domingo, 25 de octubre de 2026

 VOCES entre VOCES

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LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.


 "Poema con h minúscula", de Manuel Alegre (Portugal, 1936)

Cantaré al hombre creador crucificado

en sus máquinas. Cazador cazado

por sus armas. Tocador tocado

por sus arpas.

Cantaré al hombre tantas veces hasta el infinito

Cantaré al hombre: ese mortal-inmortal

mi amigo-enemigo. Mi hermano.


Cantaré al hombre que transforma todo

y tan difícilmente se transforma.

Él, que se escribe con h minúscula

en todas las cosas que son grandes.


Cantaré al hombre en plural.

Él, que es tan singular

tan imposible de que sea otro

más que él mismo: el hombre.


Cantaré al hombre tantas veces hasta la masa

Cantaré a la masa tantas veces hasta el hombre.

Pero no sé de otra guerra. No sé de otra paz.

No sé de otro poema que no sea el hombre.


Manuel Alegre en O canto e as armas (1967), incluido en Antología breve de la poesía portuguesa del siglo XX (Instituto Politécnico Nacional, México, 1998, selec. y trad. de Mario Morales Castro).

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TEMAS TERTULIA 30-10-2026

LOCOS Y VERDADES

SUFÍES

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.


TEXTOS TERTULIA 23-10-2026

MIEDOS OCULTOS

PRIORIDADES

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Colaboración gráfica: Victoria Blanco.



MIEDOS OCULTOS

Daniel sabía que debía decírselo y que seguir dando largas al asunto sólo serviría para empeorar todo, sólo faltaban dos días para la boda. “Debo confesarte algo antes de la boda, pero no sé si seré capaz ...” dijo mirando fugazmente a Cristina. Ella, sonriente y segura de conocerle, preguntó con una sonrisa: “¿No me irás a confesar que eres gay?”. “No, que va, es otra cosa”. “Déjalo, si te es incómodo, ya me lo dirás cuando te apetezca. Hemos vivido juntos tres años, creo que nos conocemos lo suficiente y nada que podamos descubrir el uno del otro cambiaría nuestra idea de casarnos, ¿o sí?” “No, no tengo ninguna duda sobre eso. De acuerdo, te lo diré, de alguna forma, pasado mañana durante la boda. No te preocupes, en realidad es sólo un detalle, pero. . .”

Los dos días anteriores a la boda parecieron eternos para ambos, pero los mil preparativos no impedían que ocasionalmente la preocupante idea cruzara la mente de Daniel. Tenía que decírselo de alguna manera y tenía que hacerlo antes de llegar a la iglesia, pensó. Llegó el considerado gran día y todo parecía transcurrir dentro de la prefabricada armonía de las bodas urbanas: la llegada de los novios, los padrinos, los invitados, etc. Daniel había contado y ensayado meticulosamente los pasos que tenía que dar desde la entrada del templo hasta el altar y lo había hecho durante semanas, de tal forma que pudo llegar hasta el punto indicado sin apenas tropiezos. Pero una vez que estuvo ante Cristina, ésta comenzó a increparle en voz baja: “Pero ¿qué haces?, abre los ojos.” "No puedo", replicó Daniel, "no puedo". Tras insistir varias veces, ella optó, como última solución, por darle un pisotón, que consiguió que él inevitablemente abriera los ojos al tiempo que corría despavorido en dirección a la salida gritando: “Las cruces, las cruces. . .”

El pobre Daniel, estaurofóbico desde la infancia, creía tener controlada su fobia, su miedo irracional, en su caso, miedo a los crucifijos, pero descubrió, aunque tarde, que no era así.

Sólo hay un tipo de miedo más peligroso que aquellos que ya creemos controlar sin que sea así: los que forman parte de nuestra vida sin que sospechemos siquiera que nos acompañan.

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MIEDOS OCULTOS

Apagamos cerillas, no fuegos
Antes de que nos incendien
Construimos embalses y diques
Confiando en que no nos inunden
Las aguas que podrían terminar
En un lago
En los cultivos
En el mar
Removemos la tierra indagando
Respuestas pasadas a preguntas futuras
Desperdiciamos segundos apesadumbrados
Frunciendo entrecejos prohibidos
Llaman a nuestra puerta pero no,
No
Quizás
¿Quién pudo venir?
Quisiera saber si quiero saberlo
Afirman noes y niegan síes
Tienden manos invisibles y hoy
Huele a brezo
…Os quiero
Aunque no haya flores

Sara Vi Ta

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PRIORIDADES

Decía Mafalda que lo urgente no deja tiempo para lo importante; ahí es donde toca recolocar las prioridades.

Para mí siempre ha sido importante saber quién soy, para qué estoy aquí -en el mundo- y qué puedo ofrecer a quienes me rodean. Sin embargo, por diferentes razones, la supervivencia se convirtió en mi urgencia, y no la supervivencia física, la supervivencia emocional.

Imagino que no estoy muy lejos de la mayoría si digo que ser querida era lo que más necesitaba y que, para conseguirlo, me adaptaba y amoldaba a cada una de las personas cuyo cariño consideraba significativo mi corazón infantil. Todo lo que se repite se convierte en hábito y esa forma de relacionarme no iba a salirse de la norma, de modo que me acostumbré a hacerme maleable, pero esa plasticidad, en muchas ocasiones, acababa en una explosión de ira contra los demás o directamente contra mí; y así no se puede vivir, mejor dicho, eso no es vivir, eso es actuar, hacer un papel, interpretar un personaje, cosa que deja un extraño vacío vital. Así que trabajé para salir de esa espiral.

Aún me cuesta trabajo ponerlo en práctica -no me sale automáticamente y necesito darle un empujoncito racional-, pero he aprendido a hacerlo y reconozco que, en general y salvo excepciones, no puedes permitir que los demás se conviertan en lo urgente de tu vida porque hay que dedicarse a lo importante: uno mismo, no desde la arrogancia y el egoísmo, sino desde el respeto y el amor propios.

En mi opinión, convertirte en tu prioridad es la mejor manera, si no la única, de que esa adaptación obligada hacia los otros no salga después transformada en un estallido de ira que no le servirá a nadie para nada.

25/octubre/2026 – Vicki Blanco para «VOCESentreVOCES»




MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Entrevista a Amalia Jiménez, autora del libro: Los gorgoritos del agua.

21 octubre, 2026

AMALIA M. JIMÉNEZ: «MI NOVELA ES ACTUAL, AUNQUE CREAMOS QUE TODO ESTÁ OLVIDADO «.

Entrevista de José Marcelo a la autora de Los gorgoritos del agua.

Pregunta.- En las anteriores novelas has tratado la temática de la relación humana; ahondando en el perfil psico-social de la persona y su actitud ante la vida.  En esta novela Los gorgoritos del agua narra los hechos ocurridos en la postguerra de la guerra civil española. ¿Qué ha sido lo que te ha motivado para elegir dicho tema?

Respuesta.- Desde siempre me ha apasionado nuestra historia, la reciente. Siempre he tenido la inquietud por escribir sobre las situaciones y el modo de vivir de aquellos años. Tuve la oportunidad de conocer una historia real que, junto al conocimiento que tengo de las situaciones vividas en mi pueblo y sus alrededores, me dio el empuje que necesitaba para escribirla.

P.- Como lector he observado que, al novelar, has conseguido ese equilibrio emocional preciso para exponer los hechos reales acontecidos, y  cómo afectó socialmente. ¿En la elaboración con qué dificultades te has encontrado?

R.- Novelar un suceso y enmarcarlo en un ambiente lejos de donde ocurrió siempre tiene dificultades; al ser histórica también hay que documentarse. He realizado entrevistas a personas cercanas y también de una edad avanzada, que han colaborado contando sus vivencias. También está el miedo siempre, porque no se acepta la historia sin más; y, en la actualidad, vivimos  momentos convulsos y confusos.

P.-  Al narrarlo, lo hace con una mirada imparcial, aunque muestra que la verdad es trágica. Háblame de esa verdad trágica.

R.-  La verdadera tragedia de esta vida es que nos desplacen de nuestro entorno; nos alejen de nuestros seres queridos; nos priven de nuestros derechos y  de la libertad; y que, en muchos casos, también nos quiten la vida por el hecho de pensar o ser distinto.

P.-  La parte emotiva está en ese reencuentro que, décadas después, se da entre el padre y la hija: dejan escritos para la memoria las vivencias padecidas de la familia. ¿Por qué lo elige usted como método narrativo? ¿Es posible que el reencuentro se diese en realidad? El lector así lo siente.

R.- Este método narrativo de reencuentro es una adaptación que hago. Es muy humano y toca las fibras de las emociones, porque fueron hechos que padecieron muchas familias.

P.- Los hechos reales ocurrieron en un pueblo de La Comunidad de Castilla la Mancha, pero se da una adaptación a los pueblos de la Axarquía, y centrada la trama en tu pueblo natal ‘Archez’. Háblame de dicha adaptación.

R.- Lo he adaptado por respeto a familias que aún viven. Conozco bien los otros sucesos: la forma de vida, el miedo, la represión… Así me lo fueron contando los mayores en mi pueblo cuando era alcaldesa, también mis abuelos y mis padres.

P.- ¿Qué le dirías al lector para invitarle a la lectura de su nueva novela Los gorgoritos del agua?

R.- Que la novela narra hechos reales del pasado, y está bien conocerlos. Porque el lector debe ser consciente de que la vida son ciclos; y los ciclos se pueden repetir. La novela es actual, aunque creamos que todo está olvidado. La novela se adentra en la vida de nuestros abuelos y nuestros padres, en nuestras raíces; y eso siempre es apasionante. Les invito a leerla, porque estoy segura que no les dejará su lectura indiferente.

P.- ¿Tienes algún nuevo proyecto?

R.- Sí. Un vecino de mi pueblo, que ha sido concejal, me ha contado la historia de su abuela paterna. Cuando estalló la guerra, esta mujer tenía diez años. Voy a contar, a novelar, su historia; y va a ser también la historia de las dificultades, las penurias y las humillaciones de muchas mujeres de aquellos años.

Esta entrevista a Amalia M. Jiménez , autora de la novela Los gorgoritos del agua, se ha publicado en el periódico NOTICIAS 24-DIGITAL (Comarca de la Axarquía), el 20 de octubre de 2026. Mi agradecimiento personal al director del medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas culturales, de opinión y de pensamiento.


https://www.noticias24digital.com

https://josemarcelopoeta.wordpress.com/2026/10/21/entrevista-a-amalia-jimenez-autora-del-libro-los-gorgoritos-del-agua/


domingo, 18 de octubre de 2026

 VOCES entre VOCES

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LA PRIMERA VÍCTIMA DE LA GUERRA ES SIEMPRE LA VERDAD.

"El camino", de Elie Ramanankavana (Madagascar, 1995)


Es la tarde

en los bordes marchitos de nuestras vidas

que caminan sin artificios

lo tragado de nuestras lágrimas

lo abortado de nuestros vientres

las historias inacabadas.


Es un rosario de vértebras

contando las tumbas

donde mil veces dejamos

los destellos de nuestros ojos

donde mil veces hemos hundido

el ebrio barco

de nuestros sueños bucaneros.


Es espeso y pegajoso

moja nuestros pasos

nos hace resbalar

a nosotros

que de tanto destrozarnos

conocemos el precipicio de nuestras caídas

como el vacío de nuestros bolsillos.


Nuestros ojos cosidos

las rocas esquivadas

caminamos por los guijarros

arponeados por la memoria pedestre

el miedo escupido

para estrellarnos en otra parte

en las orillas del frío

mojadas

de muerte estornudada.


La lección está aprendida

por los senderos del funeral

la silueta demasiado conocida

nos arrojamos enternecidos

sobre el tronco abierto

de los sarcófagos profanados.

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TEMAS TERTULIA 23-10-2026

MIEDOS OCULTOS

PRIORIDADES

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Colaboración gráfica: Victoria Blanco.

TEXTOS TERTULIA 16-10-2026

EMERGENTES

CON SIN RAZÓN

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

EMERGENTES

Una de mis pasiones es jugar con las diversas acepciones de las palabras y aunque, según la RAE, emergente solo tiene una: «que nace, sale y tiene principio de otra cosa», lo cierto es que tiene diferentes sentidos derivados.

En 1991, en la escala técnica en Múnich del vuelo de Lufthansa que me llevaría a Bogotá, subió a bordo una mujer colombiana que tenía su plaza a mi lado. Vivía en La Guajira, pero era de Barranquilla y me habló maravillas de su tierra natal, tanto fue así que cambié mi intención de ir a conocer Cartagena de Indias (muy turístico ya) por la de visitar La Puerta de Oro de Colombia; a fin de que no me encontrara perdida, me dio la dirección y el teléfono de sus familiares para que me acompañaran en la ruta.

Hace mucho tiempo y recuerdo los días en Barranquilla como en un sueño, excepto la casa de un emergente; así se llamaba en Colombia a quien había hecho fortuna rápidamente y por medios de dudosa legalidad.

De la familia de mi compañera de vuelo solo puedo decir cosas buenas, me trataron amablemente, me pasearon por aquella ciudad y me cuidaron; sin embargo, la casa a la que me llevaron para agasajarme era pura ostentación (la fotografía que acompaña este texto corresponde a una de las entradas), cada baldosa emanaba dinero, cada espejo labrado alardeaba de poder, cada retrato que colgaba de la pared vociferaba «estoy al mando».

Aquel barranquillero hacía gala de riqueza porque, posiblemente, antes habría sido muy pobre y al tocar la abundancia se sintió único en su especie; su mente no podía contemplar la idea de que antes que él, a la vez que él y después de él, el mundo tenía muchos otros millonarios.

Últimamente se me agolpan los recuerdos, pero no para pedirme que los rescate, sino para que los seleccione y olvide todo lo que haya que olvidar, además, algunos me sirven para entender el presente; es el caso de este, que me ha llevado a vernos a todos como emergentes perennes.

Los seres humanos siempre estamos en construcción, por lo que nadie es hoy quien fue ayer, ni hoy es quien será mañana; entre el pasado y el futuro se encuentra el presente, y en el presente siempre se descubre algo nuevo -no necesariamente algo complicado, tal vez una nueva forma de cocinar un huevo o cómo pedir la comida en un Popeyes- y, como el niño que entiende por primera vez una palabra, se lo contamos insistentemente a todo el mundo convencidos de que nadie más lo había hecho antes de que nosotros lo descubriéramos, como el barranquillero exhibía su situación.

Me ha costado muchos años comprender que, al igual que nuestra vida es un presente continuo, nosotros somos emergentes perpetuos y, al comprenderlo, abrir los ojos cada mañana me reconforta, pues sé que ese día me está esperando con un detalle inédito entre manos que podré incorporar a mi experiencia para transformarme, así, en quien seré mañana.

Y es que, ya lo dice la RAE, emergente: «que nace, sale y tiene principio de otra cosa».

18/octubre/2026 – Vicki Blanco para «VOCESentreVOCES»


COLORES EMERGENTES

El arco iris no siempre fue como hoy lo vemos: al principio era blanco como no podríamos imaginar ni mirando la nieve más pura. En aquel entonces, todo era más simple: el mar era sólo una posibilidad y la vida un remoto milagro posible.

Un día, cualquiera de los perdidos entre millones de años, consiguió el blanco imaginar que era algo más que blanco, se imaginó diferente a si mismo, libre de la idea única de falsa apariencia diversa, y así nació el primer color. Cada nueva fantasía del blanco daba lugar a un color y cada recién nacido color creaba, con su mera existencia, millones de combinaciones cromáticas.

Y quería cada color que anidaba en el alma del blanco ser más hermoso, estar más presente, ser más en su coloreada egolatría.

A fin de evitar una guerra que parecía inminente, convocó el blanco a todos sus colores, a todos sus miedos, a todas las creaciones de su cromática mente, a fin de elegir uno que les representara. Cada uno de ellos expresó libremente su poder y su belleza, señalando uno a uno las flores, animales y frutos que ya formaban parte de su reino.

Cada expresión de cada color era majestuosa y sublime, y se convenció el blanco de que era imposible decidir que uno de ellos era mejor que otro.

Cuando todo parecía haber terminado, esperando todos expectantes el dictamen del blanco, apareció un color nebuloso y difuso que, lejos de exponer sus virtudes, se limitó a acercarse a cada uno de sus hermanos para susurrarles al oído: “Yo también soy tú”.

Al completar el círculo perfecto de los colores, el recién llegado lucía un negro azabache que contenía todos los colores imaginables y todas las luces y sombras posibles.

El blanco no lo dudó: “Tú serás quien nos represente, porque de todos tienes algo, te has formado tomando lo mejor de cada uno de nosotros y has sabido crecer sin competir”.

Desde entonces todos los seres vivos pueden disfrutar de todos los colores imaginables, pero sólo en el negro que ven al cerrar sus ojos encuentran el descanso a su deambular por la vida.

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CON SIN RAZÓN

Se da entre los humanos la curiosa paradoja de que cuanto más convencida está una persona de tener razón en cualquier tema de debate, cuanto con más certeza se cree poseedor de una supuesta única y perfecta verdad, más cerca suele encontrarse de la sinrazón o del fanatismo.

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CON SIN RAZÓN

Cultivo el mundo en el mundo
Con mesura,
No vaya a desbordarse

Rasgo fantasías abriendo sueños
Encontrando a tientas
Campos gravitatorios invertidos

Se fugan los sonidos de esta nevada
A rincones ocultos
Al telón de fondo de una banda sonora

Ríen los tristes pidiendo un respiro
Elegante torpeza en el llanto
Un lamento por los casi difuntos


Sara Vi Ta

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MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS DE LOS PAPALAGUI.

Los gorgoritos del agua

12 octubre, 2026

Por José Marcelo Ruiz

Amalia M. Jiménez con el título Los gorgoritos del agua nos presenta su nueva novela. Si en las anteriores novelas la temática que trataba era la relación humana; ahondando en  el perfil psico-social de la persona y su comportamiento ante la vida. En ésta  elige el título: Los gorgoritos del agua, a modo de metáfora, para expresar el deseo de mantener viva ‘La Memoria’. Esa ‘Memoria’ que conforma nuestro pasado. Los hechos que se narran son reales, los sitúa en la primera década de la postguerra (la guerra ‘incivil’ española). Siendo su motivación dar a conocer los acontecimientos históricos.

Amalia Jiménez consigue, al novelar, ese equilibrio emocional preciso  para exponer los hechos reales; y relatar cómo afectó dichos acontecimientos a la sociedad. Lo hace ofreciendo un relato imparcial donde la verdad resulta trágica. No hay fabulación, y sí, ese reencuentro emotivo que se da, décadas después, entre un padre (Fede, protagonista narrador) y una hija (Lola, toma nota de los sucesos), y rememoran las vivencias y los temores padecidos; a la vez, se consuelan ante la oportunidad que la vida le da de conocerse. Que debido al grave suceso de asesinato de Emilio (padre de Fede, abuelo de Lola)) y de la persecución que su familia sufrió en la posguerra, padre e hija tuvieron que separarse, (Ella era una niña).

Los perfiles de los personajes están muy bien definidos; ajustándose a la realidad de las circunstancias vividas en la posguerra. Genoveva, madre, viuda, mujer silenciada y perseguida, sufridora y enterrada en vida; quien se vio obligada a vivir penurias para sacar a los suyos hacia delante. Los hijos: Juan,  Rafael, Fermín, Fede, Antonio que, sin haber participado en la guerra fraternal, sufrieron los efectos desoladores de la misma. Los lugares y el paisaje, así como los personajes opresores y sus motivaciones también están muy bien descritos: la sierra, la taberna del ‘Frasco´’, el abuelo Augusto… Los sentimientos negativos de venganza, de odio, de envidia… La avaricia de sacar ganancia de la lamentable situación. Vivido en un ambiente social donde se imponía el miedo y el silencio, que negaba la convivencia pacífica y conducía a una manera de vida donde prevalecía el instinto de supervivencia. A la niñez y a la  juventud  les privaron de ilusiones y de esperanza. Pero, posteriormente, fue esa generación adulta que, en el tiempo de la transición democrática, lucharon por la convivencia, la libertad, la justicia y la solidaridad.

 Es evidente que la autora apuesta en la narración por conmover al lector, quien irá descubriendo ese pasado triste de nuestra historia. Le hará reflexionar sobre dichos acontecimientos, y el peligro de caer en regímenes totalitarios. Afirmarse en el compromiso con los valores democráticos. Por otra parte, valorar la memoria  histórica.

Le doy mis felicitaciones a Amalia Jiménez por su buen trabajo: novelado de manera emotiva, pero basado y bien documentado en hechos reales. Relato trágico que expresa una gran verdad. ¡Nadie se sentirá indiferente!

Este artículo se ha publicado en NOTICIAS 24- DIGITAL (Comarca de la Axarquía), el día 13 de octubre de 2026. Mi agradecimiento personal al director del medio D. Francisco Gálvez por su interés por los temas culturales, de opinión y pensamiento.

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