
Las tres áreas
En
el proceso de interacción entre los componentes de un vínculo el
sujeto debe establecer una relación entre su mente, su cuerpo y la
realidad exterior.
Estas
tres áreas coexisten en todo momento, si bien puede haber un
predominio sobre una u otra según llevemos a cabo determinadas
conductas. Según Pichon-Riviere, que
predomine o que sea inhibido va a marcar la personalidad del
individuo, que a su vez va a afectar en
gran medida a la capacidad de vinculación y puede llegar a generar
vínculos patológicos.
En el proceso de interacción entre los componentes de un vínculo el sujeto debe establecer una relación entre su mente, su cuerpo y la realidad exterior.
Estas tres áreas coexisten en todo momento, si bien puede haber un predominio sobre una u otra según llevemos a cabo determinadas conductas. Según Pichon-Riviere, que predomine o que sea inhibido va a marcar la personalidad del individuo, que a su vez va a afectar en gran medida a la capacidad de vinculación y puede llegar a generar vínculos patológicos.
El campo psicológico
A
la hora de establecer un vínculo, la interacción entre los
elementos vinculados se da en un contexto concreto en el que se
produce el intercambio, un contexto que recibe el nombre de campo
psicológico. Se trata del contexto en el que el sujeto se comunica
con el medio.
El
autor propone que de este campo psicológico se puede extraer a
partir de la observación diferentes datos que permiten trabajar a
nivel clínico con grupos. Principalmente las informaciones más
relevantes a este respecto pasan por la propia conducta manifestada
por el sujeto, los cambios corporales que permiten analizar
las emociones y actitudes de éste, la
comunicación preverbal, los hechos vividos o vivencias y el contorno
o conjunto de elementos que se encuentran en interacción permanente.
Artículo relacionado: "Psicología
emocional: principales teorías de la emoción"
A la hora de establecer un vínculo, la interacción entre los elementos vinculados se da en un contexto concreto en el que se produce el intercambio, un contexto que recibe el nombre de campo psicológico. Se trata del contexto en el que el sujeto se comunica con el medio.
El autor propone que de este campo psicológico se puede extraer a partir de la observación diferentes datos que permiten trabajar a nivel clínico con grupos. Principalmente las informaciones más relevantes a este respecto pasan por la propia conducta manifestada por el sujeto, los cambios corporales que permiten analizar las emociones y actitudes de éste, la comunicación preverbal, los hechos vividos o vivencias y el contorno o conjunto de elementos que se encuentran en interacción permanente.
Artículo relacionado: "Psicología emocional: principales teorías de la emoción"
Un vínculo sano
Se
va a considerar sano todo aquel vínculo en que el Yo es capaz de
utilizar estrategias para gestionar lo malo y conservar lo bueno de
la relación, manteniendo una comunicación bidireccional eficiente
que pueda ser adaptativa. Para que ello sea así es necesario que
haya una comunicación permanente,
sincera y directa en la que se
tenga en cuenta las necesidades de sujeto y objeto, además de que
dicha comunicación produzca un aprendizaje que permita la
retroalimentación de la propia conducta.
Así
pues, los componentes clave para la existencia de un buen vínculo
son la presencia de una comunicación bidireccional correcta,
eficiente y en la que existe feedback y el hecho de que dicha
comunicación permita la adquisición de un aprendizaje.
Se va a considerar sano todo aquel vínculo en que el Yo es capaz de utilizar estrategias para gestionar lo malo y conservar lo bueno de la relación, manteniendo una comunicación bidireccional eficiente que pueda ser adaptativa. Para que ello sea así es necesario que haya una comunicación permanente, sincera y directa en la que se tenga en cuenta las necesidades de sujeto y objeto, además de que dicha comunicación produzca un aprendizaje que permita la retroalimentación de la propia conducta.
Así pues, los componentes clave para la existencia de un buen vínculo son la presencia de una comunicación bidireccional correcta, eficiente y en la que existe feedback y el hecho de que dicha comunicación permita la adquisición de un aprendizaje.
Vínculos patológicos
No
todo tipo de vínculo es sano. Si bien como hemos dicho generalmente
el vínculo supone una estructura espiral en que se va dando una
retroalimentación de la relación, en ocasiones dicha estructura se
ve entorpecida y paralizada por el miedo,
que haciendo que el tercero actúe como barrera provoca que el
vínculo acabe volviéndose algo estático que impide adaptarse de
forma adecuada a la realidad comunicacional.
Así,
para el autor de la teoría del vínculo existen diferentes maneras
de relacionarse que constituyen una vinculación patológica al no
producirse un aprendizaje o al encontrarse disfuncionalidades en la
comunicación que hace que esta no sea completamente bidireccional y
no produzca una correcta modificación mútua. La comunicación
dejaría de ser totalmente permanente, sincera, directa o
dialéctica.
Algunos
de los principales vínculos patológicos son los siguientes:
No todo tipo de vínculo es sano. Si bien como hemos dicho generalmente el vínculo supone una estructura espiral en que se va dando una retroalimentación de la relación, en ocasiones dicha estructura se ve entorpecida y paralizada por el miedo, que haciendo que el tercero actúe como barrera provoca que el vínculo acabe volviéndose algo estático que impide adaptarse de forma adecuada a la realidad comunicacional.
Así, para el autor de la teoría del vínculo existen diferentes maneras de relacionarse que constituyen una vinculación patológica al no producirse un aprendizaje o al encontrarse disfuncionalidades en la comunicación que hace que esta no sea completamente bidireccional y no produzca una correcta modificación mútua. La comunicación dejaría de ser totalmente permanente, sincera, directa o dialéctica.
Algunos de los principales vínculos patológicos son los siguientes:
1. Vínculo paranoico
En
este tipo de vínculo pueden aparecer conductas
agresivas y de desconfianza,
reivindicando algo uno al otro.
En este tipo de vínculo pueden aparecer conductas agresivas y de desconfianza, reivindicando algo uno al otro.
2. Vínculo depresivo
La
vinculación establecida genera o es generada por la presencia de
culpa o necesidad de expiación.
La vinculación establecida genera o es generada por la presencia de culpa o necesidad de expiación.
3. Vínculo maníaco
Relación
establecida debido a la expansividad
emocional. Se basa en la impulsividad y
la actividad frenética.
Relación establecida debido a la expansividad emocional. Se basa en la impulsividad y la actividad frenética.
4. Vínculo esquizofrénico
Este
vínculo se caracteriza por una elevada presencia de aislamiento de
la realidad, considerándose que el autismo como ausencia relacional
es una característica de este vínculo psicopatológico. Según
Pichon-Riviere, es propio de la esquizofrenia y de otros trastornos
psicóticos en que se desvincula el
yo con la realidad. Pueden aparecer
agrupaciones de otros tipos de vínculos.
Este vínculo se caracteriza por una elevada presencia de aislamiento de la realidad, considerándose que el autismo como ausencia relacional es una característica de este vínculo psicopatológico. Según Pichon-Riviere, es propio de la esquizofrenia y de otros trastornos psicóticos en que se desvincula el yo con la realidad. Pueden aparecer agrupaciones de otros tipos de vínculos.
5. Vínculo obsesivo
La relación propia de un vínculo obsesivo supone que
al menos uno de los individuos vinculados pretende
mantener un control y orden en la relación.
Se pretende controlar y vigilar al otro debido a
la ansiedad producida
por la desconfianza.
La relación propia de un vínculo obsesivo supone que al menos uno de los individuos vinculados pretende mantener un control y orden en la relación. Se pretende controlar y vigilar al otro debido a la ansiedad producida por la desconfianza.
6. Vínculo hipocondríaco
La
forma de relacionarse con el entorno pasa a ser la queja por
el estado de salud o la preocupación por el cuerpo.
La forma de relacionarse con el entorno pasa a ser la queja por el estado de salud o la preocupación por el cuerpo.
7. Vínculo histérico
Este
tipo de vinculación se basa la representación, queriendo la psique
de uno de los componentes del vínculo querer expresar algo a través
de la actuación o la sintomatología. Así, hay
un gran dramatismo y plasticidad. El
tipo de expresión puede ir desde la sintomatología física
(convulsiones, alaridos, etc.) propio de una histeria de conversión
o a través de miedos derivados de la desconfianza.
Este tipo de vinculación se basa la representación, queriendo la psique de uno de los componentes del vínculo querer expresar algo a través de la actuación o la sintomatología. Así, hay un gran dramatismo y plasticidad. El tipo de expresión puede ir desde la sintomatología física (convulsiones, alaridos, etc.) propio de una histeria de conversión o a través de miedos derivados de la desconfianza.
8. Vínculo nocturno
Propio de sujetos con estados de alteración de
conciencia, en este tipo de vinculación un sujeto intenta
establecer una relación con un objeto pero se ve dificultado por el
sueño. Si logra establecerlo suele
tener tintes delirantes.
Propio de sujetos con estados de alteración de conciencia, en este tipo de vinculación un sujeto intenta establecer una relación con un objeto pero se ve dificultado por el sueño. Si logra establecerlo suele tener tintes delirantes.
9. Vínculo homosexual
Pichon-Riviere
partía de una concepción tradicional del psicoanálisis que veía
las relaciones homosexuales como una perversión.
Para el autor, el vínculo homosexual tenia como objetivo establecer
una relación con un objeto que en algún momento es considerado
dañino o perseguidor, intentando conquistar dicho objeto a través
de estrategias de control y apaciguamiento.
Actualmente
la idea de que la homosexualidad pertenece al ámbito de los
trastornos mentales está totalmente refutada.
Pichon-Riviere partía de una concepción tradicional del psicoanálisis que veía las relaciones homosexuales como una perversión. Para el autor, el vínculo homosexual tenia como objetivo establecer una relación con un objeto que en algún momento es considerado dañino o perseguidor, intentando conquistar dicho objeto a través de estrategias de control y apaciguamiento.
Actualmente la idea de que la homosexualidad pertenece al ámbito de los trastornos mentales está totalmente refutada.
10. Vínculo epiléptico
Los
vínculos de este tipo, que según este enfoque son especialmente
localizables en pacientes epilépticos,
suponen la presencia de tenacidad, viscosidad en la relación y un
cierto componente de destructividad.
Los vínculos de este tipo, que según este enfoque son especialmente localizables en pacientes epilépticos, suponen la presencia de tenacidad, viscosidad en la relación y un cierto componente de destructividad.
11. Vínculo regresivo
El
vínculo regresivo surge en el momento en que la mismidad, la
consecución del yo completo o la totalidad del ser, es
negada o nublada. Para este autor este
tipo de vínculo es tipo de episodios psicóticos, y en cuadros en
que hay una despersonalización.
El vínculo regresivo surge en el momento en que la mismidad, la consecución del yo completo o la totalidad del ser, es negada o nublada. Para este autor este tipo de vínculo es tipo de episodios psicóticos, y en cuadros en que hay una despersonalización.
Importancia de esta teoría
Más
allá de su impacto a la hora de estudiar y analizar la importancia
de los vínculos y su deformación en procesos patológicos, la
importancia de la teoría del vínculo es tal que marcaría un
precedente en el surgimiento de la psicología social.
Hay
que tener en cuenta que en la época en que surgió esta teoría la
psicología psicoanalítica estaba principalmente focalizada en los
conflictos internos de cada persona, haciendo
escasa referencia a los factores ambientales y
a los mecanismos relacionales entre personas.
Con
esta teoría Pichon-Riviere abriría
la puerta al estudio sistematizado de las relaciones humanas y
su organización desde el psicoanálisis, sirviendo sus estudios para
mejorar la situación de múltiples pacientes mediante el tratamiento
de sus comunicaciones, en un ámbito anteriormente poco trabajado
anteriormente.
Más allá de su impacto a la hora de estudiar y analizar la importancia de los vínculos y su deformación en procesos patológicos, la importancia de la teoría del vínculo es tal que marcaría un precedente en el surgimiento de la psicología social.
Hay que tener en cuenta que en la época en que surgió esta teoría la psicología psicoanalítica estaba principalmente focalizada en los conflictos internos de cada persona, haciendo escasa referencia a los factores ambientales y a los mecanismos relacionales entre personas.
Con esta teoría Pichon-Riviere abriría la puerta al estudio sistematizado de las relaciones humanas y su organización desde el psicoanálisis, sirviendo sus estudios para mejorar la situación de múltiples pacientes mediante el tratamiento de sus comunicaciones, en un ámbito anteriormente poco trabajado anteriormente.
Referencias bibliográficas:
Pichon-Riviere,
E (1980). Teoría del vínculo. Selección y Revisión de Fernando
Taragano. Colección Psicología Contemporánea. Ediciones Nuevas:
Buenos Aires
Oscar
Castillero Mimenza. (2017, febrero 7). La teoría del vínculo de
Pichon-Riviere. Portal Psicología y Mente.
https://psicologiaymente.com/social/teoria-vinculo-pichon-riviere
https://psicologiaymente.com/social/teoria-vinculo-pichon-riviere
Pichon-Riviere, E (1980). Teoría del vínculo. Selección y Revisión de Fernando Taragano. Colección Psicología Contemporánea. Ediciones Nuevas: Buenos Aires
Oscar Castillero Mimenza. (2017, febrero 7). La teoría del vínculo de Pichon-Riviere. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/social/teoria-vinculo-pichon-riviere
https://psicologiaymente.com/social/teoria-vinculo-pichon-riviere


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