domingo, 14 de julio de 2019


VOCES entre VOCES



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TEMAS TERTULIA 19-7-2019

SOLTAR
¿QUÉ FUE DE LA RISA?
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS.










    "Los monstruos son reales y los fantasmas también. Viven dentro de nosotros y algunas veces son los que ganan." (Stephen King)



Suena tambor africano, agonía lumbalú,
tumba y retumba en la noche,
anunciando este coagro, agonía lumbalú,
suena tambor lumbalú de puro ancestro africano.

Tengo que romper mi lira, no puedo seguir tocando,
voy a encender una hoguera
con versos de fuego santo,
debo quemarme las alas
que le nacieron a mi alma,
no puedo, no puedo seguir volando.
Estoy presa en una cárcel, hecha con rejas de amor,
sus paredes son de llanto.
Yo misma la construí en cada parto alumbrando,
las paredes de esa cárcel en la que me estoy quemando.

Estoy presa en esa cárcel,
dulce y terrible a la vez
en la cárcel de ser madre…

Mi corazón es el cofre donde se guarda la llave,
agonía lumbalú.
Suena tambor ancestral.

Tamborea en nueve lunas al final de mi coagro.
Mujeres de la nueva era:
sigan ustedes cantando
yo me regreso a mi cárcel
y me condeno al silencio,
porque soy juez y soy parte.

¡Algún día naceré,
pariéndome,
pariéndome de mis partos!

María Teresa Ramírez, incluido en Antología de mujeres poetas afrocolombianas (Ministerio de Cultura, Colombia, 2010, comp. de Alfredo Ocampo Zamorano y Guiomar Cuesta Escobar).


"Al destino no le basta con infligir una sola calamidad". (Publio Siro)


TEXTOS TERTULIA 12-7-2019

SUSPENSIÓN
TU CRITERIO O EL MÍO
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS.

SUSPENSIÓN

Se abre un pozo bajo mis pies
Pero no caigo
Se abre un cielo sobre mi frente
Pero no vuelo
Solo permanezco aquí,
Suspendida e Ingrávida
Al son del ruedo del mundo
Esperando una corriente de viento
(Qué ironía)
Una suave brisa o un huracán
Que me arranque de este estado de sueño sin ensueño
Para entonces… Saltar
(Nadie sabe si hacia arriba o hacia abajo)

Sara Vi Ta


SUSPENSIÓN

Fantasías  de color que están en mi imaginación.
Animación dada por copas de color.
Copas con  fresas y frambuesas mezcladas con alcohol y en su interior burbujas de ilusión. 
En un día de verano, bañadas por el sol.

MCGC – Mari Carmen Gómez Castro


TU CRITERIO O EL MÍO


Si tú, yo, todos, nacemos como animales sociales, crecemos, trabajamos, vivimos y convivimos.
Si todos soñamos, tenemos ilusiones, si todos reímos, lloramos, amamos y morimos.
¿Existe realmente tu criterio y el mío como antítesis el uno del otro o hablamos tan sólo de emociones y necesidades de reafirmación de nuestro ego, ese extraño fantasma que nos hace bailar con su música estridente?


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TU CRITERIO O EL MÍO


Un pensamiento no es contrario a otro por ser diferente, para ello tendría que ser diametralmente opuesto o, dicho de otra forma, antagónico; entre medias de ambos extremos hay un sinfín de posibilidades, un sinfín de criterios y opciones que, afortunadamente evolucionan al añadir conocimientos nuevos, así provengan de un libro considerado imprescindible o del comentario escuchado en la caja del supermercado, todo es válido si sirve para evitar la rigidez de pensamiento que podría dar lugar al fanatismo.
Cuando hablamos de fanatismo solemos hacer referencia a masas ingentes de personas dando gritos, enarbolando banderas o pancartas, procesionando por las supuestas lágrimas de sangre que brotan de los ojos de una imagen religiosa o inmolándose a la vez que se llevan por delante vidas de semejantes; pero existe un fanatismo de prácticas suaves, un fanatismo que, a modo de defensa tobillero, impone su versión de la vida en los hechos cotidianos de los demás con comentarios supuestamente inocentes que obligan a otros, o cuando menos les ayudan, a tomar un rumbo diferente al que hubieran tomado de haber seguido su propia forma de pensar y sentir.
Seguro que todos hemos conocido fanáticos o fanáticas sutiles; por lo general son muy observadores y aparentemente poco autoritarios, se podría decir que de trato dulce; preservan su vida con mucho celo, pero saben adentrarse en la tuya e investigar los detalles más nimios, a fin de conocer las circunstancias -pasadas y presentes-, averiguar los sueños que te rondan por el alma y utilizar la información en su beneficio; son encantadores de serpientes, su empeño es ganar tu confianza y lo consiguen mediante estrategias de formas y colores inimaginables; una vez que caes en su trampa, te usan, sencillamente. Fascinados de haberse conocido a sí mismos, convencidos de que sus criterios son indiscutibles, tienden a convertirse en protagonistas no sólo de su vida sino también de la tuya ya que te has entregado a su causa y, en sus manos, te has convertido en un mero sistema para medir su poder pues, para ellos, las relaciones humanas no son otra cosa que transacciones comerciales.
El momento liberador, aunque terrible para estos fanáticos particulares, viene cuando descubres su juego y comienzas a cuestionar sus juicios, a sortear sus preguntas insolentes, a no claudicar a sus deseos sigilosos, a establecer márgenes de respeto, a decirles no, a recuperar, en definitiva, tu propio criterio y ponerlo sobre el mantel, entonces ellos se quedan sin armas; lucharán durante un tiempo para recuperar su posición ya que no creen que pueda existir un pensamiento diferente al suyo, tratarán de convencerte nuevamente de que eres una pieza básica en su vida para evitar el trabajo de cambiar el engranaje de sus costumbres, finalmente lo más seguro es que se alejen para siempre y hagan alarde de que la distancia la pusieron ellos. ¡Faltaría más!
Nunca regreses a ese mundo de inexistencia, tu opinión es tan válida y está tan sujeta a variaciones como la de cualquiera; un vestido tiene que hacerte sentir bien a ti, elegirás el deporte que venga mejor a tu cuerpo y a tu alma, tus vacaciones las pasarás como te apetezca y amarás como puedas, quieras y sepas. No vuelvas a su jaula, no prestes atención a sus patrañas, no caigas en la red por mucho que insistan y, por favor, no des explicaciones, ya no, no las merecen.
Tu criterio fue, es y será tan legítimo como el suyo.

11 julio 2019 – Victoria Blanco para «VOCESentreVOCES»




TU CRITERIO O EL MÍO

Audio: CUANDO CANTAN LOS BORRACHOS



Rafael Cotilla

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS.


***
Dime qué palabra te roza el corazón, la que más cerca te deja de que seas de verdad. Quiero que dejes de jugar, quiero el beso, el abrazo y la cariciaque aúnno has sido, quiero que una noche cualquiera te vuelvas loco conmigo, quiero suspirary gritar tu nombre en un instante de eternidad contigo, quiero viajar de la eternidad al presente cada vez que vuelva a sentirte conmigo; ánclame a la realidad, no me dejes soñar, que sólo me estremezca sentirte en mi, dentro de mi, conmigo.


Lourdes Pérez


***
¿Cuánto vale la falsedad que tu generas?
¿Realmente crees que te creo?


José María Rico – Spencer






Flores con ansia mi corazón desea.
Que estén en mis manos.
Con cantos me aflijo,
sólo ensayo cantos en la tierra.
Yo, Cuacuauhtzin,
con ansia deseo las flores,
que estén en mis manos,
yo soy desdichado.

¿Adónde en verdad iremos
que nunca tengamos que morir?
Aunque fuera yo piedra preciosa,
aunque fuera oro,
seré yo fundido,
allá en el crisol seré perforado.
Sólo tengo mi vida,
yo, Cuacuauhtzin, soy desdichado.

Tu atabal de jades,
tu caracol rojo y azul así los haces ya resonar,
tú, Yoyontzin.
Ya ha llegado,
ya se yergue el cantor.
Por poco tiempo alegraos,
vengan a presentarse aquí
los que tienen triste el corazón.
Ya ha llegado,
ya se yergue el cantor.
Deja abrir la corola a tu corazón,
deja que ande por las alturas.
Tú me aborreces,
tú me destinas a la muerte.

Ya me voy a su casa,
pereceré.
Acaso por mí tú tengas que llorar,
por mí tengas que afligirte,
tú, amigo mío,
pero yo ya me voy,
yo ya me voy a su casa.
Sólo esto dice mi corazón,
no volveré una vez más,
jamás volveré a salir sobre la tierra,
yo ya me voy, ya me voy a su casa.

Sólo trabajo en vano,
gozad, gozad, amigos nuestros.
¿No hemos de tener alegría,
no hemos de conocer el placer, amigos nuestros?
Llevaré conmigo las bellas flores,
los bellos cantos.
Jamás lo hago en el tiempo del verdor,
sólo soy menesteroso aquí,
sólo yo, Cuacuauhtzin.
¿No habremos de gozar,
no habremos de conocer el placer, amigos nuestros?
Llevaré conmigo las bellas flores,
los bellos cantos.

Cuacuauhtzin de deTepechpan, incluido en Trece poetas del mundo azteca (Fundación Editorial El perro y la rana, Caracas, 2006, selec. de Miguel León-Portilla).


domingo, 7 de julio de 2019


VOCES entre VOCES



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TEMAS TERTULIA 12-7-2019

SUSPENSIÓN
TU CRITERIO O EL MÍO
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS.


"Dí lo que piensas, piensa lo que dices". (Acción Poética)





La piedra en la playa se evapora.
El lago perece bajo el sol.
Los esqueletos de los animales
están ocultos bajo las arenas eternas del desierto.
Las cosas caminan,
mueren una en la otra,
navegan como pensamientos
en el alma del espacio.
Caravanas de arena viva.

¿Es esto una amenaza?
¿Dónde está mi corazón?
Prisionero en la piedra.
Escondido en un lago.
Latiendo profundamente
en un camello jorobado,
que yace en la arena
gimiendo y va a morir.

Inger Cristensen en Lys (1962), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).
Otros poemas de Inger Cristensen
Escenas. Continuidades (7), Me apoyo tiernamente en la noche...Si estoy de pie...

"Que el diccionario detenga las balas". 
(Acción Poética)


TEXTOS TERTULIA 5-7-2019

UNA DE QUIJOTES
INERCIA
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS.




UNA DE QUIJOTES

Algunas situaciones que pueden ocasionar un conflicto es mejor acometerlas como lo hace el aikido, buscando la neutralización del contrario y dando lugar a la derrota del adversario sin dañarle, en lugar de destruirlo o humillarlo; llevarlo a cabo no es fácil, menos aún en esta España repleta de Quijotes que obvian la realidad de que su fuerza reside, en parte, en el apoyo de todos los Sanchos que habitan el mundo.
Pero ¿Quién no ha hecho alguna vez de caballero andante? ¿Quién no ha tenido un momento en la que se ha sentido capaz de cambiar el mundo y colocar todo en el lugar donde debe estar? Al fin y al cabo, cambiar el mundo, no es utopía ni locura, es justicia. ¿Quizás cada día del año? Estamos tan convencidos de que nuestra forma de ver y sentir la vida es la mejor sino la única que, inconsciente o conscientemente, tratamos de imponerla a los demás y, seguros de nuestra particular omnipotencia, combatimos gigantes que no existen, retamos a leones que nos muestran orgullosos su trasero, vemos un castillo donde sólo hay una venta o permitimos que un escudero con la cabeza repleta de ínsulas nos mienta a nuestro favor.
Hace unos días, vía whatsapp, compartí un artículo académico con alguien a quien supuse, por lo que habíamos hablado unos días antes, podría interesarle; ni más ni menos, ni menos ni mangas. La respuesta fue así de contundente: «¡Ay, estos articulistas! Siempre dando bandazos emocionales; cuánto me gustaría saber si los datos facilitados son verdaderos, así sería libre y podría cambiar el mundo y hacerlo como yo quiero».
El «articulista» en cuestión se trataba de un catedrático de filosofía; los «bandazos emocionales» no eran otra cosa que una forma de hacer pensar a quien lo leyera; los «datos facilitados» no sólo son comprobables, sino que son muy conocidos; de la última frase nada que decir, habla por sí sola.
Ante tamaño episodio de quijotismo, apliqué el aikido con una escueta respuesta: 👍
Desconozco si el emoji consiguió neutralizar al contrario, contraria en este caso.


06/julio/ 2019 - Victoria Blanco para «VOCESentreVOCES»



UNA DE QUIJOTES

Albero en el suelo, traje de luces, un valiente, unas banderillas,  un estoque y elegantes pases. Multitud en la plaza, una muerte.
Rabo y orejas para el valiente, que con un estoque iba armado para dar muerte a un toro bravo, criatura que no sabe del arte de matar de ése al que llaman valiente.

MCGC – Mari Carmen Gómez Castro


INERCIA

Estaba en mi cuarto, escribiendo sobre la cama, cuando de repente desaparecían las paredes del edificio, quedando sólo el esqueleto metálico.
Me asomaba al borde de la cama y veía, cinco plantas más abajo, césped y un castaño recién plantado que crecía por momentos.
Yo era yo y el castaño, al mismo tiempo.


Sara Vi Ta


INERCIA

Cuando tenía cuatro años quería ser fotero, así, fotógrafo todavía me costaba pronunciarlo, pero me dejé arrastrar por la inercia de los adultos, esos seres carentes de imaginación que no podían concebir que hacía cada día docenas de fotos con mi cámara de madera, fotos que eran guardadas en ordenados archivos en mi memoria.
Así fue pasando la vida, de inercia en inercia, siempre ajenas, que se iban apoderando de mi vida cómo aquel dragón devoratodo que había fotografiado nítidamente una tarde de mi infancia.
Ahora, mayor de lo que quisiera, sigo añorando aquella capacidad de vencer todas las inercias que tenía cuando decidí ser fotero. 
Ahora, que al fin aprendí a no caer en la trampa de inercias ajenas, me encuentro ante una que todo lo crea y destruye, que todo, aparentemente, lo puede, y ante la que no puedo absolutamente nada, el tiempo.

Nekovidal nekovidal@gmail.com ARTES LIBRES www.arteslibres.net




INERCIA
Audio:
A MERCED DE LA CUESTIÓN
Rafael Cotilla


INERCIA
Artículo:
Buscarle un sentido a la vida”

José Marcelo


"Ojalá que tu adiós esté lleno de regresos".
(Acción Poética)

MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS.

***
¿Qué necesitas de los muertos? 
¿Cuánto vale el destino hacia la felicidad? 
¿Me chupas mis sentidos? 

José María Rico – Spencer

***
Él, el número 1 y ella, la trampa mortal número siete, tendían al infinito juntos y separados a la eternidad.

Lourdes Pérez




Ahora descansarás por siempre,
mi cansado corazón. Murió el postrer engaño
que eterno yo creía. Murió. Bien siento
en nosotros de los amados engaños
no sólo la esperanza sino el deseo extintos.
Reposa para siempre. Bastante
has palpitado. No valen cosa alguna
tus impulsos, ni es digna de suspiros
la tierra. Amargura y hastío
es la vida, no otra cosa; y fango es el mundo.
Tranquilízate. Desespera
por última vez. El hado a los humanos
sólo les dio el morir. Despréciate ya
a ti mismo, y la naturaleza y el indigno
poder que, oculto, impera sobre el mal común,
y la infinita vanidad de todo.

Giacomo Leopardi, incluido en Antología esencial de la poesía italiana (Editorial Espasa Calpe, Madrid, 1999, selecc. de Luis Martínez de Merlo, trad. de Antonio Colinas).
Otros poemas de Giacomo Leopardi
El gorrión solitarioEl infinito

domingo, 30 de junio de 2019


VOCES entre VOCES



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TEMAS TERTULIA 5-7-2019

UNA DE QUIJOTES
INERCIA
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS.








"En el castellano de hoy en día, felicidad y satisfacción vienen a usarse como palabras casi sinónimas [...] Lo cual me hace pensar si no será que en un mundo de sujetos cada vez más dominados por el paradigma competitivo del 'ganar y perder' el lugar de la felicidad viene siendo usurpado y colmado por la satisfacción como única forma conocida de contento humano". (Rafael Sánchez Ferlosio)





No escribo poesía por la poesía
El poema que lleva las señas de Nadie no llega a ningún lector
Pero el poema tampoco va dirigido a las direcciones
demasiado claras, a las más conocidas...

A los correligionarios se les escriben opiniones
A los amigos se les escriben confidencias
y a los conocidos se les escribe lo ya conocido
¡Yo escribo a Uno! ¡Dirección desconocida!

Escribo para aquel que sé que he de alcanzar
Mi lector desconocido. Aquel que encuentra el poema
casualmente como una botella con mensaje en el mar del tiempo
y sabe: ¡Esto se ha escrito expresamente para mí!

No como una respuesta a una pregunta conocida
Sino como palabras nuevas a una pregunta desconocida
que busca y rebusca dentro de mí... Porque así es
yo escribo un poema para el más próximo de los lectores

El que abre el poema, ahora, mañana o
dentro de cien años. Él es el desconocido
que puede reconocerme. ¡Él sabe que éste
precisamente este poema lo ha buscado a él!

Stein Mehren en Vintersolhverv (1979), incluido en Poesía nórdica (Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz).

Hay que luchar por recuperar lo que hemos perdido y por llevarlo más allá, por conquistarlo enteramente, porque si no llegaremos a la aniquilación del país. Está claro que quienes nos gobiernan lo que quieren es meternos grumos en la cabeza” 

(Emilio Lledó, filósofo español)


TEXTOS TERTULIA 28-6-2019


OXIDOS
LA COLA
MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS.

Óxidos


ÓXIDOS

A veces, la necesidad de equivocarse es tan imperiosa que solo podemos caminar hacia delante. Trastabillando como un pobre parkinsoniano, viendo a cámara lenta nuestro impacto final, pero incapaces de frenar. Ni de cambiar de dirección. Ni de dar un paso atrás.
Nada. Solo y solos, directos al suelo. Únicos testigos de nuestra propia caída.
Parece que aúlla el viento pero no, no es él; lloran los candados recordando el amor prometido décadas de óxido atrás. Perduran ellos mientras los prometidos -cuando no las promesas- se han convertido en cenizas en el mar. Por una pura cuestión férrica.
El mar, otro inerme pero aterrador testigo. Ni transparente ni turbio; sencillamente oscuro como un pozo, aguas negras acompañando a un cielo que hoy… no le cede el paso al sol.


Sara Vi Ta





ÓXIDOS


De la combinación de oxígeno y metal brota el óxido. Los daños que origina la corrosión pueden ser puramente estéticos, pero podría producir daños irreparables afectando el buen funcionamiento de una máquina, en cuyo caso desecharla es la única solución. La oxidación puede consumir lentamente enormes trozos de hierro debilitando partes esenciales de la maquinaría dando lugar no sólo a importantes atascos, también provocará riesgos de seguridad como un incendio por sobrecalentamiento o el fallo de una pieza esencial en un vehículo en movimiento.
De igual forma, la combinación de dolor y silencio genera rompimiento. Callar para evitar inquietar a otros es un acto de sensibilidad, pero enmudecer tras provocar una herida emocional en la seguridad de que el silencio y el tiempo servirán de bálsamo reparador, es un corrosivo para el alma humana. Para que la máquina de las relaciones, ya sean de pareja, de amistad o de familia, siga funcionando correctamente es necesario poner sobre el mantel aquello que molesta o duele y aclararlo pues si argumentar una idea para que sea entendida como deseamos es difícil dado que el lenguaje es susceptible de interpretación, el silencio no se queda atrás, de hecho, le gana con creces en el arte de descifrar situaciones.
Cuando recibimos el desprecio de alguien que pensamos que nos quiere, nos engaña la persona por la que hubiéramos puesto la mano en el fuego o nos difama por la espalda quien más nos halaga de frente y, tras su indecencia, pone el mutismo como aditivo dejando correr el tiempo, lo que consigue es darnos espacio para pensar, para montar la escena y organizarla mentalmente creando un cuadro a nuestra medida; la máquina de pensar que llevamos en el cuarto de atrás del cerebro lo archiva y se van formando fisuras en el trato: se merma la confianza, se agudiza la observación y hace entrada el secretismo.
Luego, un día, de forma inesperada, pasado ya el tiempo de silencio que aparentemente resolvió todo, un pequeño malentendido nos trae a la memoria aquella noche que el teléfono no “funcionó” y nos dejaron sin ir a la fiesta, resuena en nuestros oídos el «vamos a levantarnos que ya se ha ido» que nos obligó a coger el bus de regreso a casa, nos vuelve a incomodar la invitación que nunca llegó y la anhelada acogida que no nos dispensaron y el desparpajo con el que organizaron nuestro armario y nuestra vida y la facilidad con la que se apropiaron de nuestros recuerdos y aquella vez que compartimos mesa y mantel como si de la cena de los idiotas se tratara.
Y en ese momento nos duele más que entonces la cosificación que hicieron de nosotros ya que «La memoria donde se toque, duele» (Yorgos Seferis), y comprendemos que la mezcla de mudez y perjuicio lejos de paliar el destrozo ha conseguido lesionar de manera irreversible la mecánica de la relación y que, ya sea por sobrecalentamiento o por el fallo de una pieza esencial, no queda nada por hacer salvo asumir los hechos, recolocarse el corazón y alejarnos de la misma manera que llegamos, con las manos limpias y la mirada clara, con la ingenuidad que casi perdimos en la batalla, con nuestra forma infantil de ver el mundo, evitando que el óxido de los silencios perennes reaparezca en nuestras vidas.
Y es que, ya lo dijo Patxi Andión en su canción Compañera, «…no se olviden que el dolor lo callan quienes lo hicieron».

29 junio 2019 – Victoria Blanco para «VOCESentreVOCES»




ÓXIDOS


Audio: HOJAS PERENNES



Rafael Cotilla




ÓXIDOS

El oxígeno te da vida al mismo tiempo que te la quita mientras te oxida, implacable, segundo a segundo, hasta el último de ellos.
Cómo esto, todo.


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ÓXIDOS


Al vuelo de las golondrinas, a la libertad de volar, al sol, a la luna y  a la verdad, al amor, a la amistad y a la vida en general que nunca tiene óxido de más.


MCGC – Mari Carmen Gómez Castro


LA COLA


La cola de comprar pan
y dar los buenos días con la boca chica. Entre dientes.
La cola de camas en el pasillo de urgencias.
La cola del supermercado y se me olvidó pesar el alma.
La cola de la iglesia para que te den la hostia.
La cola de venga usted mañana y su puta madre.
La cola de los corruptos y los jueces riéndose
en nuestra cara desde los paraísos fiscales.
Y luego la cola para votar. Ésa si que tiene guasa.
La cola para tatuarte en la frente ”tonto el que lo lea”.
La cola del banco y los números rojos. Dame algo.
La cola para que te pongan un sello en el culo.
La cola, la gran cola de los parados,
que llega hasta un precipicio. Esperando que el S A E
haga su trabajo.
La cola de "sálvese quién pueda".
La cola. La larga cola de los desencantados
y de los sapos que esperamos algo más que un beso.
La cola para buscar un puto décimo de lotería,
con la fecha de cuando te casaste con tu mujer.
Que no te va a tocar.
La cola de los hambrientos. De los que no tienen
p'a calentarse en esta España donde se pone el sol.
La cola de mi gato sin cola. La de Nacho Vidal.
La cola en las farmacias comprando cosas para dormir
y no despertar.
"La banca gana con la deuda pública más
de lo que costó el rescate"
Y esto no trae cola. Mientras los ricos
y "el silencio de los buenos" ganen la liga.
Abandona la cola y empieza a tirar piedras...

JJC – Juan Jiménez Caballero




LA COLA


Se conocieron en una cola, esperando, ingenuos ellos, comprar unas colas que pusieran chispa, o azúcar, o algún cancerígeno camuflado, en sus vidas.
Sus corazones se unieron, parecían pegados con cola, eran dos en uno, pero ahí el aceite de la rutina empezó su diaria, constante y nefasta labor.
Hoy, al cabo del tiempo, vuelven a encontrarse en una cola, la del juzgado que tramitará su divorcio.


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LA COLA


Ellos dos se conocen bien, se adoran, se quieren, se aman, él le enseña pasos elegantes, ella se deja enseñar, ella obedece, él la mima y con suavidad la lleva. Vuela con él. Ella sueña con él.  Y antes de salir a bailar él le hace una trenza en su cola blanca y en su crin pone madroños de lana. 
Es su yegua que para la fiesta la engalana.


MCGC – Mari Carmen Gómez Castro




MICRORRELATOS, AFORISMOS Y OTRAS COSAS.

***
No, no eres nadie.
Ahora sí que no eres nadie.
Ya te delaté a los demás.
¿Acaso crees que voy
 a morder de la manzana?
Ahora sí que no eres nadie.


José María Rico - Spencer


***
Me muero por un abrazo. Y a veces me muero de miedo y a veces me muero porque no estás aquí.

Lourdes Pérez




Me miran.
Quiere decir que tengo cara.

De todos los rostros que conozco
del que menos me acuerdo es el mío.

A veces mis manos
viven sin comunicarse.
¿Tal vez sea mejor no sumarlas?
¿Dónde están mis límites?

Pues lo que me encrespa
es el moverme o vivir a medias.
Sin embargo siempre
se arrastra en mí
diminuto o lleno
un atisbo del ser.

Cargándome
cargo
un espacio propio a mí.

Si lo pierdo
significará que no existo.
No existo
ergo no dudo.


las civilizaciones: cómo han vivido
las culturas: qué han pensado y sentido

y según Ludwik / un día vino
y al quitarse el abrigo /:
— la civilización — ya lo sé
es una mecánica de la vida
¿Y qué opinó sobre el arte?
/ eso ya hace un tiempo /
                                    — ¿con qué
empieza?
              con un primer gesto desinteresado

Miron Białoszewski, incluido en Poesía polaca contemporánea (UNAM, México, 2008, selec. y trad. de Krystyna Rodowska).
Otros poemas de Miron Białoszewski
Discurso sobre el soyMitos de la guerraQué fácil perder la feVerde ergo esY ya